Noreña

Noreña es un concejo situado en la zona central de Asturias enclavado en su totalidad en el concejo de Siero que lo rodea por todas partes. Es sin duda, el concejo más pequeño en extensión de toda Asturias con una superficie total de 5,29 Km2. Sus principales arterias comunicativas son la AS-246 y la N-634, contando con enlaces cercanos a la A-8.

Su geomorfología nos ofrece un relieve muy poco relevante debido a la ausencia de accidentes geográficos de importancia. Únicamente son de resaltar las dos colinas entre las que se asienta la práctica totalidad de la población. Una de ellas es El Rebollín, que presenta un pequeño desnivel y el cual acoge el conjunto más importante de población. Por el norte rodeando esta colina, llegamos al barrio de La Mata, donde después de subir una pequeña pendiente llegamos a la segunda colina cuyo nombre es el de Castañeu de la Soledad, más conocida actualmente como Ecce-homo, y en la cual se encuentra una capilla que toma dicho nombre.

Bordeando las laderas de las colinas en dirección este-oeste, encontramos el río de La Lomba también conocido como río Noreña y que toma de él su nombre la villa condal, que nace en La Collada (Siero) para llegar a desembocar en el río Nora en las proximidades de Lugones.

El clima es claramente oceánico templado y húmedo teniendo una temperatura media anual de 12,2ºC. La media invernal ronda los 6,8ºC y la estival gira alrededor de los 18,5ºC. Las precipitaciones se dan en mayor cantidad en el mes de Diciembre y con menor presencia en el mes de Julio.

 

Capital

Hablar de capital del concejo es prácticamente lo mismo que hablar de la totalidad del mismo pues aglutina a más del 90% de la población total, y en el que está asentada la mayor densidad de población de todo el territorio asturiano. Capital actualmente de las denominadas “ciudad dormitorio”, gracias sobre todo al lugar estratégico en el que se encuentra y a las magníficas comunicaciones que se dan en ella.

 

Demografía de Noreña

Es Noreña sin duda alguna un concejo de gran singularidad demográfica con respecto a la mayoría de los demás municipios asturianos, con una densidad de población de 822,12 hab/km2, multiplicando por 7 la media regional. Esto es debido a la situación estratégica que ocupa, muy próximo a los tres grandes núcleos de población en Asturias (Oviedo, Gijón y Avilés) y que hace que mucha gente opte por la villa condal como ciudad de residencia gracias, entre otras cosas, a la buena comunicación que existe con ellos y sobre todo a las ventajas económicas que depara el habitar en Noreña. La evolución que ha seguido aquí la población desde que comenzara el siglo pasado hasta nuestros días, siempre ha seguido una corriente positiva, con algunos pequeños bajones, que no han impedido de todos modos aumentar la población desde las 2.048 personas del año 1900 a las 4.349 actuales. Actualmente el 97% de toda la población se concentra en la capital, presentando unas estructuras demográficas bastante más equilibradas que el resto de la región asturiana.

Dentro de la actividad económica del concejo, el sector primario no es representativo en la economía del concejo, generando una cifra del 2,16% del total de la población ocupada, siendo su empleo para el autoconsumo y de carácter complementario.

El sector secundario siempre fue el motor de la economía del concejo, gracias sobre todo a las fábricas existentes de productos cárnicos y las de curtidos del cuero, que hicieron que se conociese y se relacionase la villa por dichos trabajos. Hoy en día muchas han sido las fábricas cárnicas que han cerrado sus puertas, pero esto en vez de ser el fin del sector, sirvió para modernizar y renovar las que quedaban haciéndose éstas muy competitivas. Con respecto a las curtidoras del cuero, no han tenido la misma fortuna y pocas son las familias que viven hoy de ello. Actualmente, este sector todavía representa al 39,10% de la población activa, siendo la rama alimenticia la que mayor número de empleos genera. La construcción constituye el 8% de los empleos.

Respecto al sector terciario hay que destacar la gran cantidad de equipamientos y servicios con que cuenta la villa, siendo Noreña parada turística gracias al buen nivel de infraestructuras hoteleras con que cuenta el concejo. Últimamente se ha producido un gran crecimiento dentro del sector, aunque se encuentra bastante condicionado por la proximidad de importantes centros urbanos como son Lugones y la Pola de Siero.

 

Historia de Noreña

La primera referencia a la Villa Condal (Noreña) aparece en el año 981 y 991, indicando la existencia de casas «en las riveras del Noreña» (según escritos de Francisco Junquera).

