Yernes y Tameza

Yernes y Tameza es un pequeño concejo de la zona central de Asturias que limita al oeste, norte y noreste con Grado, al sureste con Proaza y al sur con Teverga. Se extiende sobre una superficie de 31,60 Km2. La carretera regional AS-331, que baja a lo largo del río para llegar a Grado, es su principal comunicación con el exterior.

Desde el punto de vista geológico, el suelo del concejo pertenece en la mayor parte de su superficie, al devoniano y al carbonífero. Las fajas devonianas presentan una inclinación rápida, presentándose generalmente cuatro tipos de piedras. Las areniscas, las pizarras, las calizas y las margosas. La arenisca está representada generalmente por su forma roja y gris y por la cuarcita. La pizarra se presenta en forma arcillosa y menuda, y no como en el terreno siluriano donde se puede fraccionar fácilmente en hojas regulares. Mezclado con estas fajas devonianas, observamos manchones carboníferos siendo el más importante el de Maravio y Teverga, que nace en el sur de Tameza, ensancha en los valles de Teverga, estrecha en el puerto de Ventana y vuelve a ensanchar en Torrebarrio y Genestosa.

El relieve nos enseña las oscuras y redondeadas formas causadas por las rocas silíceas en la sierra de Granda, sobre Villabre, y en los picos Güey Morto y Lloural al noroeste. Sin embargo, la decoración cambia bastante en el sur en el cual aparecen masivas acumulaciones de caliza que dan lugar a paisajes cársticos combinando grandes picos como el Caldoveiro (1357 m.), con depresiones y simas de gran profundidad. También son características de la zona las cavidades, siendo las más conocidas las de Cuallagar. Además del Caldoveiro, sus accidentes más destacados son los siguientes. Al norte, encontramos las sierras del Pando y del Milano, con el pico del Buey Muerto de 1.016 metros como altura máxima. Al suroeste vemos la sierra de la Granda, siendo el pico de La Peña Cruzada su pico más alto con 1.374 metros. Y al este tenemos la sierra de la Lloral, en cuyas estribaciones encontramos las cavidades de Cuallagar.

Es un concejo eminentemente dominado por la altitud y las grandes pendientes, estando más del 90 % del territorio entre los 400 y los 1200 metros, teniendo unas pendientes en más de la mitad del territorio del concejo, de entre un 21% y un 60% de inclinación.

De su red hidrográfica, hay que decir que el concejo pertenece en su práctica totalidad a la cuenca del río Villabre, que nace en su parte meridional y atraviesa el municipio en dirección sur-norte, constituyendo un valle que se estrecha siguiendo la dirección de su curso, llegando a desembocar al río Cubia en el vecino concejo de Grado.

El clima es Atlántico, templado y húmedo, siendo habituales las nevadas en las cumbres pero también un rápido deshielo. El verano es seco gracias a la naturaleza caliza del suelo y del rápido drenaje del agua.

La vegetación se encuentra condicionada por las características climáticas y topográficas. Así en las partes más bajas podemos contemplar manchas de robles y castaños, mezcladas con tierras cultivadas y aprovechadas para pastos. Llama la atención aquí el uso de setos vivos para la separación de fincas y prados. En las zonas de caliza, sobre todo en sus asentamientos más soleados, aparecen muestras de encinas, que se aprovechan de las condiciones de sequedad e insolación. Las partes altas presentan una abundancia de hayas, sobre todo en las zonas umbrías, pudiendo divisar alguna que otra mancha de acebos.

 

Capital

La capital del concejo de Yernes y Tameza es desde 1584 Villabre. Poco poblada, la mayoría de la población vive por y para la ganadería, que es el motor económico del concejo y cuentan como únicos servicios públicos el ayuntamiento y un consultorio médico. Se encuentra atravesado por el río Villabre, que divide al concejo en dos partes desiguales, siendo su parte izquierda una ladera empinada y estrecha, mientras la derecha es más ancha, presentando en terreno más variado y espacioso.

 

