Salas

Salas es un concejo asturiano enmarcado dentro de la zona centroccidental de la región. Limita al norte con los concejos de Valdés, Cudillero y Pravia, al sur con el de Belmonte de Miranda, al este con Pravia, Candamo y Grado, y por último al oeste con Tineo y nuevamente Valdés. Su superficie total es de 227,10 km2. La villa capital, La Espina y Cornellana los principales núcleos de población. La carretera N-634, que atraviesa el concejo de este a oeste, es su más importante vía de comunicación, completando su red viaria varias comarcales como la AS-16 y la AS-216.

El terreno del concejo es siluriano, como la de la mayor parte del occidente asturiano, predominando las pizarras, con presencia también de grauwacka y cuarcita. Hay también grupos de granito y algunos manchones de terreno carbonífero. Entre los minerales que se obtienen del terreno encontramos magnesita, baritina, caolín, mármol, alabastro y yacimientos sin explotar de hierro y cobre.

En cuanto a su orografía hay que destacar que Salas presenta una orografía de media montaña y bastante homogénea, comprendiendo mas del 80% del terreno a una altitud de entre 200 y 800 metros. Las principales montañas son al norte, las sierras del Faedo y la Cerezal, al sur las de Courio y Cemoño, en la zona oriental tenemos las sierras de Loris y Nisales, La Sollera y parte de la de Sandamías, al Oeste tenemos las de Labio, Aguión, Cuerva, Las Gallinas, Bodenaya y la Pedival. En la zona central del concejo encontramos Los Priosíos y El Viso, en cuyas faldas se encuentra la capital.

Dentro de los ríos que bañan el territorio el más importante es el Narcea, directamente o por su afluente principal el Nonaya. Es un río salmonero y atraviesa el concejo de norte a sur, aunque cambia de dirección constantemente por su zona oriental. Recibe en Cornellana las aguas del Nonaya. Otro río destacado es el Aranguín que discurre por el norte en el límite de Pravia y que entrega sus aguas al Nalón. El río Llavio inicia su curso en las inmediaciones de Buscabrero, pasando luego a territorio Valdesano formando parte de la cuenca del río Esva.

El clima que se presenta en la zona es básicamente el que se da en la provincia en zonas parecidas, aunque aquí se dan ciertos rasgos diferenciales. El grado de humedad oscila entre un mínimo del 71% y un máximo de 84%, teniendo una temperatura media anual de 13,5ºC.

Su vegetación está compuesta principalmente por castaños, que se dan en las laderas sombrías y cuyo fruto era parte fundamental en la alimentación de la gente lugareña. También encontramos robles y algunos abedules. Las coníferas en forma de pinos y los eucaliptos son especies cada vez con más presencia en la zona. En los bosques ribereños es fácil encontrarnos con fresnos, alisos, chopos, sauces y arces.

Hablaremos también de los tejos, asociados a edificios religiosos y localizándose uno en San Martín de más de 15 metros de altura y 6 de diámetro que ha sido considerado como monumento natural. También la zona noroeste presenta una zona declarada como Paisaje protegido y que corresponde a la cuenca del río Esva.

 

Capital

Salas es la villa capital del concejo del mismo nombre. Se encuentra situada en las laderas de los montes del Viso y el Rebollín a una altitud de 240 metros. De gran importancia en la edad media, dada su situación de paso en el peregrinar a Santiago. Le fue otorgada la carta puebla por Alfonso X en 1270, y su nombre sufrió varias alteraciones, pasando de la antigua Salas de Nonaya, a la Pola de Salas y ya actualmente Salas a secas.

 

Demografía de Salas

Salas es uno de los mayores referentes dentro de la región en lo que se refiere a la pérdida paulatina de la población durante el siglo XX, pasando de tener una población a comienzos del mismo de 17.296 habitantes a 6.812 en la actualidad. La emigración es sin duda alguna la mayor culpable de este fenómeno, siendo primero las salidas ultramarinas a América y después, a mediados de la centuria, un movimiento dirigido a centroeuropa, a Madrid y sobre todo al centro industrial de la región, los principales puntos de destino. Los asentamientos se producen en dos zonas claramente marcadas; las vegas, que tienen las mejores tierras y que son las mas pobladas. Y las laderas de las montañas, que son las más afectadas por el despoblamiento.

