Laviana

Laviana o Llaviana concejo situado en el centro del territorio, con una extensión de 130,99 kilómetros cuadrados y limitado al norte con Bimenes y Nava, al sur con Aller, al este con Piloña y Sobrescobio y al oeste con San Martín del Rey Aurelio y Mieres.

Sus principales núcleos por numero de habitantes son: Pola de Laviana, Barredos, Villoria y Condado.

Está a una distancia de la capital del Principado de 33 kilómetros. Sus principales vías de comunicación son: AS-17, que atraviesa el concejo de oeste a este, la AS-251 que enlaza con San Martín del Rey Aurelio y la AS-252 que une Pola de Laviana con Aller.

Este concejo está integrado en la cuenca hullera del Nalón, aunque parte de su superficie esta en la zona alta de este río. Su relieve es el típico de valles y cordales, su máxima altitud es el Picu Tresconceyos de 1.097 metros, en su parte oriental su disposición es más compleja con bellos paisajes, destacan los montes de: Peña Mea de 1.561 metros, El Picu la Forcá de 1.581 metros, La Peña la Xamoca de 1.288 metros, la Triguera de 1.291 metros.

El río Nalón cruza el concejo, siendo en La Pola donde logra su mayor amplitud, sus afluentes más importantes son por el margen derecho: el río Xerra, el río la Pontona y el río Tiraña. Por el margen izquierdo el río Soto, El Raigusu, el río Villoría y el Rimontán.

 

Capital

Su capital es Pola de Laviana, situada en la vega del Nalón, presenta una notable concentración de servicios. Esta localidad conserva su tradicional mercado semanal que se celebra todos los jueves y al que acude gente de toda la comarca.

En su núcleo hay varios edificios a destacar: la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, la iglesia de Nuestra Señora de Otero, el Ayuntamiento, el teatro Maxi, el edificio del Banco Herrero, etc.

 

Demografía de Laviana

Durante todo el siglo XX, tuvo el mismo desarrollo del resto de los concejos mineros, hasta 1940 creciendo más deprisa que la media de Asturias, exceptuando a Mieres y Langreo. Su incremento más elevado lo conoce en 1950 al llegar a 14.946 habitantes y comienza su declive igual que en otras zonas mineras en 1960. Desde esta fecha su desarrollo es diferente al resto de los concejos mineros, ya que su capital Pola de Laviana ha desarrollado en los últimos años un importante sector terciario. Su estructura demográfica, está envejecida ya que él numero de jóvenes es un poco más que el de mayores. Más de la mitad de su población vive en La Pola con 8.149 habitantes y su segundo núcleo es Los Barreros con 2.047 habitantes.

Mucha de su población está jubilada y prejubilada, lo que está trayendo un nuevo cambio con un reaprovechamiento de prados y montes y un resurgir de la ganadería, que además cuenta con buenas subvenciones. El sector primario que en 1984 era el 13,01% pasa en 2000 al 9,3%, el sector secundario pasa del 41,49% al 25% y el terciario del 49,88% al 65,70%. Aquí se ve el cambio producido en este concejo, en un periodo de tiempo tan corto como el de 12 años.

Este concejo es de tradición agrícola y ganadera, algo que se muestra en sus pastizales. Las explotaciones mineras condicionaron la situación de su poblamiento, concentrado en torno al Nalón, aunque en la actualidad sólo hay un pozo hullero, el Carrio. Muchas personas continúan con esta actividad pero en concejos vecinos. Algo que ha aumentado considerablemente ha sido el sector comercial y el turístico.

 

Historia de Laviana

Hay dos testimonios de la cultura castreña: El Castrillón, en el lugar del mismo nombre, y el Cerco, en Pumarada. A la presencia romana —bastante discutida— parecen corresponderle el torreón del Condado y el de Villamorey, cerca de los límites con el concejo de Sobrescobio. En el s. IX, reinando Ordoño I, se construyen los monasterios benedictinos de Lorío y del Condado, dependientes de San Vicente de Oviedo, de los que no queda nada. Laviana era alfoz en los inicios del s. XIII. Un documento de 1382 confirma que este territorio dependía del Obispo de Oviedo. Pola de Laviana era ya villa en 1400, y en 1504 cabecera de municipio. Los cotos de Villoria y Tiraña, pertenecientes a los Quirós y a la casa de Nava, respectivamente, se incorporan a este concejo en 1826.

