Navia

Navia es un concejo asturiano situado en el occidente que limita al norte con el mar cantábrico, al sur con Villayón, al este con Valdés, y al Oeste con el concejo de Coaña.

Ocupa una superficie de 62,58 Km2. La principal carretera que recorre el concejo es la N-634, contando con buenos accesos rodados a la mayoría de los pueblos del municipio. También posee infraestructura ferroviaria, pasando por Navia la línea de FEVE.

Desde el punto de vista geológico, el suelo de Navia, debido a la zona irrigada por el río, corresponde a un periodo de evolución de la tierra llamado silúrico. El diminuto río fue labrándose su cauce, y encajándose en él a medida que se retiraban las aguas oceánicas por acumulación de enormes glaciares polares. Todavía en el siglo pasado la ría era un gran estuario que coronaba el monte de San Esteban por el oeste y la colina de Buenavista por el sureste. La pizarra es el elemento geológico más destacable formando complejos rocosos de diferentes colores, generalmente gris y azulado, y estructura con una gran facilidad de fractura. La cuarcita es otro elemento que se da sobre todo en la parte oriental del concejo. La topografía litoral está bien definida con unos 3 Km. de ancho y una altura de media de 60 m.

Todo esto origina una topografía modulada en torno a tres unidades de relieve muy bien definidas: la rasa costera, los valles medios y la zona montañosa del interior. Las elevaciones más pronunciadas las encontramos por el sur en los límites con Villayón, con alturas que no llegan nunca a los 1000 metros, siendo el pico Panondres con 842 metros su accidente más destacado. Otras alturas destacadas son las del pico de La Cueva y lo Costillones con cotas situadas en torno a los 500 metros.

Dentro de su red hidrográfica, el accidente más destacado lo representa el río Navia, que atraviesa el concejo de sur a norte por su lado occidental, sirviendo de límite con el concejo vecino de Coaña, y que se convierte en ría ya en su parte final. Siempre tuvo una gran importancia en el concejo, ya que gran parte de la economía local se articulaba en torno a ella. Otro río mencionable es el Anleo, que nace en la sierra del mismo nombre y cede sus aguas al Navia en la localidad de Las Aceñas. Los ríos Villaoril y Del Monte se unen para formar el Frejulfe, desembocando en el mar Cantábrico en la playa del mismo nombre, lo mismo que el Barayo, éste ya en el límite con Valdés.

El clima en la zona puede considerarse de templado y húmedo, sin grandes oscilaciones, gracias en buena medida de la acción moderadora del mar que suaviza las temperaturas, en invierno haciéndolas mas templadas, y en verano suavizando las mismas.

Gracias a las favorables condiciones tanto geológicas como climáticas, tiene el concejo una extensa y variada riqueza vegetal y animal. Así casi la mitad de terreno de la superficie corresponde a montes de pinos, eucaliptos, y robles. Y en menor medida castaños, nogales, abedules y hayas. En cuanto la vida animal hay que destacar la abundancia de pesca tanto de río como de mar que siempre tuvo el territorio, y que hoy en día se ha ido extinguiendo poco a poco, dando lugar a planes de repoblación de algunas especies como el salmón.

 

Capital

La Villa de Navia es la capital del concejo que recibe su mismo nombre. Se extiende por la margen derecha del río Navia, que ya cerca del mar cantábrico ensancha su cauce para convertirse en ría. La vida de la capital transcurre ligada al río que proporciona a la villa una gran fuente de recursos económicos. Navia aglutina el 36 % de la población total del concejo.

 

Demografía de Navia

Hasta el siglo XVIII Navia presentaba una demografía catastrófica debido a una agricultura extensiva que liquidaba los bosques y acababa con los pastos, lo que hacía que en épocas de recesión aparecieran hambrunas y epidemias. Eran tiempos de alta mortandad infantil y poca esperanza de vida. El empleo se encontraba poco diferenciado y el movimiento de personas sólo se daba en contadas ocasiones como eran las salidas a Castilla o las salidas a ultramar.

En el siglo XIX cae progresivamente la tasa de mortalidad y se empieza a ver una modernización demográfica. Se mejora la dieta alimenticia, se construyen mejores viviendas, se mejoran las redes de saneamiento y las comunicaciones. Desaparecen las pestes aunque aparecen nuevas enfermedades como el cólera, la viruela, la gripe.

