Morcín

Morcín es un concejo de pequeña extensión 50,05 kilómetros cuadrados, que forma parte de la comarca del Aramo. Está limitado al norte con Santo Adriano y Ribera de Arriba, al este con Ribera nuevamente y Mieres, al sur con Riosa y al oeste con Quirós.

Sus principales núcleos de población por número de habitantes son: Santa Eulalia su capital, las Mazas, Lugar de Abajo, Lugar de Arriba y Argame. Sus principales vías de comunicación son la N-630 y la carretera autonómica As-231, que enlaza con Riosa. Está a una distancia de la capital del Principado de 9 kilómetros.

Su relieve está articulado por la sierra del Aramo en la que sobresalen picos como La Mortayal de 1.301 metros, El Gamonal de 1.712 metros y la Magdalena o Monsacro. También tiene pendientes muy acusadas, como lo demuestra el hecho de que el 97% de su territorio tiene desniveles del 20%. Su río principal es el Caudal con sus afluentes el Llano o Riosa y el Morcin. El Caudal modela profundos valles. Tiene el embalse de Los Afilorios que abastece entre otros municipios a Oviedo y las pequeñas lagunas del Mayeú d´Entrepuertes y Valdoveyes.

Su paisaje vegetal ofrece algunos bosques de robles, hayas, fresnos, castaños y manzanos. El sector suroccidental del municipio pertenece al Paisaje Protegido de la Sierra del Aramo. En su área montañosa viven corzos, zorros y jabalís.

 

Capital

Es la villa de Santa Eulalia, en el valle del Caudal y está en el centro geográfico del concejo. Es un núcleo en continua expansión demográfica.

En 1990 esta localidad celebró el undécimo centenario de la parroquia de Santa Eulalia que se remonta al año 896. Entre los edificios a destacar en esta villa están: la iglesia de Santa Eulalia y el Ayuntamiento.

 

Demografía de Morcín

En su último censo de 1996 tenía una población de 2.933 habitantes, teniendo una gran densidad de ocupación, cosa que nos llama la atención pues es un territorio de características marginales, esto es debido a las explotaciones de los yacimientos de carbón, y ello ha permitido tener una población superior.

Si nos remontamos a principios del siglo pasado su población aumento entre 1900 y 1960, llegando a alcanzar su población máxima con 4.287 habitantes, pero a partir de 1960 fue perdiendo población a un ritmo de 400 por década. Su estructura demográfica está marcada por un desarrollo de las personas adultas similar a la media Asturiana, tiene un 30% de jóvenes y un 24% de mayores. En cambio, sí tiene una baja representación de menores de 20 años ya que es el 21´6% de la población. Sus áreas de mayor densidad de población, corresponden al fondo de los valles de los ríos Caudal donde esta Argame, y en el río Morcín donde se halla la localidad de Santa Eulalia. Su mayor densidad se encuentra en la zona que conforma La Fox y los Mazas, donde se han construido las viviendas para la acogida de la población minera de Monsacro.

Su complicada orografía hace que la actividad ganadera y agraria este orientada al autoconsumo. Su economía esta basada en las industrias extractivas del carbón, inmersa en la crisis que afecta todo este sector.

 

Historia de Morcín

La presencia del hombre de la Protohistoria se evidencia por el hallazgo de un cementerio tumular en el Monsacro, restos de labores de explotación de minerales, así como hachas, martillos y cuchillos de sílex, picos de asta en distintas cuevas, entre las que destaca la del Molín, en Entrefoces, a la salida de la localidad de La Foz; en sus paredes se percibe claramente la representación de un caballo y tres ciervas. Está a la espera de ser declarada Bien de Interés Cultural.

La época romana legó monedas, ruinas constructivas, y topónimos. Tras la derrota árabe en tierras asturianas y su consolidación, se traslada a Asturias, desde Toledo, el Arca de las Reliquias, instalándose en una cueva del Monsacro hasta su posterior traslado a la Cámara Santa de Oviedo, erigida al efecto por Alfonso II el Casto.