Respecto a la actividad económica del concejo, el sector primario es todavía el que genera un mayor número de empleos, representando a un total del 50,85% del total. La ganadería es la ocupación mayoritaria, siendo la cabaña vacuna la que mayor presencia tiene en el concejo. Su orientación productiva está casi en su totalidad, dirigida al sector lácteo. La agricultura, principalmente, está orientada hacia al autoconsumo, siendo guisantes, verduras y fabes sus productos más cultivados.

En el sector secundario industrial y de la construcción, destacan las industrias dedicadas a la fabricación de alimentos, siendo la factoría láctea radicada en el concejo, la que agrupa a un mayor número de empleos. Otras ramas de este sector con cierta importancia son, las madereras, las cerámicas y las transformadoras de metales. Hoy en día representa al 19,68% de la población activa del municipio.

Por último y en relación con el sector terciario, hay que comentar que genera el 29,45% de los empleos locales, destacando el comercio y la hostelería. Es en la capital donde se concentra la mayor parte de estos servicios, teniendo también Cornellana y La Espina, aunque en menor cantidad.

 

Historia de Salas

Los primeros vestigios claros de presencia humana en el territorio del actual concejo de Salas se remontan al periodo megalítico, con unas necrópolis tumulares emplazadas en collados y en los ejes axiales de los cordales montañosos. Excepto uno, constan de más de una arquitectura tumular, abundando los que tienen cámara con planta oval. Destacan los de La Campa San Juan, Penausén y Las Corradas.

La Edad del Bronce ha dejado restos de su cultura material; es el caso de las hachas de Figares, Malleza y Alava.

De época castreña cuenta con nueve castros reconocidos. Suelen estar ubicados en los espolones terminales de los cordales montañosos o bien en cerros muy destacados, con líneas defensivas que se adaptan a esas condiciones del relieve, pero con importantes modificaciones de éste, creando acentuados e infranqueables desniveles. Son de planta oval y dimensiones variadas. Ocupaba esta zona el pueblo prerromano de los páesicos.

La dominación romana alcanzó estas tierras, encontrando en ellas el atractivo del oro. Aún se conservan muestras del laboreo con técnicas romanas; destacan las de Ablaneda-Godán, por el volumen de tierra removido y la ingeniería hidráulica utilizada. Otros indicios romanos son la lápida de Flaus, encontrada en Ablaneda, y restos encontrados cerca de Cornellana (Sobrearriba) de una villa romana y de la estela ornamentada de la hija de Talavo (Castiello).

La documentación escrita empieza a proporcionar noticias más concretas referentes a diversos lugares del territorio de Salas. En el año 889 el diácono Tiellus da al presbítero Riciulfo el monasterio de San Esteban de Alava. Son numerosas las menciones, pero no todas se pueden confirmar con seguridad hasta el s. XII. Es el caso de la donación de la iglesia de San Martín de Cornellana en el 898 y la de San Martín de Salas en 1006. Más fidedignas son las lápidas epigráficas del s. X procedentes de esta última iglesia que mencionan a Adefonsus Confesso, identificado como hijo de Fruela II, quien se levantaría contra Ramiro II. Fracasado su intento, sería torturado y castigado con ceguera, y, años después, indultado, regresaría a Asturias reconstruyendo la iglesia de San Martín (Monumento Nacional). La entidad monástica más poderosa del medievo salense tendrá lugar en Cornellana. La infanta Cristina, hija de Bermudo II, otorga en el año 1024 la carta fundacional del monasterio de San Salvador de Cornellana (Monumento Nacional). Después de un periodo de fragmentaciones, será el conde Suero Bermúdez y su mujer Enderquina quienes reúnan y aumenten sus bienes, e integren el cenobio en la jurisdicción cluniaciense a través de una donación del año 1122. Tan sólo cuatro años más tarde Alfonso VII concedía a esta institución un coto jurisdicional.

