Tineo

Tineo es un concejo asturiano perteneciente a la comarca centro-occidental de la región presentando una de las mayores extensiones del principado con 538,8 km2. Limita con los concejos de Valdés por el norte, en el sur con Cangas del Narcea, al oeste limita con los concejos de Villayón y Allande, y por su parte oriental con Salas, Belmonte de Miranda y Somiedo. El principal vial comunicativo por carretera lo configura la comarcal AS-216, que va desde La Espina al concejo de Allande, contando la mayoría de los núcleos habitados del concejo con unos buenos accesos rodados.

Geológicamente hablando Tineo se enmarca dentro del periodo siluriano, con abundancia de pizarras y cuarcitas. También se puede observar una presencia importante de calizas, siendo éstas utilizadas para la construcción y para rectificar las tierras de labor.

Las formas de su relieve, al igual que sucede en toda la comarca occidental prelitoral asturiana, son el resultado de la labor efectuada por los cursos fluviales sobre la morfología heredada del neógeno. De este modo, la erosión fluvial es la responsable del relieve, quedando encajados los ríos en las partes más bajas. Con todo esto podemos afirmar que el concejo tinetense, es accidentado predominando la media y la alta montaña, presentando éstas elevadas pendientes. Sus altitudes más destacadas son las siguientes: Por el norte y lindando con Valdés, nos encontramos con el pico de Capiella Martín, el Estoupo y el Bustellan, con alturas que rondan los 1.000 metros. En los límites meridionales de Cangas tenemos las alturas de El Presón, el Malato y la Peña Mayor, teniendo unas elevaciones en torno a los 1.400 metros. En el borde con Somiedo y Miranda localizamos picos como los de La Fana, Gamonalín y La Cabra, que junto con los anteriormente expuestos van a configurar las cuencas de los ríos Genestaza y Tuña. Todavía en su parte meridional, pero algo más al centro divisamos elevaciones como El Brañasín, la loma de Mouro y el alto de Armayán. Por último y en su límite occidental nos encontramos con montañas como las de Buño, los Hospitales, el pico Quemado, el Mancebón o la Bobia, no llegando o teniendo altitudes en torno a los 1.000 metros. Si a todo esto unimos las sierras interiores como las de Tineo-Grullomayor, las lomas de la Llama, la del Miño, las Cogollas o la Silva, tendremos representada la mayor parte de la topografía local.

Su red hidrográfica está dividida por las dos cuencas en las que se configura el terreno. La del Esva por el norte, y la del Narcea por el sur. Éste atraviesa el concejo, entrando por Argancinas y saliendo por Calabazos recibiendo en su caminar las aguas de los ríos Arganda, Gera, Radical, Farandón y Tuña. Sus aguas son aprovechadas para la producción eléctrica, teniendo el concejo tres centrales destinadas a este fin. El Esva recoge las aguas del Navelgas y el Bárcena, abandonando el concejo después de un recorrido de 40 Km. por Ese de Calleras.

En cuanto a su clima, diremos que la mayor parte del concejo suele tener unas temperaturas suaves y templadas, raramente superando los 25ºC de máxima o que desciendan a menos de 0ºC en invierno. En las partes más elevadas del sur, en la sierra de Tineo y en el borde montañoso del occidente, se produce una transición hacia un clima más fresco, con un descenso térmico más acusado y presentándose un aumento de las precipitaciones.

Su vegetación presenta diversas variedades, observando en las partes más altas y en las laderas manchas boscosas de hayas, abedules y acebos. Según se desciende de altura aparecen otras especies como castaños, robles y avellanos, encontrándonos fresnos en las partes más bajas. De su fauna hay que comentar que Tineo presenta una gran abundancia de especies, sobresaliendo los jabalís, los corzos, los gamos y la perdiz.