La guerra de la Independencia provoca algún incidente en esta zona, por el hostigamiento a que son sometidos los soldados franceses llegados aquí por los puertos de San Isidro y Tarna. En la última guerra carlista, destaca Melchor Valdés, inquieto guerrillero carlista, que con un grupo de hombres ocupó provisionalmente muchos pueblos y villas de Asturias.

El enfrentamiento fratricida iniciado en 1936 fue encarnizado, sucediéndose episodios tan trágicos como el ocurrido en el Pozu Funeres, sima natural emplazada en la ladera de Peña Mayor que da hacia Laviana. Allí, en 1948, cuando todavía guerrilleros afectos a la República continuaban en las montañas asturianas la lucha contra el victorioso régimen franquista, un grupo de militantes socialistas, cuyo número oscila entre 10 y 22, fueron arrojados —algunos de ellos, al parecer, vivos— por una brigadilla de la Guardia Civil, tras ser detenidos, torturados y fusilados.

 

Patrimonio en Laviana

El concejo de Laviana, tiene muchos monumentos y obras arquitectónicas entre las que destacaremos:

La iglesia de San Nicolás, es el único ejemplo de la arquitectura románica, es Monumento Histórico Artístico. Es del siglo XII, de su estructura original sólo queda su portada románica, el resto es una reconstrucción del siglo XVII. Su estructura es de tres naves divididas por arcos sobre columnas con transepto y cabecera cuadrada con sacristía y capilla, la nave central tiene bóveda de arista. Su portada románica está formada por triple arquivolta, las arquivoltas interiores son de arco rebajado, las arquivoltas exteriores tienen similar diseño con motivos de zig-zag, sostenidas por columnas de delgado fuste con capiteles con elementos vegetales. La portada está flanqueada por otras dos de tipo herreriano con pilastras acanaladas que sostienen un frontón triangular rematado en bolas. En su interior se destaca un retablo barroco del siglo XVIII.

La iglesia de Nuestra Señor de Otero, es de planta de cruz latina. Su fachada es sencilla con un arco de medio punto. El lateral izquierdo de la iglesia presenta una ventana formada por tres arquillas de herradura sobre columnas de fino fuste y capitel vegetal, en el interior destaca un retablo del siglo XVIII.

El Torreón, declarado Monumento Histórico Artístico. Aunque se creía romano su estructura es de la baja Edad Media. Su planta es rectangular pero muy deteriorada por los añadidos de hormigón para evitar su desplome. Es de tres pisos con escasas saeteras, el primer piso era utilizado como calabozo, al segundo se accede por un arco de medio punto y al tercero está prácticamente cerrado a la luz. El remate de la torre original era almenado y en la actualidad está limitado por un murete de hormigón.

La Casona de la familia Menéndez es Monumento Histórico Artístico. Es un conjunto de vivienda y capilla adosada, formando todo ello una estructura rectangular. Está realizado en mampostería y sus vanos alternan balcones con ventanas. La capilla tiene una altura mayor, su acceso es a través de una arcada de medio punto sobre el que se sitúa el escudo familiar.

La casa natal de Armando Palacio Valdés, casona rural del siglo XVIII, de planta rectangular y fachada simétrica. Está compuesta de tres cuerpos, dos laterales y el central más adelantado. El eje principal lo forma la puerta adintelada con dos pequeñas ventanas, en el piso superior tiene un balcón y dos ventanas. Los cuerpos laterales con la misma distribución, dos ventanas en el piso bajo y un corredor de madera en el superior.

La Casa del Pueblo, situada en la plaza del Ayuntamiento, de grandes dimensiones y con galería de madera en la fachada trasera. La fachada principal está formada por dos cuerpos entre los que había un corredor de madera, hoy en día existe una terraza.