Hay que esperar a 1156 para que aparezca el nombre de Noreña referido a núcleo poblado en un documento en el que Gundisalvo Peláiz y su esposa Gelvira Petri donan al monasterio de San Vicente (Oviedo) la villa llamada Noreña. Permanece bajo la autoridad de Siero hasta comienzos del XIV, en que ya figura Noreña como jurisdicción independiente, que forma parte del señorío de Pedro Álvarez de las Asturias. Fue su heredero (1294) Rodrigo Álvarez de las Asturias —conde de Noreña, Gijón y de Trastámara, señor de grandes propiedades y jurisdicciones en Asturias y Liébana—, quien, sin descendencia, adopta al príncipe Enrique, hijo bastardo de Alfonso XI, al que le da los señoríos de Trastámara, Noreña y Gijón. Al ocupar Enrique el trono de Castilla, da a su hijo, Alfonso, también bastardo, Gijón, Noreña y el resto de sus propiedades en Asturias, Castilla y León. Casado con Isabel, hija bastarda del rey de Portugal Fernando I, creó uno de los principales linajes del país vecino. Su nieto, João de Castro (1500-1548), fue gobernador y capitán general, 14º gobernador y 4º virrey de la India. Alfonso Enríquez trató de hacerse dueño de posesiones tanto episcopales como realengas enfrentándose a su hermano natural Juan I, quien lo consigue someter con la ayuda del obispo de Oviedo. Le perdona, pero ante una segunda rebeldía del citado conde, que contaba con el apoyo de otros nobles asturianos, en 1382 le desposeyó de sus propiedades suprimiendo el Señorío de Asturias e incorporándolo a la Corona. Quienes salen victoriosos y reciben en 1384, por real privilegio, la casa y señorío de Noreña con todos sus cotos fueron los obispos de Oviedo. A su hijo Enrique II le concedió la dignidad de Príncipe de Asturias y su patrimonio en 1383 (a excepción del condado de Noreña). Siendo menor de edad Enrique III, liberó a su tío Alfonso Enríquez del presidio y le devolvió todas sus posesiones, tras lo cual éste reinicia la rebelión y se apodera de Noreña y Gijón. Finalmente, fue derrotado por Enrique III tras cercar la ciudad de Gijón, que quedó destruida. Oviedo se hace fuerte y contribuye a su sometimiento, volviendo el condado de Noreña a manos del obispo y Cabildo de Oviedo en 1394; desde entonces 66 prelados ovetense fueron condes de Noreña, pero en 1826 se suprimieron los cotos jurisdiccionales (pasaron a ostentar el título con carácter honorífico hasta que fue prohibido por el decreto Vaticano de 1951, siendo el último conde-obispo Francisco Javier Lauzurica y Torralba) y Noreña pasó a formar parte del municipio de Siero; aunque recuperó su independencia, conservando la categoría de Villa con los sotos que le pertenecían, dentro del territorio de Siero, por Real Célula 11-12-1833.

Durante la guerra de la Independencia aquí se hostigó constantemente el paso de los convoyes de las tropas francesas que ocupaban Oviedo.

Tras ser incorporado Noreña, bajo el reinado de Fernando VII —y por corto periodo de tiempo—, al concejo de Siero en 1827, pasa a constituirse casi seguidamente en municipio independiente.

En 1834 y 1855 la villa sufrió terribles epidemias de cólera. En 1850 contaba con 2.300 habitantes. Entre los artesanos predominaban los zapateros. En 1751 eran más de 200 los zapateros, 56 carpinteros, 34 curtidores y 14 sastres. Había más gentes de oficios que en Gijón o Siero. Desaparecida la floreciente industria zapatera a principios del siglo XX ante la competencia de las fábricas, se produjo la reconversión hacia las industrias cárnicas y derivados. Hoy funcionan más de una veintena de industrias y es el principal centro de Asturias en el sacrificio de reses.

 

Patrimonio en Noreña

Noreña, aunque pequeña en dimensión cuenta con varios elementos artísticos importantes.

La iglesia parroquial es una de ellas. Se empezó a construir en la segunda mitad del siglo XVI para sustituir a otra anterior, no siendo finalizada hasta un siglo después. De carácter monumental e inscrita en un estilo gótico, se construyó inicialmente en una sola nave, para ser ampliada más adelante en tres, siendo la central la más grande. Se separan por dos grandes arcadas que apoyan sobre pilares muy gruesos y está cubierta por una bóveda estrellada que se complica hacia la cabecera, en la que presenta una capilla de planta rectangular, exenta y muy corta. En la decoración cabe destacar los elementos renacentistas que en ella florecen. Fue incendiada y parcialmente destruida durante la guerra civil española en 1936, siendo reconstruida por Enrique Rodríguez Bustelo, que incorporó un pórtico a modo de nártex, el baptisterio, y el coro, rebajando a su vez la altura de la torre. Son de destacar los retablos procedentes de la iglesia pucelana de San Pedro de Torrelobatón, traídos a la villa gracias a la intervención de un ministro del régimen franquista.