 

Capital

La villa de Tineo es la capital del concejo del mismo nombre. Situada en las proximidades del área central asturiana, siempre se caracterizó por constituirse en ella una intersección de caminos entre dicha área y las zonas situadas al sur y al oeste de la región, constituyendo un centro sobre el que gira una importante porción del occidente Astur, estando delimitada dicha función por la presencia más al sur de Cangas del Narcea. A partir de la década de los 70 se produjo un gran aumento de su población como consecuencia de los movimientos de mucha gente que provenían de zonas rurales del concejo.

 

Demografía de Tineo

La evolución de la población en el concejo durante los últimos 100 años ha tenido y tiene dos etapas bastante diferenciadas. Así, desde que a comienzos del siglo pasado el concejo presentase una cota de 23.354 habitantes, ésta se mantuvo prácticamente estable e invariable hasta mitad de la centuria donde la cifra era de 21.694. Hasta esta fecha llegaría la primera etapa. A partir de aquí tiene lugar la segunda, mucho más negativa para la vida municipal, con una constante pérdida de población, únicamente paliada en la década de los 70 gracias a la reactivación y ampliación de la central eléctrica de Soto de la Barca. Así nos encontramos con las 12.797 personas en la actualidad, lo que supone una pérdida de casi el 50% desde principios del siglo pasado. Durante esta última etapa se ha producido un reagrupamiento de la población en torno a las localidades de Tineo, Navelgas y Soto de la Barca, produciéndose el consecuente despoblamiento de las zonas del campo. En cuanto a sus estructuras demográficas hay que decir que aunque se haya producido un envejecimiento de la población, éste no ha sido tan acusado como se cabría esperar, presentándose un equilibrio bastante bueno tanto en edades, como en sexos.

En el concejo tinetense, el sector primario es el que mayor número de empleos genera, con un 54% del total. La ganadería es la principal actividad desarrollada dentro del sector, contabilizándose una mayoría de explotaciones que se dedican al ganado bovino, estando su producción claramente orientada al sector lácteo, obteniéndose una cifra de leche que gira entorno al 10% de la producción total del principado.

El sector secundario ha ido perdiendo importancia con el paso de los años, representando actualmente al 19,71% de la población. La mayor parte de los trabajos del sector se realizan en las industrias extractivas y en las generadoras de electricidad, contando el municipio con una importante minería de antracita y tres centrales eléctricas, dos hidráulicas en Posada y Calabazas, y una térmica en Soto de la Barca. La construcción en cambio, ha sido la actividad que más ha aumentado en estos últimos tiempos, siguiendo la tónica general de toda la región.

Por último tenemos un sector terciario que ocupa al 26,29% de la población activa, y que se encuentra en un continuo proceso expansivo. El comercio y los transportes son las ramas de actividad más representativas dentro de él, siendo la capital donde se concentra la mayor parte.

 

Historia de Tineo

La Prehistoria

Existen noticias de asentamientos en el concejo, entre los años 100000-80000 a. de C., según vestigios encontrados en el dolmen de Baradal —ídolo y hacha achelense.

 

Los poblamientos agrícolas

Pueden fecharse entre los 4000-2000 a. de C. Dejaron rastros de su existencia, modos de vida y creencias —ídolo de la fertilidad de Panaciegas, enterramientos dolménicos en Baradal, Merillés y Folgueirúa.

 

Las invasiones europeas. Los castros

Hacia el 900 a. de C., se inician con la llegada de tribus indoeuropeas y la mezcla de razas. La cultura castreña deja abundantes restos en topónimos y poblamientos. La tribu dominante es la de los pésicos astures asentados entre el Nalón y Navia.

 

Roma, minas y calzadas

29 a. de C-409 d. de C. es el periodo de dominio romano una vez vencidos los pésicos. Siguiendo su obsesión por la explotación de minerales, oro especialmente, los romanos minan materialmente el concejo, preparando una eficaz infraestructura de calzadas, obras hidráulicas —canales, argayos, lavaderos—. Hay infinidad de testimonios de esta época.