Pero es en el siglo XX cuando se aumenta la población de manera más significativa gracias a la articulación económica del concejo con la regional, acelerando el desarrollo local. Se explota la energía hidroeléctrica del río gracias a los embalses de Doiras, Grandas y Arbón y esta energía mucho más versátil y barata atrae mucha industria como la conservera, los astilleros y la fábrica de harinas. Mas recientemente empresas como la papelera, la Reny-Picot, Armon, etc, explican el éxito del concejo a la hora de explotar sus ventajas competitivas.

Hoy en día la representación de los empleos según sectores nos da los siguientes datos: El sector primario ocupa un 23,03% de los empleos. En este sector tuvo gran incidencia la pesca, fuente de vida durante mucho tiempo de Puerto Vega. La ganadería es la actividad que mayor número de empleos concentra, mostrándonos aquí una gran especialización Láctea, como lo demuestra el tanto por ciento de vacas de la raza frisona que se contabilizan, siendo este de casi el 90 por ciento.

El secundario y el de la construcción representa a un 38,86% del total, siendo la rama del papel la que mayor número de empleos produce, gracias a la fábrica de CEASA, de gran importancia dentro de toda la comarca del Navia. Otras actividades con buena presencia son las de la alimentación y las transformadoras de metales. La construcción, está en continua expansión.

Por último, el sector terciario ocupa al 38,11% de la población activa, lo que nos revela que hay un importante equilibrio sectorial y se ve como poco a poco el sector terciario cada vez más moderno y funcional, va a ir absorbiendo mano de obra del secundario, al demandar la industria mucho menos requerimientos laborales. Destacan dentro de este sector el comercio y la hostelería, desarrollándose mayormente en la capital y en Puerto de Vega. Actualmente Navia se ha convertido en uno de los centros comerciales más importante dentro del occidente Asturiano, en lucha directa con su vecina Luarca.

 

Historia de Navia

En Navia, y hacia el 4000 a. de C., vivía un grupo nativo, sedentario, que conocía el fuego y levantaba interesantes monumentos de piedra. Hacia el año 600 a. de C. apareció el pueblo celta, que convivió con los indígenas, a los que acabó imponiendo su cultura. Surgió entonces el agrupamiento humano de los castros, de los que quedan importantes testimonios arqueológicos en varios lugares, Coaña y Arancedo, entre ellos. Este pueblo convive, probablemente en condiciones de semiesclavitud, con las fuerzas romanas allí radicadas para guarnición y explotación de minerales.

En el alto medievo hay frecuentes donaciones reales en favor de la Iglesia ovetense de templos, monasterios y lugares emplazados en estas tierras. La primera noticia documentada que se tiene es del 926: el infante Ramiro, que se autoproclama rey, da a dicha Iglesia varios bienes en Navia y Andés.

En el XII también corre común suerte a todo el territorio comprendido entre los ríos Navia y Eo: Alfonso VII lo cede al obispo de Oviedo para limar los desacuerdos referidos a posesiones entre éste y el de Lugo. Los vecinos se rebelan contra esta decisión, a pesar de que en 1313 la Mitra ovetense les concede Fuero similar al de Benavente, para calmarlos. Pero, ya en 1383, Navia había sido separada de aquel territorio, pasando a formar parte del señorío de Pierre de Villaines, apodado El Basco, junto con Ribadeo, por donación de Enrique II. Los vecinos de Navia logran la compra del concejo en 1551, durante el reinado de Carlos I, quedando el concejo libre e integrado en la Corona. Los distritos de San Salvador de la Montaña y Villayón se emancipan en 1851 y 1869, respectivamente. El área municipal primitiva pasó de 231 km2 a los 62 actuales, a consecuencia de estos desgajamientos.

En el s. XVIII hubo un cierto dominio de las casas señoriales, fenómeno que se dio en casi toda Asturias.

Durante la invasión francesa de 1808 el naviego Pérez Villamil, natural de Puerto de Vega, redactó la proclama de Móstoles, que contribuyó al levantamiento del pueblo madrileño contra la presencia de las intrusas tropas de Napoleón, teniendo eco y generalizándose en el resto de España. El ejército francés invadió este territorio en mayo de 1809 y en 1810.