El mundo laico tiene sin duda el principal centro de toma de decisiones relativas al territorio en el castillo de Salas (Monumento Nacional). El propio Don Suero se halla presidiendo un concilio en el «castello antiquo» de Salas. Existía en el territorio salense una organización jurídico-administrativa bastante completa que acabará consolidándose con la fundación de un nuevo centro administrativo para esta demarcación: la puebla de Salas.

No se conserva la carta fundacional de la nueva pola, aunque se atribuye a la última fase del reinado de Alfonso X, entre 1270 y 1277. No se trata de una fundación nueva, puesto que la puebla creció a la sombra del castillo. Pasó a capitalizar una actividad económica y administrativa de un territorio inferior al actual.

En 1490 se fecha la primera noticia relativa al establecimiento de una interesante asociación formada por los concejos de Grado, Pravia, Salas, Valdés y Miranda, que denota una intención de asumir una personalidad jurídica unitaria supramunicipal.

La consolidación de la autoridad municipal no estuvo exenta de fuertes tensiones con la otra institución que dominaba parte del territorio de Salas: el monasterio de Cornellana. Aunque no fue la única, ya que en 1301 surge un conflicto similar entre el obispo de Oviedo y el concejo de Valdés porque los habitantes del coto de Lavio son recibidos como vecinos en la puebla de Luarca. Paralelamente, la villa de Cornellana generó un pequeño núcleo de animada actividad en el que participan artesanos y mercaderes, siempre alentado por el continuo ir y venir de la ruta jacobea.

Durante el periodo medieval también el territorio de Salas estuvo engarzado en el principal itinerario de la ruta asturiana de peregrinación compostelana y albergaba en sus términos hitos fundamentales de este recorrido, como, por ejemplo, en el coto de Cornellana un hospital y en La Espina la malatería de Bazar y otro hospital.

Del poder feudal nos quedan como legados más importantes la torre del castillo de Salas, el palacio de Doriga y la torre del coto de Soto de los Infantes.

En la Edad Moderna se produce el nacimiento de una de las figuras más influyentes del s. XVI, don Fernando de Valdés (Salas, 1483 – — Madrid, 1568), arzobispo de Sevilla, inquisidor general y presidente del Consejo de Castilla. Asturias le debe la Fundación de la Universidad de Oviedo, junto con otros centros centros culturales y asistenciales; la villa de Salas, la construcción de la colegiata Santa María la Mayor (Monumento Nacional) en 1549, adonde fue traladado su cuerpo tras su muerte y reformas del palacio de Valdés Salas (Monumento Nacional).

En 1594 el concejo de Salas aparece ya formando parte de la Junta General del Principado. Únicamente se escapan al gobierno municipal los cotos de Cornellana, que acababa de integrarse en la congregación de San Benito de Valladolid, el coto de Soto de los Infantes, el de Lavio y el de Linares. El de Lavio es redimido en 1583 por los vecinos, pasando a ser Ayuntamiento autónomo.

El siglo XIX pondrá fin a esta situación, primero con la invasión napoleónica y después con la desamortización de Mendizábal, lo que supuso en 1827 la inclusión en el Ayuntamiento de Salas de los históricos cotos de Cornellana, Soto de los Infantes y Lavio. Poco después en 1835 es suprimido el monasterio de San Salvador, cuyo templo pasa a ser iglesia parroquial bajo la advocación de San Juan Bautista.

En la segunda mitad del s. XIX y primeros años del XX aparecen en el concejo algunos progresos de importancia, sobre todo en el aspecto socioeconómico, introduciéndose nuevos cultivos como la remolacha azucarera y el tabaco. También se asiste al inicio de la lenta sustitución de los cultivos cerealistas por el forraje para ganado, especializado en vacuno, con destino a los mercados de carne, primero, y a la producción láctea, después. En el mismo periodo asistimos a un periodo de emigración fundamentalmente a Cuba. Constantes que se mantienen en la segunda mitad del siglo, aunque la población ahora se dirige a las ciudades regionales.

En la actualidad se observa en el municipio una apertura a novedosas actividades económicas, como el turismo, pero que todavía no resultan del todo suficientes para fijar una población que tiene como principal actividad la ganadería.

Paralelamente, se están llevando a cabo actividades culturales encaminadas a la protección y rehabilitación del patrimonio histórico-artístico con las que se pretende contribuir al desarollo socio-económico del concejo.