También merece mención la capilla de la Soledad o del Ecce-Homo, fundada en 1665 por un lugareño, Lucas Muñiz. Hasta el siglo XX estaba dedicada exclusivamente a la Virgen de la Soledad, sin embargo, por culpa del incendio que sufrió la ermita por un desaprensivo quemando todas las imágenes allí existentes, fue cuando se produjo la donación por parte del obispo de Oviedo de la imagen del Ecce-Homo, celebrando este hecho con gran solemnidad y declarando tal día como festivo, constituyéndose con el paso de los años en la fiesta mayor del concejo, siendo destacable la procesión que en ella se celebra.

Además de estas dos obras religiosas, hay que destacar dos palacios, el de Miraflores y el del Rebollín.

El de Miraflores, es obra del siglo XVI y XVII, de estilo clasicista, y con gran claridad compositiva tanto interior como exteriormente. Posee una planta cuadrada, con patio central y una capilla situada en su lado norte. Posee cuatro fachadas resueltas por el mismo esquema, siendo en el lado este donde está la puerta principal con dos ventanas a los lados. En la planta superior hay cinco vanos que parten de la línea del piso. En lado oeste, el hueco central se abre con una balconada de piedra de airosos balaustres y grandes ménsulas de apoyo. En el sur hay tres balcones centrales y simples antepechos en los extremos. Fue en este palacio donde murió el insigne economista Álvaro Flórez Estrada.

El palacio del Rebollín, data de fecha similar al de Miraflores. Originalmente era de planta cuadrada y patio central, añadiéndosele una nueva ala por el lado oeste posteriormente. La fachada principal orientada al sur, se abre en la parte baja por dos arcadas de medio punto apoyadas sobre impostas resaltadas que dan paso a un pequeño zaguán. En la parte superior se encuentran cinco vanos con balcones volados. En el lado norte, una puerta da acceso al patio interior a través de un triple arco de amplio desarrollo.

Otros edificios y construcciones destacadas de Noreña lo constituyen los distintos barrios del condado, como los de La Campanica y La Mata, la plaza de la constitución, o el parque, lugar donde se ubica el edificio consistorial, que es de estilo neoclásico. La plaza del Quiosco y la estatua dedicada a Pedro Alonso Bobes, gran benefactor del municipio, configuran junto con las demás construcciones, el actual contorno artístico de Noreña.

 

Fiestas en Noreña

Comienza el periodo festivo del concejo con la celebración de la Fiesta de San Marcos el día 24 de Abril, patrono de los/as carniceros/as, de gran tradición local por lo que ha representado este oficio para la villa desde siempre, y en la que es la fiesta gastronómica del picadillo y el sabadiego.

El 23 de Junio se celebra la festividad de San Xuán, de gran arraigo en muchos sitios de Asturias, destacando la gran foguera que allí se celebra, y en la que se puede ver a gran cantidad de gente bailando la danza prima alrededor de ella.

Destacan de entre todas las fiestas las del Ecce-Homo, celebradas del 14 al 21 de Septiembre y que son consideradas como las de mayor concurrencia. Durante estos días se celebran en la villa multitud de festejos y actos para todos los públicos entre las que destacan las verbenas y la impresionante procesión que parte de la capilla del Ecce-Homo, a la que acuden gran número de personas.

Por último, reseñar la fiesta gastronómica de los callos, que se celebra durante el primer fin de semana de diciembre, configurando éstos el plato más importante de la gastronomía local, y consiguiendo una gran fama tanto a nivel regional como a nivel nacional. Es de destacar la concurrencia que en ella se da cita, en torno a 10.000 comensales, así como la cantidad de callos que allí se reparten y que viene a ser alrededor de tres toneladas.

 

Gastronomía típica del Concejo de Noreña

Además de los callos y del picadillo —que cuentan con sendos festivales gastronómicos anuales—, dos platos con los que se identifica al concejo, la gastronomía noreñense viene dada por otros menos conocidos pero también habituales en la cocina local: la fabada, el «adobu» (hasta con almejas), «les mollejes», los sabadiegos, toda clase de embutidos, manos de cerdo, morros, «paxares», chorizos a la sidra, criadillas, morcillas, «moscancies», lengua embuchada, lacón cocido relleno y un sinnúmero de derivados del vacuno y del cerdo. Y en el tema de los postres, el brazo de gitana, «galletines de pepona», «casadielles», arroz con leche, manzanas asadas, castañas cocidas y un sinfín de tartas, flanes y tocinillos caseros.