 

Los suevos

409-781, anexionan Tineo y el antiguo territorio pésico al reino que acaban de fundar en Galicia. Quedan pocos rastros de este periodo, a pesar de que no es nada breve.

Con la llegada de los árabes a Asturias, Tineo y la zona occidental se oscurece hasta la llegada del Reino Asturiano.

 

Reino Asturiano

Fechas más importantes para la zona:

781.—Probable fundación del emblemático monasterio de Obona por el príncipe Adelgaster.

794.—Alfonso II derrota a los moros cerca de Tineo y fortifica la plaza.

899.—Tineo detenta jurisdicción condal y juez (merino).

937.—Fundación del monasterio de San Miguel de Bárcena, al que Alfonso V concede el derecho de montazgo.

Fin del siglo X.—Inicio de la Ruta Jacobea, atravesando Tineo una principal y tres secundarias.

Siglos XI-XII.—El conde Pedro Xemení funda el monasterio de Corias, que bajo la regla de San Benito alcanzará renombre.

1065.—Alfonso VI conoce a Ximena Ñúñez, condesa de Tineo, teniendo dos hijas, Elvira y Teresa, llegando ésta a ser madre del primer rey de Portugal, Alfonso I.

1074.—El Cid Campeador se casa con Ximena Díaz, hija del noble tinetense y conde de Oviedo Diego Rodríguez.

1144.—Una tinetense, Doña Urraca, llamada La Asturiana, llega a reina de Navarra por matrimonio con Don García.

1222.—Tineo recibe la primera carta puebla de Asturias del rey Alfonso IX, que concede al monasterio de Obona el privilegio y encargo de alojamiento exclusivo de los peregrinos jacobeos.

Siglo XIV.—Afincamiento por privilegio real en Tineo del linaje leonés Quiñones, que durante más de un siglo acumuló autoridad y posesiones, sobrepasando incluso a la Corona. Los Reyes Católicos acabaron con tales dominios y poderío.

1518.—El tinetense García Fernández da muerte a Barbarroja, recibiendo privilegio de armas y escudo.

1601.—Tineo obtiene voz y voto en las Juntas Generales del Principado.

Siglo XVII.—Tineo se organiza administrativamente.

1723.—Nace en Sorriba el conde de Campomanes, Pedro Rodríguez Campomanes.

1784.—Nace en Tuña Rafael del Riego Flórez, más conocido por el general Riego.

1823.—Muere ahorcado el general Riego.

1836-1850.—Los monasterios de Obona, Bárcena y Tineo son desamortizados, y suprimidos cotos, foros y mayorazgos.

1851.—El tinetense Santiago Fernández Negrete es nombrado ministro de Comercio y sucesivamente de Gracia y Justicia.

 

Patrimonio en Tineo

Tineo se caracteriza por tener multitud de elementos arquitectónicos de interés, mostrándonos una gran diversidad de estilos y de construcciones. De este modo y dentro de la arquitectura religiosa, tenemos en La Capital la iglesia parroquial de San Pedro, antiguo templo conventual de San Francisco cuya construcción data de finales del XIII. Conserva de entonces antiguos sepulcros, la portada de acceso, el arco de triunfo y restos de una torre románica.

En Obona podemos encontrar los antiguos restos del monasterio y la iglesia de Santa María la Real, construido por orden del hijo del rey Silo en el 780. Los únicos restos que todavía se conservan del monasterio, pertenecen a una reforma efectuada en el siglo XVIII y corresponden en su mayor parte a la arquería del claustro y a una parte de la planta alta. La iglesia está estructurada en tres naves con ábsides semicirculares y portada de los pies con arco aboquillado. En el muro del Evangelio hay una inscripción que allí reposan los restos de los fundadores del monasterio.