Otros ejemplos a destacar son sus barriadas surgidas por el ensanche de la Pola, destacando la barriada de Fontoria, la de Blanca Nieves, la de Barredos, etc.

 

Fiestas en Laviana

Entre sus muchas fiestas destacaremos las siguientes:

En junio, son las fiestas de San Antonio en Villoria.

En agosto, las fiestas de San Justo en Soto del Loira y el Descenso Folclórico del Nalón que ha sido declarado Fiesta de Interés Turístico y goza de gran popularidad.

En octubre, se festeja la Pontona que coincide con dos certámenes, uno de ganando y otro de queso asturiano. La fiesta mayor del concejo es la que se organiza en el Santuario de la Virgen de Otero, patrona de Santa Maria de Laviana, que se celebra el día 15 de agosto. La leyenda dice que la Virgen María se apareció a un pastor y se decidió construir ahí una iglesia pero los señores de la zona quisieron construirla en otros terrenos y la leyenda dice que los materiales aparecieron trasladados milagrosamente al lugar donde hoy se ubica la iglesia.

Hay otos santuarios en el concejo con sus romerías, como son: la de la Visitación en la ermita de Les Campes, La de Cortina, o la de Ribota.

 

Naturaleza en Laviana

Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras.

  • Estado legal: Declarado por Decreto 36/2002
  • Superficie: 132.25 km2
  • Localización: Concejos de Langreo, Laviana, Mieres y San Martín del Rey Aurelio
  • Accesos: Autopista A-66, Carreteras Comarcales AS-17, de Langreo al Puerto de Tarna y AS-252, de Pola de Laviana a Cabañaquinta. Carreteras Locales AS-337, de Figaredo a Sotrondio, y LA-7, que une la anterior con Ciaño (Langreo).
  • Vegetación representativa: Prados y pastos, matorrales de brezo y tojo y carbayedas oligótrofas
  • Fauna representativa: Urogallo, alimoche, azor, pito negro, nutria y desmán
  • Otras figuras de protección: Declarado Lugar de Importancia Comunitaria de las Cuencas Mineras

El territorio estudiado se localiza en la zona central del Principado de Asturias e integra zonas del concejo de Mieres, en la cuenca del Caudal, y de los concejos de Laviana, San Martín del Rey Aurelio y Langreo, en la cuenca del Nalón.

El núcleo del Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras lo conforma el valle superior del río Turón, en el concejo de Mieres, que constituye un valle rectilíneo en dirección E-O, cuyas acusadas pendientes se encuentran surcadas por numerosos arroyos y regueros que configuran pequeñas vaguadas.

Sin embargo, las áreas pertenecientes a los concejos de Langreo, San Martín del Rey Aurelio y Laviana integran las cabeceras de los ríos Samuño, Santa Bárbara y Villoria respectivamente, todos ellos afluentes del Nalón. El límite meridional de este espacio se establece por el Cordal de Longalendo, en el límite administrativo con el concejo de Aller, incluyendo zonas con latitudes superiores a los 1.500 m, (Peña Mea 1.557 m, en Laviana).

La mayor parte del territorio incluido en esta área forma parte de la Cuenca Carbonífera Central, enmarcada a su vez en la Zona Cantábrica. El extremo oriental del territorio forma parte de la Región de Mantos, también en la Zona Cantábrica.

El sustrato está formado mayoritariamente por materiales de naturaleza silícea (pizarras y areniscas con niveles de carbón), que en alternancia con numerosas y estrechas bandas de caliza del Carbonífero superior configuran el relieve del valle. En el área perteneciente a la Región de Mantos alternan cuarcitas,

areniscas y otros sustratos silíceos con diversos tipos de calizas. Sobre estos sustratos aparecen algunas formaciones clásticas, silíceas o de naturaleza mixta, gran parte de ellas con abundante matriz, sobre las que se asientan buena parte de los prados de siega de las laderas. Así mismo, en algunos fondos de valle, aparecen depósitos fluviales de escasa extensión.

