Pravia

Pravia es un concejo asturiano situado en la zona central, en concreto en la cuenca baja del río Nalón, formando parte a su vez de la mancomunidad de las cinco Villas junto a otros cuatro concejos limítrofes, siendo la capital Praviana la cabecera de ella. Limita al norte con los concejos de Cudillero y Muros del Nalón, al este con Candamo y Soto del Barco, al oeste con Cudillero y Salas y al sur con Candamo y Salas. Comprende una extensión total de 102,96 km2. El mayor número habitantes radicada principalmente en la villa capital, seguida de las localidades de Agones y Peñaullán, aunque éstas con bastante menos población. Varias son las carreteras regionales que cruzan territorio Praviano, siendo la AS-16, la AS-236 y la AS-223 sus principales vías de comunicación por carretera. También está comunicado por ferrocarril a través de la FEVE.

Geomórficamente hablando, el territorio de Pravia tiene unas características comunes con la región central-occidental del Principado. Su suelo está compuesto esencialmente por materiales paleozoicos, siendo los devónicos los de mayor presencia, con dominio de las areniscas, cuarcitas, dolomías, pizarras y calizas.

Desde el punto de vista orográfico, no se puede destacar el terreno Praviano como montañoso, ya que en él son mayoría las pequeñas y medianas montañas. En el norte tenemos las sierras de Sangreña y las Autedas, al sur la sierra de Sandamías, al oeste las de Ablanedo y la Castañal y al este la sierra de Fontebona. Su altitud máxima se halla en la sierra norteña de Sangreña y corresponde al Pico de Llan de Cubel que alcanza una altura de 678 metros. Otros picos importantes son los del Pico de la Uz en Sangreña (648 m), el Llagunín de la Mata o Andolinas en Ablanedo (642 m), el Muxagre en Sandamías (655 m), el Pico Cueto de Pravia, y el Pico Peñaullán, donde son aprovechadas sus arcillas para la realización de cerámicas.

Su red hidrográfica es de gran importancia, pues la erosión de sus aguas determina la formación del relieve. Tres ríos son los que destacan en la zona, el Nalón, el Narcea y el Aranguín que forman unas magníficas vegas. El Nalón entra en el concejo por Candamo, bañando tierras Pravianas en una longitud de 13,5 kilómetros. En el punto intermedio del río, en la desembocadura del arroyo del Pontigo, se encuentra la concordancia de los concejos de Muros, Pravia y Soto del Barco. Históricamente siempre fue el Nalón un río de pesca, convirtiéndose en estos últimos años en un río sucio y negro por causa de los lavaderos del carbón, intentando actualmente sanearlo. El Narcea entra en el concejo por el sur, recorre en Pravia una superficie de 4,5 Km, en forma de zig-zag y da sus aguas al Nalón en Forcinas. Es hoy en día el río más importante en cuanto a pesca del concejo siendo la captura del Salmón su actividad más destacada. El Aranguín es el tercer río en importancia del concejo. Se adentra en territorio Praviano por Cañedo y en su camino se divisan multitud de torrentes y de arroyos. Es río eminentemente truchero.

En cuanto a su clima hay que decir que éste es suave y templado presentando unas temperaturas muy llevaderas tanto en épocas invernales, como en etapas estivales, llegando rara vez los termómetros a los 30ºC, o bajando de los 0ºC. Su vegetación está repleta de verdes praderas, así como de algunas manchas boscosas de pinos y de eucaliptos.

 

Capital

Pravia es la capital del concejo que toma su mismo nombre. Localizada a orillas del río Nalón e identificada por el griego Ptolomeo, como la antigua Flavionavia. Le fue concedida su carta Puebla por el rey Fernando III en el siglo XII y fue capital de un extenso territorio hasta 1836, fecha en la que se separaron varios concejos vecinos. En la actualidad es el núcleo más poblado del todo el concejo y ejerce una gran influencia en el sector de los servicios en toda la comarca del bajo Nalón.

 

Demografía de Pravia

La evolución mantenida por el concejo durante este último siglo, con relación a su población ha sido siempre positiva hasta los últimos treinta años en que ha empezado una regresión bastante fuerte, pasando de 12.000 habitantes en 1970 a 9.290 que tiene actualmente, más de la mitad se concentra en la capital Praviana, quedando patente que el descenso de la población se desarrolla mayoritariamente en la zona rural. La emigración también se dejo notar en el concejo, sobre todo hasta mitad del siglo XX, siendo Cuba el lugar elegido por la mayoría y que influyó en el devenir del territorio en forma de mejora y construcción de edificaciones.