Demografía de Yernes y Tameza

El concejo de Yernes y Tameza históricamente se caracterizó por ser uno de los menos poblados de toda la región asturiana, pasando de tener 842 habitantes a principios del siglo XX, a 215 en la actualidad, que ponen en peligro la propia existencia del concejo. Desde que a mediados de la década de 1930 el territorio alcanzase su cota máxima de población con 892 personas, el descenso producido ha sido bastante considerable, debido sobre todo de las pocas perspectivas que presentaba el concejo y que hizo que las personas más jóvenes optaran por salir hacia el centro de la región así como al vecino concejo de Grado. Todo esto hace que hoy en día Yernes y Tameza presente unas estructuras demográficas realmente desarticuladas, observando que más del 70% de la población supera los 45 años y que un 15% no llega a los 30, siendo irrisoria la cantidad de jóvenes menores de 15 años de la zona, un 3% del total. Estos datos nos revelan una población bastante envejecida. Actualmente la población se divide en dos parroquias, repartiéndose en cinco núcleos rurales muy pequeños: Villabre, Foxó y Villaruiz, que pertenecen a Tameza, y Yernes y Vendiyés que forman parte de la parroquia de Santa Cruz de Yernes. Históricamente la ganadería fue la actividad económica por excelencia del concejo, debido a la gran cantidad de praderas naturales que fueron usadas como pastos. La cabaña ganadera es sobre todo vacuna, pero a diferencia de los concejos vecinos, no especializada en leche, sino en carne, más que nada por su adaptación a las condiciones de montaña. También es de mencionar el número de caballos que se ven por las sierras. En lo referente a la agricultura, el concejo se caracteriza por el cultivo de patatas, hortalizas, maíz y forrajes, quedando esta labor cada vez más minimizada, al ir desapareciendo paulatinamente las tierras de labor. En total podemos decir que la ocupación del sector primario es de 77,27% del total de la población activa, siendo el motor principal de la economía. Respecto al sector secundario, aquí se dan una de las mayores sorpresas, al no haber contabilizados ningún trabajo referente al mismo. La construcción genera solamente un 1,5% del total. En cuanto al sector terciario de los servicios cabe destacar la poca o nula influencia que este tiene en el concejo, básicamente por la absorción que ejerce sobre él la vecina comarca de Grado, ocupando en la actualidad al 21,23% de los puestos de trabajo. Pero sin embargo, la mejora de las comunicaciones abre la esperanza del concejo con vistas a un incremento del turismo rural, donde se puede disfrutar de un paisaje bonito ideal para perderse y descansar de tanto barullo urbano.

 

Historia de Yernes y Tameza

Restos de antiguas explotaciones mineras pudieron contemplarse cerca del pueblo de Vendillés; tal vez, se puedan atribuir a un pueblo que en la Prehistoria realizó este tipo de labores por gran parte de Asturias.

En el año 857, dentro de la etapa de la monarquía astur, Ordoño I cede gran parte de Yernes a la Mitra ovetense, que por donaciones de varios nobles, en 1086, y de la abadesa de San Pelayo, en 1104, se hace, asimismo, con la totalidad del territorio de Tameza. En 1174 se convierte en concejo de obispalía, al ceder Fernando II sus derechos sobre el territorio a la Iglesia ovetense. En 1579 retorna a poder de la Corona por orden de Felipe II amparado en la Bula de Gregorio XIII, consiguiendo los vecinos su compra para constituir municipio independiente. El documento que recoge el expediente de venta fechado en el año 1581 se conserva en el Ayuntamiento.

 

Patrimonio en Yernes y Tameza

No podemos decir que Yernes y Tameza posea un gran patrimonio monumental, pero aun así son de destacar algunos descubrimientos históricos de interés. Entre ellos, varios montículos artificiales que derivan de la época prehistórica y que tenían una finalidad puramente funeraria, siendo de importancia los encontrados en Cuallagar y La Barrera. Otros descubrimientos del mismo tipo, sufrieron una suerte distinta al ser destruidos todos ellos por máquinas.

Además de estos monumentos prehistóricos, se localizan varias capillas situadas en lugares estratégicos, como las de Santiago y Santa Cristina, así como los templos parroquiales de Santa María de Tameza, que ha sufrido numerosas restauraciones, conservando de su aspecto inicial solamente una ventana hallada al oeste del presbítero, y el de Santa Cruz de Yernes, de tipología popular y que consta de nave única, cabecera cuadrada y pórtico lateral, rematado con una espadaña de triple arco.

Dentro de su arquitectura rural y popular, se han localizado los restos de una torre cerca de la capital, así como un antiguo palacio perteneciente a la familia López del Vallado, que incluía entre sus pertenencias una capilla. También destacaremos dentro de las construcciones rurales, a los corros, que son edificaciones circulares cubiertas con piedras planas que forman una falsa bóveda cónica.

Lo más destacable artísticamente del concejo podemos decir que es la belleza natural de sus paisajes, estando la zona catalogada como espacio protegido en el plan de ordenación de los recursos naturales del Principado de Asturias (PORNA).

 

Fiestas en Yernes y Tameza

Entre sus fiestas están:

En el mes de junio, la Romería de Acibidiello en Villabre y las de San Antonio en Yernes. En el mes de agosto, es la Feria de Cuavallagar en Villabre. En el mes de octubre, son las de El Rosario en Villabre y El Rosario en Yernes

El descenso de población acaecido en el concejo durante estos últimos años, reduce la celebración de festejos en el suelo local, aunque todavía se siguen celebrando varias de ellas en los que podemos disfrutar de las tradiciones antiguas, así como de la gastronomía de la zona, rica en verduras, carnes y cocidos.