La población de esta zona se localiza en pequeños núcleos y caseríos dispersos, en los ejes de los valles y en las zonas bajas de las laderas.

 

Geología

Desde el punto de vista geológico, la cabecera del valle del río Turón y la mayor parte del resto del Paisaje Protegido forman parte de la Cuenca Carbonífera Central y una pequeña parte al Este a la Región de Pliegues y Mantos de la Zona Cantábrica.

La sucesión litológica que forman la parte de la Cuenca Carbonífera Central está datada desde el Namuriense al Westfaliense y en ella se han separado dos grandes conjuntos: uno inferior denominado Grupo Lena, caracterizado por contener calizas y escasas y delgadas capas de carbón, que han sido explotadas esporádicamente; y otro superior denominado Grupo Sama, en el que las calizas son muy raras y en cambio, hay abundantes niveles de areniscas y capas de carbón en las cuales se han situado las principales explotaciones de la zona. En este grupo se intercalan, en la parte media alta de la sucesión estratigráfica, niveles de conglomerados y que en la literatura tradicional y en el mundo minero se han denominado respectivamente como “pudingas” y “gonfolitas”

La zona oriental, del espacio natural, corresponde a la denominada Región de Mantos, en la que alternan cuarcitas, areniscas y otros sustratos silíceos con diversos tipos de calizas, todos de edad Paleozoica pero comprendiendo desde el Cámbrico hasta el Carbonífero, repetidos en muchos casos debido a los diferentes mantos de cabalgamiento.

La mayor parte de estos materiales están recubiertos por depósitos cuaternarios, de poco espesor, pero lo suficientemente extensos como para desarrollar una espesa vegetación (prados, arbustos y bosques). Estos materiales principalmente son: aluviones, que ocupan los lechos de los ríos, coluviones, depositados en las laderas y procedentes de la erosión de las diferentes litologías carboníferas descritas. Encontrándose así fragmentos heterométricos de calizas, areniscas, cuarcitas, pizarras, etc., englobadas en una matriz arcillosa, que debido a su plasticidad, en numerosas ocasiones actúa de lubricante, produciendo frecuentes corrimientos y deslizamientos.

 

La vida vegetal

Desde el punto de vista de la fitogeografía esta área se integra fundamentalmente en el subsector Ovetense, dentro del sector Galaico-Asturiano, en la provincia Atlántica, región Medioeuropea. Este territorio es una buena representación de las zonas interiores del centro de Asturias, las cuencas mineras centrales, que presentan peculiaridades ambientales y singularidad en la cubierta vegetal.

En el entorno de Peña Mea, se puede reconocer una zona reducida correspondiente al sector UbiñensePicoeuropeano (subprovincia Orocantábrica, provincia Atlántica), que penetra desde el sur a modo de digitación.

Desde el punto de vista de la vegetación, el paisaje protegido de las Cuencas Mineras destaca por mantener una elevada diversidad de formaciones vegetales. Dicha variedad responde tanto a la diversidad ambiental existente como al distinto tipo de uso del territorio y al diferente grado de alteración de la vegetación potencial que éste ha determinado.

Los bosques maduros corresponden a las cabeceras de las series de vegetación existentes en el territorio y suponen un 16% de la superficie, entre los cuales destacan las carbayedas oligótrofas que representan más del 75% de los mismos. Así mismo existen áreas ocupadas por hayedos, rebollares, bosques mixtos de roble albar y una pequeña superficie de abedulares orocantábricos altimontanos, en las montañas del extremo oriental. En cuanto a los bosques ribereños, que son bosques edafohigrófilos, están representados en el territorio por alisedas.

Los matorrales dominados por brezos y tojos son muy abundantes en el territorio, ocupando la mayor parte del área deforestada no dedicada a pradería. Estas formaciones se encuentran configuradas por los brezos (Erica vagans y E. Cinerea), brezo vizcaíno (Daboecia cantabrica) y brecina (Calluna vulgaris) y los tojos o árgomas (Ulex gallii).