Otra construcción de gran relieve la constituye La Iglesia parroquial de San Miguel de Bárcena. Fundado en el 973 por el bisabuelo del conde Piniolo, fundador del monasterio de Corias. De su construcción original sólo conserva una ventana en arco con columna en medio en su parte oriental y dos portadas de ingreso, una a los pies y otra en la zona sur, fruto de una posterior reforma. Interiormente está estructurada en una única nave. El arco triunfal está sostenido sobre cuatro columnas coronadas por extraordinarios capiteles.

De los demás templos diseminados por Tineo nombraremos también los de San Esteban en Ralamiego, de estilo románico, y que tiene gran importancia por su antigua construcción y los componentes arquitectónicos que aglutina. En Tuña tenemos la iglesia parroquial que cuenta con un retablo del siglo XVII. Así mismo encontramos la capilla de la Magdalena en Bustoburniego, la Iglesia de los Santos Justo y Pastor en Pedregal y la de Santo Tomas en La Pereda.

De las edificaciones palaciegas y civiles hablaremos del palacio de la familia García de Tineo y Maldonado, de época medieval y que presenta una torre cilíndrica, actual casa de la cultura. Otro palacio que encontramos en la capital es el de Meras, fundado en 1525, y que presenta dos torres y un bonito patio interior. En la calle mayor todavía se conservan algunos restos del antiguo hospital del Corpus Christi.

Ya saliéndonos de la capital vemos en Santianes el palacio Queipo de Llano, construido entre los siglos XVI y XVIII y que presentaba dos torreones, un patio interior y una capilla con un retablo barroco de importancia.

En Rozadiella nos encontramos con el palacio de Omaña erigido por la familia Omaña en 1649, partiendo de una torre ya destruida. Presenta una fachada barroca con escudo y dos escalinatas monumentales. También conserva una iglesia con tres excelentes retablos y un sepulcro con estatua dedicada al fundador del edificio.

La localidad de Tuña conserva varias construcciones destacadas como el palacio de Cabo el Río del siglo XVII-XVIII, el de Ferrería, del XVIII, construido partir de una torre medieval, la Casa de la Torre y la casa natal del general Riego del siglo XVIII, y que es Monumento Histórico-Artístico. Por último, nombraremos otras casonas y palacios de mención como los de Coto Maldonado en La mortera, el de Francos–Florez en Arganda y la casona de Fernández Capalleja en Navelgas.

 

Fiestas en Tineo

En Tineo todas las parroquias celebran durante todo el año numerosas fiestas locales, celebrándose distintos actos folklóricos, lúdicos, deportivos y gastronómicos, que hacen que éstas sean muy concurridas y amenas. Dentro de todas las festividades hay una declarada de interés turístico nacional, que es la Vaqueirada, celebrada el último domingo de Julio en Aristébano y en la cual se celebra una boda vaqueira muy singular. Otros festejos importantes son:

En el mes de junio, las fiestas de San Pedro el día 29 en Tineo. En el mes de julio, son las fiestas de El Carmen en Santianes y Genestaza. En el mes de agosto, son las de San Roque en Tineo el día 16, las de la Virgen de la Caridad en Navelgas y las Fiesta de los pueblos de Asturias en Navelgas.

 

Naturaleza en Tineo

Paisaje Protegido de la Cuenca del Esva.

  • Estado legal: Sin declarar
  • Superficie: 460.26 km2
  • Localización: Concejos de Valdés, Tineo y Salas
  • Accesos: A través de la N-634
  • Vegetación representativa: Alisedas ribereñas
  • Fauna representativa: Nutria. Salmón
  • Otras figuras de protección: Incluye al Lugar de Importancia Comunitaria del Río Esva.
  • Incluye el Monumento Natural de las Hoces del Esva.

El Paisaje Protegido de la Cuenca del Esva se distribuye por los concejos de Valdés, Tineo y Salas, en el tercio occidental de la región. En él se incluye la totalidad de la cuenca hidrográfica del río Esva, que se extiende por una superficie total de 460 km2. El espacio así definido comprende el río Esva, sus afluentes principales (Navelgas, Bárcena, Llorín y Mállene) y los pequeños arroyos que vierten a éstos.