 

Naturaleza en Yernes y Tameza

Paisaje Protegido del Pico Caldoveiro.

  • Estado legal: Sin declarar
  • Superficie: 113.59 km2
  • Localización: Concejos de Proaza, Yernes y Tameza, Grado y Teverga
  • Accesos: Carreteras Comarcal AS-228, de Trubia al Puerto Ventana (Proaza) y Carretera Local AS-311, de Grado a Villabre
  • Vegetación representativa: Carrascales
  • Fauna representativa: Oso pardo, lobo, venado y aves rapaces
  • Otras figuras de protección: Incluido en el Lugar de Importancia Comunitaria Caldoveiro. Incluido parcialmente en la Zona de Especial Protección para las Aves de Ubiña-La Mesa. Incluye parcialmente el monumento natural Puertos de Marabio.

El Paisaje Protegido del Pico Caldoveiro comprende la mayor parte del concejo de Proaza, la zona tevergana de los puertos de Marabio, la parte de Grado al sur de los pueblos de Tolinas y Villamarín y la totalidad de la parroquia de Tameza, en el concejo de Yernes y Tameza.

El ámbito así definido es un área de transición entre los territorios más poblados y la montaña mejor conservada, constituyendo el principal motivo para su inclusión en la red de espacios protegidos la expansión que hacia aquí ha tenido la población osera en los últimos decenios.

En el territorio del Paisaje Protegido pueden diferenciarse cuatro grandes unidades geográficas. La primera, en el centro, es la formada por el kárst de los puertos de Marabio, situado a caballo de los concejos de Teverga y Yernes y Tameza. En esta zona apenas existe poblamiento, sin embargo se trata de un área de intenso pastoreo utilizada por los vecinos de Teverga y Yernes y Tameza.

La segunda unidad, al oeste y localizada íntegramente en el concejo de Grado, está formada por las pequeñas cuencas del río Xordón y el arroyo de la Cavadura, tributarios del Nalón. Se trata de un área de frondosos bosques y escasamente poblada, destacando únicamente las pequeñas aldeas de Tolinas, Las Villas y Noceda, accesibles desde Grado por la carretera que sigue el valle del río Cubia. La presencia de formaciones geológicas con alternancias de pizarras, capas de carbón y areniscas permitió en tiempos la explotación del carbón en pequeños chamizos y minas de montaña abandonados en la actualidad. Además, aparecen intercalados entre los estratos de la cuarcita de Barrios algunos

horizontes de caolín que fueron explotados para la fabricación de materiales refractarios con destino a la siderurgia, como ladrillos de tipo chamota.

La tercera, al norte, es la formada por la cuenca alta del río Tameza, que desciende desde Marabio para confluir con el Cubia fuera ya del ámbito protegido. En éste ámbito se sitúa la pequeña localidad de Villabre, capital municipal de Yernes y Tameza.

Por último, la de mayor tamaño, al este, está formada por los valles del río Trubia y su afluente el Teverga, recorridos en toda su longitud por la carretera que lleva al Puerto Ventana. Se trata del área más poblada, debiendo destacarse las aldeas de Caranga de Abajo, Caranga de Arriba, Proacina, Sograndio y Bandujo, que resalta por su rica arquitectura popular.

 

Geología

Desde el punto de vista geológico este espacio se localiza en la Región de Pliegues y Mantos, caracterizada por la existencia de importantes fuerzas de compresión que han provocado la aparición de sistemas de pliegues de distinta entidad y notables desplazamientos del sustrato rocoso a través de cabalgamientos y mantos de corrimiento, dando lugar a un paisaje de gran complejidad geológica.

Los materiales que conforman el sustrato pertenecen a las unidades estructurales conocidas como Unidad de Tameza, en el área más occidental y de la Sobia, en la oriental. La edad de las rocas abarca desde el Cámbrico al Carbonífero y su litología es muy variada, apareciendo desde formaciones calcáreas (calizas y dolomías de la Formación Láncara) a formaciones silíceas (cuarcitas de Barrios o areniscas ferruginosas de la Formación Furada).

En las zonas donde predominan las calizas de Montaña, es posible ver un típico paisaje cárstico de profundas simas, valles ciegos, sumideros, lapiaces, dolinas y cañones, mientras que en las cuarcíticas de Barrios del sector oriental el río Teverga ha excavado un lago desfiladero.