Entre los helechales tienen una amplia representación espacial las formaciones dominadas por el helecho común (Pteridium aquilinum). El uso ganadero del territorio ha determinado que los prados y pastos, formaciones vegetales que este tipo de actividad origina y explota, tengan una amplia representación, ocupando entorno al 30% de la superficie. Los prados de uso ganadero intensivo, en los que se combina el aprovechamiento a siega y diente, se configuran como uno de los elementos más significativos del paisaje, ocupando los suelos más fértiles de fondo de valle y laderas que albergan los suelos más profundos, así como el entorno de los núcleos de población. Sin embargo los pastizales de este entorno corresponden fundamentalmente a antiguos prados de siega en los que se ha producido el cambio de manejo a diente, aunque persisten algunos pastos típicos en ciertos collados de los cordales.

En cuanto a los cultivos y plantaciones suponen un 22% del territorio. En la actualidad el aprovechamiento agrícola del territorio es escaso, limitándose a pequeñas huertas en el entorno de los pueblos. Por el contrario, las plantaciones arbóreas de producción maderera ocupan superficies considerables.

En lo referente a la flora cabe destacar la abundancia de acebos (Ilex aquifolium) en el seno de hayedos, robledales y castañeros, y la presencia dispersa de tejo (Taxus baccata). Estas especies se encuentran incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Flora del Principado de Asturias como especies de interés especial.

 

La vida animal

Entre las especies de la fauna del entorno de las Cuencas Mineras destaca el urogallo cantábrico (Tetrao urogallus subsp. cantabricus), por estar incluida en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Fauna Vertebrada del Principado de Asturias como “especie sensible a la alteración de su hábitat”. Existen otras especies de aves que utilizan en este territorio como área de campeo, pero entre ellas hay que resaltar al alimoche (Neophron percnopterus) y al azor (Accipiter gentilis) consideradas como de interés especial por el mencionado catálogo. Además a lo largo de todo el año se pueden observar sobrevolando estas sierras ejemplares de buitre leonado (Gyps fulvus) y habitando en sus hayedos al pito negro (Dryocopus martius). El resto de la avifauna presente en esta zona es la típica de bosques y campiñas de la media montaña central asturiana.

En cuanto a los mamíferos la nutria (Lutra lutra) y el desmán ibérico (Galemys pyrenaicus) son los dos elementos más destacables. Estas especies asociadas a los cursos fluviales se consideran indicadoras de la buena calidad de las aguas en las que habitan. En dichas aguas se ha constatado la presencia además de dos especies piscícolas: la trucha (Salmo trutta) y el piscardo (Phoxinus phoxinus).

Por último cabe reseñar la presencia de la liebre de piornal (Lepus castroviejoi), considerada por el PORNA como especie singular.

Órganos de administración de las Cuencas Mineras

Tal y como se recoge en la Resolución de 6 de noviembre de 2002 , la Comisión Rectora del Paisaje Protegido está integrada por el Alcalde-Presidente de cada uno de los concejos que se encuentren incluidos en el espacio declarado. Corresponde a la Comisión Rectora la emisión de informe en la elaboración del Plan Protector y de Desarrollo Sostenible del Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras.

Instrumento de gestión del Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras

En el año 2004, se aprobó el Plan Protector y Desarrollo Sostenible del Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras. En este documento se definen las bases para la ordenación de las distintas actividades en el espacio protegido y se establece, además, la zonificación de la zona afectada por al declaración en tres zonas diferentes: Zona de Uso General, Zona de Especial Valor Paisajístico y Zonas a Recuperar.

 

Gastronomía típica del Concejo de Laviana

El buen comer local se basa en la excelencia de preparaciones como el cabritu con patatos —su plato más conocido—, la sopa de curruscos, la fabada, el pote asturiano, los callos, los embutidos, las carnes y la menestra, con insuperable guinda repostera a base de «bartolos», «casadielles», «fayuelos», roscones y tartas. La típica «espicha», acontecimiento para la confraternización gastronómica, hermana la sidra natural con los pinchos de tortilla, huevos cocidos, lacón, chorizo y los «concejales» (trozos de bacalao rebozado y frito).