La actividad económica principal del concejo ha sufrido también un cambio en estos últimos años dejando de ser el sector primario la base esencial del empleo local, a favor de los servicios, que hoy en día es el que genera más empleo. El sector primario ocupa a un total del 18,63% de los empleos siendo la cabaña vacuna orientada al sector lácteo la predominante. En cuanto al cultivo de tierras se ha pasado de cosechas tradicionales como escanda, centeno, trigo, cáñamo, a cultivar productos de huerta de calidad.

Con relación al sector secundario y la construcción, hay que decir que en la actualidad emplea a un porcentaje del 29,27%, Siendo la rama de la construcción y obras públicas, las industrias transformadoras de metales, las maderistas y las alimenticias las que concentran el mayor número de los empleos.

El eje principal de la actividad económica es el sector terciario que genera un 52,1% de los empleos del concejo afianzándose Pravia como centro distribuidor de servicios del área de influencia de la comarca del bajo Nalón. Sin embargo, dos son los grandes inconvenientes con los que va a jugar el concejo en este sentido. Una que sería la insuficiencia de las comunicaciones, y otra que sería la competencia de otros centros de servicios como pueden ser los de Avilés y Grado.

 

Historia de Pravia

Lo estratégico de su localización geográfica determinó desde los inicios de la historia el temprano poblamiento de la comarca, como testimonian los restos arqueológicos de culturas prehistóricas y protohistóricas. La época castreña está muy bien representada: Pico El Castro (Arango), El Cogollo (Agones), Las Cogollas (Selgas), El Castiello (Loro) y el más importante de todos: Doña Palla, en Peñaullán, defendiendo el curso del Nalón.

Durante la época romana estuvo habitado por los paesicos, pueblo astur asentado al oeste del Narcea. La romanización fue intensa y para muchos historiadores Pravia podría ser la Flavium Avia del emperador Flavio Vespasiano, que cita Ptolomeo en su Geographia. Hallazgos importantes son la estela romana de Los Cabos (Museo Arqueológico de Oviedo) que representa a un hombre togado, restos de villas en Santianes y Peñaullán, y la calzada romana que unía el Camino Real de la Mesa y la vía de la costa, y del que se conserva un tramo de empedrado medieval sobre el primitivo trazado romano, en Bances. A comienzos de la Edad Media, Silo, sexto rey de la monarquía asturiana, traslada la corte desde Cangas de Onís a Pravia y la convierte en capital del pequeño e incipiente reino astur. De su reinado entre los años 774 y 783 se conserva la iglesia de San Juan de Santianes, preludio del arte prerrománico asturian.

La fundación de la «pola» de Pravia es del siglo XIII. La carta puebla, otorgada por Fernando III el Santo hacia 1240, permitió el levantamiento de la cerca o muralla y concedió a la villa y a sus habitantes privilegios reales. Desde este momento Pravia fue un importante foco mercantil y comercial cuya prosperidad siempre estuvo unida a la navegabilidad del Nalón y a las rentas generadas por la pesca del salmón. La villa conserva de esta época el trazado viario de su casco histórico que traduce la forma circular de la muralla, hoy desaparecida. Las calles de la Victoria y Nueva, la plaza de las Madreñas o la calle de las Huertas son callejuelas estrechas que conservan el encanto del caserío tradicional y la nobleza de las casonas de los siglos XVII y XVIII.

Del siglo XVI son la imagen y el retablo de Nuestra Señora del Valle, ambos de barro cocido y que llevan el sello del Renacimiento italiano. De la segunda mitad del mismo siglo data la Casa del Busto, levantada contra la muralla y su capilla, el edificio más antiguo de la villa.

El siglo XVIII va a dejar también su impronta en el urbanismo praviano. La Colegiata, el palacio de Moutas y las Casas de los Canónigos constituyen el conjunto monumental más importante y son una de las mejores muestras del barroco regional. El Ayuntamiento, la Casa de Valdés y otros edificios nobles nos dan idea de la importancia que como villa noble y clerical alcanza en el siglo XVIII. En este momento, las estructuras urbanas ya estaban plenamente configuradas.

El siglo XIX y los primeros años del siglo XX suponen la última etapa del crecimiento urbano que desarrolla sobre el solar del primitivo convento, origen de la villa, la Plaza del Conde de Guadalhorce, que conserva un conjunto bastante homogéneo de edificaciones de estos siglos.