Entre las grandes cuencas de Asturias, la del Esva es la que conserva en mejor estado tanto su área de abastecimiento como sus características hidrológicas. El resto de las grandes cuencas hidrográficas soportan importantes aprovechamientos hidroeléctricos, como ocurre en el Navia o en el Narcea, o han sufrido cierta degradación vinculada a una intensa actividad minera o industrial, como ocurre en el Nalón.

La cuenca del Esva aparece claramente delimitada, al oeste por la Sierra de Carondio y su prolongación hacia la costa a través de la Sierra de Buseco, y al este por la Sierra de Tineo y las Sierras de los Vientos. En el paisaje es muy evidente la monotonía silícea del relieve, dominado por una secuencia repetitiva de pizarras, areniscas y cuarcitas, a las que sólo puntualmente se añaden algunos roquedos de calizas y mármoles.

La parte alta de la cuenca se organiza en un relieve abrupto, de fuertes pendientes, valles encajados y sierras de amplias planicies terminales. Sin embargo, ya en el tramo medio y dentro del concejo de Valdés, la confluencia del Esva y el Naraval da lugar a las amplias vegas sobre las que se sitúa el pueblo de Paredes. Las vegas de Paredes, a menudo encharcadas por las aguas del Esva, constituyen un punto en el que la transformación humana del medio natural ha dado lugar a los más hermosos paisajes.

Por debajo de Paredes, la presencia de fuertes relieves cuarcíticos vuelve a estrechar el valle para dar lugar al desfiladero que constituye el Monumento Natural de las Hoces del Esva, tras el cual el paisaje se abre a las anchas vegas que el curso meandriforme del río forma en Brieves y Trevías.

El poblamiento es escaso y sigue dos patrones diferentes análogos a los del relieve. Mientras en la mitad meridional los pueblos tienden a situarse en las cimeras de las sierras, en la mitad septentrional de valles más amplios, el caserío desciende hacia el valle y ocupa las vegas ribereñas. Los principales núcleos de población son los situados entono a Paredes, en el tramo medio, y Brieves y Trevías en los tramos más bajos.

Más información sobre el Paisaje Protegido de la Cuenca del Esva

 

Geología

La cuenca del río Esva se encuentra próxima al límite oriental de la Zona Asturoccidental-Leonesa. Su estructura geológica viene marcada por grandes estructuras (principalmente pliegues y cabalgamientos) orientadas a grandes rasgos de norte a sur. Las rocas sobre las que se excava la cuenca son casi exclusivamente rocas sedimentarias siliciclásticas (pizarras, areniscas y cuarcitas).

La edad de las rocas abarca desde el Precámbrico al Paleozoico inferior. Dentro de las formaciones precámbricas destacan las litologías silíceas (pizarras y areniscas de la formación Pizarras del Narcea); entre las formaciones cámbricas destacan litologías mixtas (calcáreas de la Formación Vegadeo y cuarcíticas de la Formación Herrería) y por último, las formaciones paleozoicas con predominio de las cuarcitas (Formación Cándana y la Serie de los Cabos).

Sobre este sustrato pueden aparecer materiales más modernos relacionados con la dinámica fluvial y la evolución de las laderas de la zona. Sin embargo, lo abrupto del relieve no favorece el desarrollo de formaciones cuaternarias importantes. Así, los depósitos fluviales y las vegas sólo tienen un desarrollo importante, por ejemplo, en las proximidades de la desembocadura.

 

La vida vegetal

La cubierta vegetal del Paisaje Protegido de las Cuenca del Eva ha sufrido intensamente las numerosas repoblaciones de pino realizadas en las décadas de los años cincuenta y sesenta.

Fruto de las llamas, la antigua superficie repoblada aparece hoy ocupada por extensos matorrales de brezo rojo (Erica australis subsp. aragonensis), comunidad característica de los suelos silíceos más degradados del occidentes astur.