 

La vida vegetal

Las formaciones vegetales con mayor entidad superficial son prados y pastizales, seguidos de brezales de brezo rojo y brezales-tojales. Los brezales de brezo rojo (Erica aragonensis) ocupan suelos extremadamente someros y degradados, casi siempre sobre sustratos cuarcíticos. Se extienden principalmente sobre las crestas de la Sierra de la Granda, divisoria de Grado y Yernes y Tameza, y sobre los farallones rocosos a lo largo de la margen occidental del río Trubia. Al contrario, los brezales-tojales, en los que dominan el brezo (Erica vagans) y el tojo (Ulex gallii), ocupan suelos profundos en los que no ha habido procesos erosivos de importancia, ocupando grandes áreas en los puertos de Marabio merced al abandono de prados y pastizales. Otras formaciones de matorral muy abundante son los aulagares de Genista occidentalis, mata de porte almohadillado y escasa cobertura, que ocupa amplias áreas calizas al nordeste del pico Caldoveiro.

En cuanto a la vegetación arbustiva y arbórea, destacan por su entidad los hayedos, situados siempre en orientaciones de umbría al amparo de una humedad atmosférica alta. Ocupan importantes superficies en el valle de la Cavadura en Grado, en las laderas al norte de los picos Caldoveiro y la Mostayal, y en las cabeceras del río Villabre y del arroyo de Bandujo. No obstante, las formaciones arbóreas de mayor interés, por su singularidad, son los espléndidos carrascales que se extienden por las laderas occidentales de la Sierra de la Verde, al este del río Trubia en el concejo de Proaza.

Se trata de formaciones vegetales relictas, de corte mediterráneo, que han permanecido en estos biotopos al amparo de la sequedad edáfica que imponen sustratos calcáreos muy permeables y orientaciones de solana. Además, no pueden dejar de mencionarse por su interés para la fauna los madroñales, que aparecen colgados sobre los desfiladeros del río Teverga, y las pequeñas acebedas que perviven entre las praderías de los puertos de Marabio.

 

La vida animal

La fauna existente aparece condicionada por la intensa transformación humana a la que ha sido sometido el territorio. La escasa superficie de bosques determina una menor abundancia de especies forestales, en beneficio de aquellas otras que tienden a utilizar espacios más abiertos. Sin embargo, la cercanía de áreas en un mejor estado de conservación, como los concejos de Somiedo, Teverga y Quirós, y el paulatino abandono del campo y la actividad ganadera de montaña, han propiciado una notable recolonización faunística cuyo exponente principal es el oso pardo cantábrico (Ursus arctos). La zona parece haberse consolidado junto con Somiedo y Degaña, como uno de los tres principales núcleos reproductores de la población osera occidental, constatándose la presencia de osas con crías del año en prácticamente todo el periodo que va de 1983 al 1990.

Del resto de especies vertebradas, aparecen en este ámbito algunas de las recogidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas. Existe constancia de la presencia de nutria (Lutra lutra) en los cauces del Teverga y del Trubia, aguas arriba de Proaza, y es presumible que habite también en las zonas mejor conservadas de los cauces del Villabre y el Xordón. En cuanto a las rapaces, parece haberse producido una ligero incremento de las poblaciones de alimoche (Neophron percnopterus) y águila real (Aquila chryasaetos). El primero nidifica en los concejos de Yernes y Tameza, Proaza, Quirós, Teverga y Somiedo y la segunda sobrevuela la zona desde algunos puntos estables de nidificación en los cantiles rocosos de Somiedo y Teverga.

Además de las anteriores especies, en el ámbito de Caldoveiro aparecen con frecuencia el lobo (Canis lupus) y gran número de rapaces como el buitre leonado (Gyps fulvus), el aguilucho pálido (Circus cyaneus), el ratonero común (Buteo buteo) y el cernícalo (Falco tinnunculus).

En cuanto a la fauna cinegética, el jabalí (Sus scrofa) es abundante en la zona; el corzo (Capreolus capreolus) mantiene una pequeña población y el venado (Cervus elaphus) se encuentra en expansión.

Por último, asociado a las formaciones cársticas y en concreto a las cuevas es importante la presencia de diferentes especies de murciélago: el murciélago pequeño de herradura (Rhinolophus hipposideros), el murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrumequinum), el murciélago mediterráneo de herradura (Rhinolophus euryale) y el murciélago de cueva (Miniopterus schreibersi), este último recogido en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas como especie de interés especial.

 

Gastronomía típica del Concejo de Yernes y Tameza

En un concejo fundamentalmente agrícola y ganadero, su gastronomía es un compendio de la propia de municipios vecinos como Grado, Teverga y Proaza. Se trata de una cocina que hace suyos platos como la fabada, los potes de berzas o los de nabos con compango de embutido y carne, carnes de vacuno y de ovino, guisos de animales de corral (conejo, «pitu» o pollo de aldea) y de caza, etc., y postres como los borrachinos, el arroz con leche, las natillas, el queso de «afuega’l pitu», el queso de fuente y el brazo de gitano.