Las tierras que hoy forman el municipio de Morcín son citadas por primera vez en un documento del 912, por el que Fruela, hijo de Alfonso III, hace donación de algunas villas del concejo a la Mitra ovetense.

En 1045 la condesa Mumadonna da la villa de Argame a la Iglesia de Oviedo, la cual, en 1125, recibe de Pedro Anaya una amplia donación —villas como la de Foz y Morcín; iglesias y monasterios— que comprende la casi totalidad del actual concejo, exceptuando el coto de Peñerudes, que se integraría en aquél a comienzos de 1827. Morcín pasa, pues, al señorío jurisdiccional de la Mitra ovetense. Durante el reinado de Felipe II se incorpora a la Corona, en virtud de la Bula de Gregorio XIII, siendo comprado por los vecinos, que de esta manera forman en 1584 municipio independiente.

Durante la guerra de la Independencia los morciniegos tuvieron una meritoria participación.

El devenir y la prosperidad de Morcín vienen determinados por la extracción del carbón, que da comienzo en el año 1846, para proporcionar combustible a la Fábrica Nacional de Armas de Trubia.

 

Patrimonio en Morcín

Destacaremos entre sus principales obras:

La ermita de Santiago o capilla de Arriba, declarada Monumento Histórico Artístico. Su estructura es de planta octogonal, con ábside semicircular. Su portada es de arco de medio punto sin decorar. Se cubre su parte central con un sistema cupulado reforzado con nervios y contrafuertes exteriores y el ábside con cañón. La Cueva del Ermitaño, está cubierta con bóveda de cañón. Este edificio debería interpretarse como un templo relicario debido a la relación de la cueva de Monsacro con el culto de las reliquias ya que se considera lugar santo pues custodia el Arca Santo y las reliquias que pasarían a la catedral de Oviedo.

La capilla de la Magdalena, declarada Monumento Histórico Artístico. Es de nave longitudinal y bóveda de cañón y ábside semicircular. Su puerta es de arco de medio punto apoyado en impostas. Construido en mampostería y sillares para los puntos clave. Da una idea de sencillez debido a una falta total de decoración.

El torreón de Peñesudes es Monumento Histórico Artístico. Su origen no esta muy claro, es de construcción cuadrada con muros de casi dos metros de grosor y 17 metros de altura, dividido en tres pisos con escalera de madera, su remate era almenado.

La iglesia de Santa Eulalia de Morcín de estilo prerrománico: Hoy en día es de nave única con dos capillas y cabecera plana. En su última reforma se abrió un pequeño pórtico. Construida en mampostería y cantos rodados, las esquinas y enmarques están hechas en sillar. El interior está cubierto con bóveda realizada a mediados del siglo XX. La capilla de la derecha se ilumina por una celosía prerrománica que es una losa rectangular con tres pares de círculos.

La casona de Villar o casa de los Palacios, en el pueblo de Villar. Este edificio es una mezcla de palacio y casona. Es de planta rectangular de dos cuerpos laterales y el central más ancho y abierto en corredor, éste se apoya en grandes ménsulas y a los lados cuatro balcones, dos en voladizo y dos enrasados en la fachada, todos con antepecho de hierro y con el blasón de la familia Quirós. Tiene capilla dedicada a la Virgen del Carmen que tiene un pequeño pórtico cerrado, la puerta es muy trabajada dividida en cuarterones. El interior está dividido en nave corta y presbiterio, ambos cubiertos con bóveda de arista. La capilla está unida al palacio por un pasadizo elevado.

 

Fiestas en Morcín

Entre las principales destacaremos:

En enero, el día 17 las fiestas de San Antón que se celebran con actos religiosos, cantos medievales, degustación de nabos, productos de la matanza y el famoso queso d´Afuega´l Pitu y como broche el primer domingo después de San Antón tiene lugar el Certamen del Quesu d´Afuega´l Pitu, donde se presentan las diferentes modalidades de este queso.

En Monsacro, se destacan dos fiestas, la de Santiago el día 25 de julio y la de la Magdalena el 15 de agosto donde hay celebraciones y la típica romería.