 

Patrimonio en Salas

Dentro de sus obras artísticas destacaremos en primer lugar el monasterio de San Salvador de Cornellana. La parte más antigua de él es la iglesia de estilo románico levantada en el siglo XII. Posee tres naves con triple cabecera de planta semicircular y una torre. Los retablos absidiales son de gran interés, pues en él se dan los primeros ejemplos de clasicismo arquitectónico y naturalismo escultórico barroco de Asturias. Las dependencias propias del monasterio son fechadas a finales del XVII principios del XVIII. Lo más destacado de él lo constituye su portada, donde se encuadra todo el acervo decorativo.

La iglesia de San Martín en Salas es también de importancia. Fundada en el siglo X, aunque reformada entre los XV y los XVIII, presenta elementos prerrománicos (varias inscripciones) que se encuentran alojadas actualmente en la torre del palacio Valdés Salas.

En el centro de la Villa encontramos la Colegiata de Santa María la Mayor construida en la primera mitad del siglo XVI, aunque en siglos posteriores se le añaden las capillas, es de planta cuadrada con una portada lateral donde se sitúan varios escudos de armas. El monumento más importante que contiene la colegiata es el mausoleo de D. Fernando de Valdés-Salas (Inquisidor general y fundador de la universidad de Oviedo entre otras cosas), realizado entre 1576 y 1582 en alabastro por el escultor italiano Pompeyo Leoni.

En Dóriga tenemos el templo parroquial de Santa Eulalia, consagrado por el obispo don Pelayo en 1121, conserva muestras románicas como la portada sur y la planta. De idéntico origen románico se haya en la iglesia de San Juan Bautista en Godán. Por último hay que reseñar la Capilla de San Roque (Salas), del siglo XVII, es lo que queda del antiguo hospital.

Respecto a su arquitectura popular, mencionaremos primeramente el conjunto formado por la torre y el palacio Valdés Salas, situados ambos monumentos en el centro de la villa de Salas y unidos por un puente adornado con escudos. La torre se construyó en el siglo XIV y reconstruida en 1960, y el palacio en la primera mitad del siglo XVI, y posee dos torres, patio central y capilla.

En Doriga encontramos el Palacio de Dóriga, construido en diferentes épocas, la torre es del siglo XIV y el resto del edificio del siglo XVI y rodeado de un hermoso parque. Posee grandes columnas toscanas.

Otro palacio importante es el Palacio de Toreno (La Granja), del siglo XVII cuenta con una capilla, y es una gran construcción dotada de un amplio parque con jardines. También son destacables: la Casa de Longoria (Laneo), del siglo XVIII. Es un magnífico ejemplo de arquitectura rural de cuidado estilo. La Casa del Xanzo (Salas), del siglo XVII, con un escudo de armas en su fachada, era antigua parada de diligencias. La Casa de María Veiga o Miranda (Salas), de la primera mitad del siglo XVII, posee un corredor en su parte central convertido en galería y ostenta un escudo de armas en la fachada principal.

 

Fiestas en Salas

Entre sus principales fiestas, destacaremos:

En el mes de abril, las fiestas de Abril en Salas, el último domingo y el último martes del mes.

En el mes de junio, las fiestas de San Juan en Cornellana el día 24 y las de San Pedro en Mallecina el día 28.

En el mes de Julio tenemos La Festona en la localidad de La Espina.

En el mes de agosto, son las San Lorenzo en Laneo el día 10, las Romería del Viso en Salas el día 15, este mismo día es la Romería de Nuestra Señora de Cornellana y Santa Ana en Salas el día 20.

Es el concejo de Salas en temas de festejos y de folklore, uno de los más ricos del Principado de Asturias, celebrándose en su suelo infinidad de celebraciones donde la tradición, la fiesta, la gastronomía y el deporte, se entremezclan para ofrecernos lo mejor de su gente.

 

Naturaleza en Salas

Paisaje Protegido de la Cuenca del Esva.