 

Patrimonio en Pravia

Dentro de las obras arquitectónicas repartidas por el concejo, señalaremos en primer lugar la iglesia de Santianes de Pravia, construida bajo el mandato del rey Silo, y que tenía una inscripción laberíntica que ponía ” Silo Princeps fecit” y en al que desde una “S” inicial se leía dicho texto 250 veces. Esta edificación es la más antigua que se conserva de la etapa monárquica asturiana y actualmente tiene una estructura muy diferente a la inicial. De las antiguas murallas que rodeaban a Pravia hoy sólo queda su trazado circular que sirvió de base en la configuración urbana de la villa.

De estilo románico son muy escasas las representaciones que hay en la zona siendo la iglesia de San Miguel de Luerces la única que conserva algo de dicho estilo. De la época medieval data la ermita de la Virgen del Valle edificada en el siglo XIV. Es un edificio de una sola nave, con cabecera cuadrada, pórtico y sacristía añadidos en el lateral derecho. En su interior descansan el retablo con la representación de la Virgen con el niño, y la imagen de Nuestra señora del valle, de gran devoción en toda la comarca del bajo Nalón.

Sin embargo, la mayor representación religiosa del concejo se encuentra encuadrada dentro del conjunto del palacio de Moutas, donde se halla ubicada la iglesia parroquial de Santa María La Mayor que alberga en su interior un conjunto de retablos e imágenes de suma importancia. Además en este conjunto de edificaciones también se encuentran las antiguas casas de los canónigos.

De la arquitectura civil y popular destacaremos varias obras como la Torre de Arango fechada en el bajo medievo y que reunió en torno a ella una edificación posterior y una capilla. El palacio de Inclán representa otra edificación palaciega, y engloba una torre medieval y un palacio del siglo XVII.

En los Cabos encontramos el palacio de los Suárez Miranda y Omaña, y fue realizado en estilo barroco popular. Sus dependencias actuales están ocupadas por el colegio de Nuestra Señora del Carmen.

En Riberas de Pravia encontramos un buen conjunto arquitectónico formado por una casa de tres pisos, edificios anexos para el ganado y las labores agrarias, así como por una pequeña capilla que fue destruida durante la guerra civil. Las casonas de Merás en Agones, de Morán en Peñaullán y del Busto en la capital, también forman parte de esta estupenda arquitectura rural solariega. El edificio del ayuntamiento data del siglo XVIII, es de estilo neoclásico y fue construido por el arquitecto Ventura Rodríguez. También son destacables las casonas de López de Grado, la de Florez y la de Álvaro del Busto.

 

Fiestas en Pravia

Entre sus principales fiestas, destacaremos:

En el mes de mayo, son las fiestas de San Isidro en la localidad de Santianes. En el mes de abril, son las Jornadas del Salmón. En el mes de julio, son las fiestas del Carmen en la localidad de Agones. En el mes de agosto, son las fiestas de El Xiringüelu en Pravia y el Descenso del Nalón. En el mes de septiembre, son El Cristo y la Virgen del Valle en Pravia y San Adriano en la localidad de Corias. En el mes de octubre, son las fiestas de San Antonio en Sandamías. En el mes de noviembre, tenemos la Feria de la faba, el kiwi y la miel.

Hay que destacar en el concejo la multitud de festejos que se celebran en él, habiendo una mezcla de carácter lúdico, religioso, deportivo y gastronómico que hacen de Pravia un hervidero de gente durante la celebración de los mismos. Así los festejos del Valle son los que muestran un carácter más religioso, y el Xiringüelo, típica romería asturiana celebrada en Pravia, es la que mejor representa el carácter festivo del concejo, sin olvidarnos de las jornadas del Salmón celebradas año tras año en el municipio.

 

Gastronomía típica del Concejo de Pravia

La riqueza de su huerta condiciona la gastronomía praviana, que se basa en productos de gran calidad, y la riqueza de sus ríos viene a complementar las posibilidades gastronómicas; frutas y hortalizas, «fabas de la granja», entre los primeros, y salmón y trucha, entre los segundos, atienden las necesidades de los paladares más exigentes. Excelentes carnes y embutidos no están ausentes de la mesa praviana, que se basa en la cocina tradicional, elaborada con productos de primera calidad. La repostería goza de fama merecida: arroz con leche, bollinas, «flan pepito», «frixuelos», queso de «afuega’l pitu» y toda variedad de postres elaborados con kiwi y miel. Con avellanas se preparan sabrosas boroñinas, otro de los dulces emblemáticos del concejo.