En Foz, tiene lugar la fiesta de la Virgen de La Probe, la segunda semana de septiembre. También en esta localidad está la ronda de Aguilanderos, el día de Nochebuena, donde hay grupos de jóvenes que cantan Villancicos y piden el aguinaldo, luego éste será repartido por el cura de la localidad.

 

Naturaleza en Morcín

Paisaje Protegido de la Sierra del Aramo.

  • Estado legal: Sin declarar
  • Superficie: 53.99 km2
  • Localización: Concejos de Quirós, Riosa y Morcín
  • Accesos: Carretera Comarcal AS-229, de Pola de Lena a Bárzana
  • Vegetación representativa: Praderas y pastos
  • Fauna representativa: Lobo y aves rapaces

El Paisaje Protegido de la Sierra del Aramo se localiza en el área central de Asturias, a apenas veinte kilómetros de Oviedo, e incluye la totalidad de la sierra que separa los concejos de Quirós, al oeste, y Riosa y Morcín, al este.

El Aramo constituye un cordal calizo de casi veinte kilómetros de longitud y siete kilómetros de anchura que avanza en dirección norte desde las primeras estribaciones de la Cordillera Cantábrica, delimitando al oeste la cuenca del Trubia y al este la cuenca del Caudal.

La sierra aparece claramente individualizada de su entorno inmediato y del resto de la Cordillera Cantábrica, ello le otorga una entidad topográfica y morfológica que la convierten en uno de los elementos principales del paisaje de gran parte del área central de la región, incluida la capital. Además, el masivo roquedo calizo ha permitido la formación de un importante acuífero del que tradicionalmente se ha abastecido la población de Oviedo.

El núcleo central de la sierra está formado por un roquedo de calizas carboníferas que remata en una plataforma situada en las cotas de 1.400 a 1.500 m. La característica más llamativa de dicha plataforma es la multitud de formas kársticas que definen el paisaje y son resultado de la disolución de las calizas por el agua de lluvia. En algunos puntos, el hundimiento del techo de las cavidades subterráneas ha dado lugar a sinfín de dolinas, de tamaño desigual, que salpican el terreno de cráteres y depresiones. En otros puntos se desarrollan valles ciegos que desaguan sólo a través de sumideros hacia la red de drenaje subterráneo. De especial interés son los valles de La Robla, al norte del Pico Cuervo y de Veneros, muy cerca de la Cobertoria.

Sobre dicha plataforma se yerguen las cumbres principales, también calizas, de La Gamonal, El Barriscal y el Gamoniteiro, todas ellas de coronación superior a los 1.700 m.

No obstante, ambas vertientes de la sierra aparecen flanqueadas por materiales geológicos más antiguos, pizarras y areniscas, que por su menor resistencia a la erosión dan lugar a un relieve de valles y lomas que contrasta fuertemente con el núcleo calizo de la sierra.

En esa área de relieve más suave se sitúan la mayor parte de las aldeas del Aramo. El ámbito propuesto para su declaración como Paisaje Protegido se ciñe no obstante, a los relieves principales de la sierra, sin incluir ningún núcleo de población.

La sierra del Aramo, a pesar de su cercanía a las áreas más pobladas de la región, carece de elementos físicos que hayan alterado sus características naturales. Su acusado relieve ha propiciado que sea sorteada por las infraestructuras viarias, constituyendo, en gran parte de su extensión, un área sin accesos rodados importantes. El más significativo es la Carretera Comarcal AS-230, que une los concejos de Lena y Quirós por el Alto de la Cobertoria, conformando el límite meridional del Paisaje Protegido y que es un lugar estratégico para el inicio de excursiones senderistas. Algunos metros por debajo de la collada arranca la pista que da servicio al reemisor del Gamoniteiro, única infraestructura significativa localizada sobre la sierra. Al norte, la única vía de acceso es la pista asfaltada que desde el área recreativa de Viapará asciende en dirección a la Gamonal por el Alto del Angliru, puerto notorio desde su reciente inclusión en el trazado de la Vuelta Ciclista a España.