  • Estado legal: Sin declarar
  • Superficie: 460.26 km2
  • Localización: Concejos de Valdés, Tineo y Salas
  • Accesos: A través de la N-634
  • Vegetación representativa: Alisedas ribereñas
  • Fauna representativa: Nutria. Salmón
  • Otras figuras de protección: Incluye al Lugar de Importancia Comunitaria del Río Esva.
  • Incluye el Monumento Natural de las Hoces del Esva.

El Paisaje Protegido de la Cuenca del Esva se distribuye por los concejos de Valdés, Tineo y Salas, en el tercio occidental de la región. En él se incluye la totalidad de la cuenca hidrográfica del río Esva, que se extiende por una superficie total de 460 km2. El espacio así definido comprende el río Esva, sus afluentes principales (Navelgas, Bárcena, Llorín y Mállene) y los pequeños arroyos que vierten a éstos.

Entre las grandes cuencas de Asturias, la del Esva es la que conserva en mejor estado tanto su área de abastecimiento como sus características hidrológicas. El resto de las grandes cuencas hidrográficas soportan importantes aprovechamientos hidroeléctricos, como ocurre en el Navia o en el Narcea, o han sufrido cierta degradación vinculada a una intensa actividad minera o industrial, como ocurre en el Nalón.

La cuenca del Esva aparece claramente delimitada, al oeste por la Sierra de Carondio y su prolongación hacia la costa a través de la Sierra de Buseco, y al este por la Sierra de Tineo y las Sierras de los Vientos. En el paisaje es muy evidente la monotonía silícea del relieve, dominado por una secuencia repetitiva de pizarras, areniscas y cuarcitas, a las que sólo puntualmente se añaden algunos roquedos de calizas y mármoles.

La parte alta de la cuenca se organiza en un relieve abrupto, de fuertes pendientes, valles encajados y sierras de amplias planicies terminales. Sin embargo, ya en el tramo medio y dentro del concejo de Valdés, la confluencia del Esva y el Naraval da lugar a las amplias vegas sobre las que se sitúa el pueblo de Paredes. Las vegas de Paredes, a menudo encharcadas por las aguas del Esva, constituyen un punto en el que la transformación humana del medio natural ha dado lugar a los más hermosos paisajes.

Por debajo de Paredes, la presencia de fuertes relieves cuarcíticos vuelve a estrechar el valle para dar lugar al desfiladero que constituye el Monumento Natural de las Hoces del Esva, tras el cual el paisaje se abre a las anchas vegas que el curso meandriforme del río forma en Brieves y Trevías.

El poblamiento es escaso y sigue dos patrones diferentes análogos a los del relieve. Mientras en la mitad meridional los pueblos tienden a situarse en las cimeras de las sierras, en la mitad septentrional de valles más amplios, el caserío desciende hacia el valle y ocupa las vegas ribereñas. Los principales núcleos de población son los situados entono a Paredes, en el tramo medio, y Brieves y Trevías en los tramos más bajos.

Más información sobre el Paisaje Protegido de la Cuenca del Esva

 

Geología

La cuenca del río Esva se encuentra próxima al límite oriental de la Zona Asturoccidental-Leonesa. Su estructura geológica viene marcada por grandes estructuras (principalmente pliegues y cabalgamientos) orientadas a grandes rasgos de norte a sur. Las rocas sobre las que se excava la cuenca son casi exclusivamente rocas sedimentarias siliciclásticas (pizarras, areniscas y cuarcitas).

La edad de las rocas abarca desde el Precámbrico al Paleozoico inferior. Dentro de las formaciones precámbricas destacan las litologías silíceas (pizarras y areniscas de la formación Pizarras del Narcea); entre las formaciones cámbricas destacan litologías mixtas (calcáreas de la Formación Vegadeo y cuarcíticas de la Formación Herrería) y por último, las formaciones paleozoicas con predominio de las cuarcitas (Formación Cándana y la Serie de los Cabos).

Sobre este sustrato pueden aparecer materiales más modernos relacionados con la dinámica fluvial y la evolución de las laderas de la zona. Sin embargo, lo abrupto del relieve no favorece el desarrollo de formaciones cuaternarias importantes. Así, los depósitos fluviales y las vegas sólo tienen un desarrollo importante, por ejemplo, en las proximidades de la desembocadura.