No obstante, son todavía numerosos los valles y vallejas con masas bien conservadas de carbayeda oligótrofa, que en los lugares más umbríos se acompañan frecuentemente de haya (Fagus sylvatica). En el área septentrional del Paisaje Protegido, dentro ya del concejo de Valdés, abundan castañedas muy envejecidas y escasamente explotadas, por lo que en su seno pueden reconocerse las especies y comunidades características de las carbayedas, hacia las que lentamente evolucionan.

Las masas de bosque más representativas son sin duda las alisedas. Salvo en las riberas más alteradas de las vegas de Paredes y Brieves, el Esva conserva a lo largo de su curso algunas de las riberas menos alteradas de la región. En ellas parecen helechos de ámbito tropical como la píjara (Woodwardia radicans), especie catalogada como de interés especial. Lugares especialmente valiosos son el de las Hoces y el tramo bajo próximo a la desembocadura en la playa de Cueva.

 

La vida animal

Los principales valores ambientales del Paisaje Protegido de la Cuenca del Esva se ciñen a las riberas y cauces fluviales y de igual modo ocurre con la fauna.

Las riberas del Esva mantienen lo que probablemente constituya la más nutrida población de nutria (Lutra lutra) de los cauces asturianos. Este hecho da prueba de la enorme riqueza piscícola que albergan sus aguas, principalmente de trucha (Salmo trutta) y salmón (Salmo salar), pero también de anguila (Anguilla anguilla). El cauce del Esva presenta para todas ellas la ventaja de no disponer de presas significativas, aspecto fundamental en el caso de la anguila, especie para la que todavía no han desarrollados sistemas de escala equivalentes a los utilizados por el salmón.

Sorprende, sin embargo, la ausencia de lamprea (Petromyzon marinus) en un cauce que parece reunir características apropiadas para su presencia y que se encuentra en un óptimo estado de conservación.

Además de las especies características del medio fluvial, esta zona mantiene poblaciones de especies cinegéticas como el jabalí o el corzo. En las sierras altas del borde meridional no es rara la presencia del principal de los predadores: el lobo (Canis lupus), que puede alcanzar esta área desde los núcleos reproductores cercanos de Carondio y Valledor.

 

Otros valores

En las sierras altas del borde meridional de la cuenca se sitúan algunas de las brañas de invernada de los vaqueiros de alzada, grupo social que llegado el verano se desplazaba con su familia, ganado y enseres a los pastos altos del actual Parque Natural de Somiedo o a las brañas de Cangas del Narcea. La mejor conservada es sin duda la Braña de Aristébano, en el concejo de Valdés, pero muchos de los pueblos situados a mayor altitud deben su origen a los asentamientos invernales de los vaqueiros.

Otro elemento de notable interés es sin duda el caserío original del pueblo de Brieves, con una proliferación de arcadas, voladizos y pasos altos entre edificaciones situadas a ambos lados de la calle que crea un conjunto arquitectónico de singular valor etnográfico y oscuras raíces.

 

Gastronomía típica del Concejo de Tineo

En las buenas mesas tinetenses son frecuentes los potajes; el más conocido es el de «berzas», sin que por ello sean despreciables los de «casinas», «nabos», «calabazón» y «nabizas», acompañados siempre del tradicional compango a base de chorizos, morcillas, lacón, tocino e, incluso, rabo y oreja de cerdo. De la buena calidad de sus reses resultan excelentes asados, pero la fama le viene por el gran aprovechamiento del cerdo. Destacan aquí el jamón de Tineo y los embutidos: chorizos, androya y, sobre todo, el chosco. También hay lacones y jamones cocidos y la tradicional «caramietsa» (cabeza de cerdo), típica del Carnaval. Y como complemento gastronómico, las excelentes truchas de sus ríos. Como postres propios hay que citar las «natas vaqueiras», el «bizcocho borracho» de avellana, los «frixuelos» y las «fiyuelas», el arroz con leche y la «tseite tiesta» (cuajada natural).