Más información sobre el Paisaje Protegido de la Sierra del Aramo

 

Geología

El Aramo constituye un cordal calizo de casi veinte kilómetros de longitud y siete kilómetros de anchura que avanza en dirección norte desde las primeras estribaciones de la cordillera Cantábrica, delimitando al oeste la cuenca del Trubia y al este la cuenca del Caudal. La sierra aparece claramente individualizada de su entorno inmediato y del resto de la cordillera Cantábrica, constituyendo una unidad geológica denominada Unidad del Aramo.

El núcleo central de la sierra está formado por un roquedo de calizas carboníferas de la Formación Calizas de Montaña, que remata en una plataforma situada en las cotas de 1 400 a 1 500 m. Esta extensión de calizas se explica por la presencia de numerosas fallas inversas que ponen en contacto repetidas veces la misma formación geológica. Este conjunto calcáreo está flanqueado por otros materiales, como pizarras, areniscas y calizas de la Formación Complejo de Rañeces, de edad devónica y de la Formación Grupo Lena de edad carbonífera.

La característica más llamativa de dicha plataforma calcárea es la multitud de formas cársticas (dolinas, lapiaces, etc.) que definen el paisaje y son resultado de la disolución de las calizas por el agua de lluvia. En algunos puntos, el hundimiento del techo de las cavidades subterráneas ha dado lugar a numerosas dolinas, de tamaño desigual, que salpican el terreno de cráteres y depresiones. En otros puntos se desarrollan valles ciegos que desaguan, sólo a través de sumideros, hacia la red de drenaje subterráneo, hasta encontrar el límite con materiales de carácter más impermeable, ocasionando en el contacto importantes manantiales, que han sido, desde antiguo, objeto de captación para abastecimiento de la ciudad de Oviedo .

Sobre dicha plataforma se yerguen las cumbres principales, también calizas, de La Gamonal, El Barriscal y el Gamoniteiro, todas ellas de coronación superior a los 1 700 m. No obstante, ambas vertientes de la sierra aparecen flanqueadas por materiales geológicos más antiguos, pizarras y areniscas, que por su menor resistencia a la erosión dan lugar a un relieve de valles y lomas que contrasta fuertemente con el núcleo calizo de la sierra. En esa área de relieve más suave se sitúan la mayor parte de las aldeas del Aramo.

 

La vida vegetal

A primera vista, la Sierra del Aramo constituye un imponente farallón blanco y rocoso que intenta invadir la única área sustancialmente llana de la región. La elevada pendiente de las laderas y las características calcáreas del sustrato no favorecen el desarrollo de suelos profundos, por lo que los bosques son escasos y la sierra presenta una importante superficie de roquedos desnudos, cubiertos de nieve durante los meses más fríos del invierno. Sin embargo, su plataforma kárstica superior alberga majadas y ricas áreas de pasto que han soportado durante siglos una intensa actividad ganadera, constituyendo lugar de encuentro de los pastores de Quirós y Riosa.

Gran parte de la plataforma kárstica superior aparece ocupada por lapiaces calizos con escaso desarrollo de suelo. Esos roquedos aparecen mayoritariamente cubiertos de una mata de porte almohadillado y rala cobertura, la aulaga (Genista hispanica subsp. occidentalis). Sin embargo, también es frecuente la presencia de densos bosquetes de avellano, escuernacabras o agracejo y, en ocasiones, centenarios ejemplares de tejo (Taxus baccata).

En las depresiones kársticas de mayor entidad, la acumulación de los residuos insolubles del roquedo calizo da lugar a suelos arcillosos sobre los que se desarrollan praderas y pastos de uso ganadero. En ocasiones esos residuos impermeabilizan el fondo de las cubetas dando lugar a lagunas y charcas estacionalmente inundadas. Así ocurre en Los Veneros, el Lago de la Cueva, Llazarandín o el Lago Rubio.

En las cumbres más altas del Gamoniteiro o La Gamonal debe destacarse la presencia de algunas de las especies del piso subalpino, donde los bosques no pueden ya desarrollarse de forma natural y el paisaje vegetal dominante está formado por matas de enebro rastrero o laureola.