 

La vida vegetal

La cubierta vegetal del Paisaje Protegido de las Cuenca del Eva ha sufrido intensamente las numerosas repoblaciones de pino realizadas en las décadas de los años cincuenta y sesenta.

Fruto de las llamas, la antigua superficie repoblada aparece hoy ocupada por extensos matorrales de brezo rojo (Erica australis subsp. aragonensis), comunidad característica de los suelos silíceos más degradados del occidentes astur.

No obstante, son todavía numerosos los valles y vallejas con masas bien conservadas de carbayeda oligótrofa, que en los lugares más umbríos se acompañan frecuentemente de haya (Fagus sylvatica). En el área septentrional del Paisaje Protegido, dentro ya del concejo de Valdés, abundan castañedas muy envejecidas y escasamente explotadas, por lo que en su seno pueden reconocerse las especies y comunidades características de las carbayedas, hacia las que lentamente evolucionan.

Las masas de bosque más representativas son sin duda las alisedas. Salvo en las riberas más alteradas de las vegas de Paredes y Brieves, el Esva conserva a lo largo de su curso algunas de las riberas menos alteradas de la región. En ellas parecen helechos de ámbito tropical como la píjara (Woodwardia radicans), especie catalogada como de interés especial. Lugares especialmente valiosos son el de las Hoces y el tramo bajo próximo a la desembocadura en la playa de Cueva.

 

La vida animal

Los principales valores ambientales del Paisaje Protegido de la Cuenca del Esva se ciñen a las riberas y cauces fluviales y de igual modo ocurre con la fauna.

Las riberas del Esva mantienen lo que probablemente constituya la más nutrida población de nutria (Lutra lutra) de los cauces asturianos. Este hecho da prueba de la enorme riqueza piscícola que albergan sus aguas, principalmente de trucha (Salmo trutta) y salmón (Salmo salar), pero también de anguila (Anguilla anguilla). El cauce del Esva presenta para todas ellas la ventaja de no disponer de presas significativas, aspecto fundamental en el caso de la anguila, especie para la que todavía no han desarrollados sistemas de escala equivalentes a los utilizados por el salmón.

Sorprende, sin embargo, la ausencia de lamprea (Petromyzon marinus) en un cauce que parece reunir características apropiadas para su presencia y que se encuentra en un óptimo estado de conservación.

Además de las especies características del medio fluvial, esta zona mantiene poblaciones de especies cinegéticas como el jabalí o el corzo. En las sierras altas del borde meridional no es rara la presencia del principal de los predadores: el lobo (Canis lupus), que puede alcanzar esta área desde los núcleos reproductores cercanos de Carondio y Valledor.

 

Otros valores

En las sierras altas del borde meridional de la cuenca se sitúan algunas de las brañas de invernada de los vaqueiros de alzada, grupo social que llegado el verano se desplazaba con su familia, ganado y enseres a los pastos altos del actual Parque Natural de Somiedo o a las brañas de Cangas del Narcea. La mejor conservada es sin duda la Braña de Aristébano, en el concejo de Valdés, pero muchos de los pueblos situados a mayor altitud deben su origen a los asentamientos invernales de los vaqueiros.

Otro elemento de notable interés es sin duda el caserío original del pueblo de Brieves, con una proliferación de arcadas, voladizos y pasos altos entre edificaciones situadas a ambos lados de la calle que crea un conjunto arquitectónico de singular valor etnográfico y oscuras raíces.

 

Gastronomía típica del Concejo de Salas

En un concejo de mediana extensión como éste, existe una amplia variedad de productos que pueden satisfacer los paladares más exigentes. Las vegas aportan sabrosas hortalizas y verduras así como «fabas» tan exquisitas como las de Laneo, además de salmones, truchas y reos. Las zonas de media y alta montaña elaboran sabrosos embutidos y salazones. En todo el concejo se produce el queso de «afuega’l pitu». Serían un ejemplo, entre los platos típicos del concejo, el pote de berzas, la fabada, la menestra, acompañados de la típica carne asada de Salas y los sabrosos bollos preñaos y empanadas. Los postres típicos son las bollinas, el arroz con leche y sobre todo los carajitos, sabrosísimo dulce de avellana que se ha convertido en el emblema gastronómico del concejo.