 

Patrimonio en Navia

Destaca la iglesia de Santa Marina de Vega, fechada en el siglo XVIII y la cual acoge retablos del insigne José Bernardo de la Meana. Es de estilo barroco, con planta en forma de cruz latina con un pórtico lateral abierto y otro cerrado a los pies. La fachada principal es de carácter monumental y se levanta por encima de la nave. Se estructura en tres calles: la central alberga la puerta de acceso, de arco escarzano. Sobre ella un balcón volado con balaustrada de hierro y hueco decorado con molduras barroquizantes. Las calles laterales presentan ventanas a la altura del balcón central, y por encima se convierten en torres de sección cuadrada, con un hueco rematado en arco, coronándose con cúpulas de escamas y altos pináculos.

La iglesia parroquial de Navia es de estilo neogótico y data de finales del siglo XIX. Está estructurada en planta con forma de cruz latina y cabecera con absidiales. Otros templos importantes son los de la iglesia parroquial de Anleo, del siglo XVII, y que contiene en su interior un Calvario gótico de gran valor con un cristo de marfil, y en Andés encontramos El templo de San Miguel de origen románico.

Dentro de su arquitectura civil y popular el concejo nos deja innumerables muestras. De este modo reseñaremos:

El palacio de Lienes, en Armental y que data del siglo XVI. Muestra una torre cuadrangular de cuatro pisos, a los que separa una franja no ornamentada, y el cuerpo de la vivienda, reformado posteriormente. También presenta dos escudos de gran factura. Actualmente preocupa su estado de conservación.

En Anleo encontramos el palacio de Anleo, hoy en estado ruinoso. Es una construcción estructurada en forma de “L”, con torres almenadas cuadradas en los tres vértices. Se comenta que en una de ellas pasó la noche San Francisco de Asís en su peregrinar a Santiago de Compostela. Su origen parece ser del siglo XIII, aunque lo que actualmente se conserva pertenece al siglo XVII. Fue casa de la familia Navia, que luego ostentarían el marquesado de Santa Cruz de Marcenado.

Otra edificación palaciega importante es el palacio de Camposorio, en Piñera y que data del siglo XVIII. Es de carácter popular, y en él residió durante su infancia el poeta y político Ramón de Campoamor, el cual tiene un monumento dedicado en la villa de Navia. Del mismo modo también merecen mención otras edificaciones como las casonas de Tox, Sante, La Venta y Coaña, o los restos que quedan de una antigua fortaleza medieval, o varias construcciones indianas como la casa Ochoa. Por último, reseñar que en Puerto Vega todavía se conserva la casa donde falleció el ilustre Jovellanos, político e ilustrado Asturiano de gran repercusión.

 

Fiestas en Navia

Las principales fiestas son:

En junio, son las fiestas de San Pedro el día 29 en Andrés.

En julio las fiestas de Santiago el día en Villapedre.

En agosto, La Virgen de la Barca el día 15 en la localidad de Navia, también en este mes está el Descenso a nado de la ría en Navia.

En septiembre, son las fiestas de La Atalaya los días 7-10 en la localidad de Puerto Vega.

En septiembre, las fiestas de San Miguel el día 29 en Anleo.

Todos los pueblos del concejo celebran sus fiestas patronales, siendo las de la Patrona de la capital, La Virgen de la Barca, las más concurridas y populares. Su culto proviene ya desde comienzos del siglo XIII, contando en la actualidad con una bonita procesión mar ítima. La distribución de las fiestas religiosas en las fechas estivales viene en consonancia con la finalización de las tareas de recogidas de las cosechas.

 

Gastronomía típica del Concejo de Navia

Pescados y mariscos frescos, en forma de marmitacos, revueltos y calderetas, protagonizan su gastronomía más representativa. Las parrilladas de marisco, la lubina con verdura, el salpicón de marisco, las almejas a la marinera, la langosta con verdura, los pimientos rellenos de marisco, las cocochas de merluza con almejas, el cordero asado y, especialmente, la caldeirada son algunas de las especialidades más significativas de la buena cocina naviega. Es muy típica la «venera», una especie de tarta a base de almendra, huevo y azúcar. Y con la «venera», el requesón con miel.