Por último, entre los escasos bosques de las laderas del Aramo deben destacarse los hayedos eútrofos que pueblan algunos puntos de la vertiente oriental y los densos bosquetes de acebo (Ilex aquifolium) que cubren el extremo septentrional a ambos lados de la sierra. Las acebedas de Andrúas en Quirós y las de Grandiella en Riosa se encuentran entre las más extensas y mejor formadas de Asturias.

 

La vida animal

La conexión del Aramo con la Cordillera Cantábrica, a través del Alto de la Cobertoria, permite que a pesar de la cercanía de las áreas más pobladas de la región se conserven aún ricas comunidades faunísticas.

Entre los mamíferos deben destacarse especies tan singulares como el lobo (Canis lupus), la liebre de piornal (Lepus castroviejoi) o el armiño, el único de los mustélidos asturianos que durante el invierno cambia por completo el color de su capa a un blanco níveo.

Las amplias camperas desnudas del Aramo no constituyen hábitat adecuado para la fauna cinegética. En tiempos debió existir una nutrida población de rebeco, sin embargo la especie desapareció ya del área durante el siglo pasado, sin que pueda descartarse una recolonización a partir de las poblaciones actualmente en fase de expansión del concejo de Lena. El corzo, escaso, limita su presencia a las áreas boscosas del pie de la sierra, al igual que el más abundante jabalí.

 

Otros valores

En cuanto a las rapaces, es frecuente la presencia de busardos ratoneros, cernícalos o buitres y más rara la de alimoches (Neophron percnopterus), águila real (Aquila chryasaetos), águila culebrera o aguilucho pálido.

Entre los reptiles destaca la presencia de la lagartija serrana (Iberolacerta monticola), que es un endemismo de las montañas del noroeste de la Península Ibérica.

La Sierra del Aramo conserva valiosos vestigios arqueológicos de antiguos pobladores. De gran interés es la necrópolis del Alto de la Cobertoria, atribuida tras las excavaciones a los momentos iniciales del Neolítico. Muy cercano a ella, al sur del ámbito delimitado como Paisaje Protegido, se sitúa el paraje de Práu Llagüezos, donde aparece un círculo de lajas hincadas en la tierra que se atribuye al primer periodo de la Edad del Bronce, y algo más al norte el Dolmen de la Mata del Casar, cuya excavación ofreció el hallazgo de un tosco anillo de oro que se considera como la primera pieza de la orfebrería regional.

Los prehistoriadores han atribuido esa aglomeración de restos arqueológicos a la presencia cercana, en el concejo de Riosa, de un importante centro minero. En 1888 muy cerca de la aldea de Llamo, en plena Sierra del Aramo, se desarrollaron trabajos de aprovechamiento industrial de cobre que dieron lugar al hallazgo de primitivas labores mineras atribuidas a los primeros momentos de la Edad del Bronce. Las posteriores excavaciones arqueológicas han permitido descubrir una compleja red de galerías, utillaje minero e incluso restos humanos atribuidos al Bronce antiguo y de excepcional valor histórico, por haber servido para ilustrar profusamente los albores de la metalurgia en Asturias.

 

Gastronomía típica del Concejo de Morcín

La gastronomía tiene en sus diferentes restaurantes y mesones la exposición de los menús tradicionalmente caseros y, por ello, pacientemente elaborados y de calidad. Destacan el potaje asturiano, la fabada, las carnes de cabrito y cordero (caldereta y a la estaca) y los sabrosos postres de queso «afuega’l pitu» y tarta del mismo, flan y arroz con leche caseros, casadielles y brazo de gitana. Por San Antón (mediados de enero), coincidiendo con la celebración del famoso Certamen del Queso de Afuega’l Pitu, los establecimientos hosteleros locales ofrecen a los comensales un plato de nabos con acompañamiento de las viandas más tradicionales de la matanza del cerdo (lacón, cabeza, tocino, chorizo y morcilla); tan especial menú se completa con repostería típica, buena sidra, buenos vinos y chupitos.