Ibias

El concejo de Ibias está en el extremo suroccidental de Asturias, con una extensión de 331,44 kilómetros cuadrados. Limitado al norte por los concejos de Negueira de Muñiz (Lugo) y Allande, Degaña y Cangas del Narcea al este, al sur con Peranzanes y Candín (León), al oeste con Navia de Suarna, A Fonsagrada y Negueira de Muñiz (Lugo).

Sus principales núcleos por número de habitantes son: San Antolín de Ibias que es la capital del concejo, Villares de Abajo, Luiña, Tormaleo, Cecos y San Clemente. Sus vías de comunicación son difíciles ya que este concejo está flanqueado por altas montañas con altitudes superiores a 1.000 metros. Están constituidas por muchas vías comarcales como la AS-210, la AS-211, la AS-212, o la AS-29, teniendo una distancia a la capital del Principado de 150 kilómetros.

El relieve configura dos zonas topográficamente diferentes, aunque con rasgos similares. Al sur se localizan las alturas y pendientes más abruptas, el resto del territorio se caracteriza por formas más suaves y culminaciones aplanadas. Esto marca un concejo con fuertes contrastes ya que va desde los 200 metros del río Ibias hasta los 2.000 de sus sierras. Ibias es el último bastión del Macizo Central, su cima mas elevada es El Pico Miravales de 1.969 metros de altitud. Otros picos a destacar son: El Pico de Ciallo de 1.549 metros, Las Leiras de 1.427 metros, El Teso del Cortín de 1.201 metros, etc. Su red hidrográfica está marcada por el río Ibias que atraviesa el concejo de este a oeste y recibe sus aguas de numerosos afluentes como son: el Forma, el Cervos, el Piliceiro, etc.

En lo referente a su masa arbórea, este concejo ha tenido una fuerte repoblación de coníferas, pero sigue conservando extensas manchas de vegetación autóctona, como alcornoques, castaños, madroños, etc. En su fauna cuenta con urogallos, corzos, jabalís, rebecos y algunos ejemplares de osos pardo. En su territorio se encuentra parte del Parque Natural de las Fuentes del Narcea e Ibias y la Reserva Natural de Ancares.

 

Capital

Es la villa de San Antolín emplazada en el valle del río Ibias, la villa dispone de una playa fluvial la del Miquelo y de un área recreativa con piscina.

Entre sus edificios destacan el ayuntamiento y la iglesia parroquial, estando ambas edificaciones en la plaza.

 

Demografía de Ibias

En el concejo de Ibias hay que destacar su posición marginal respecto a los centros de decisión regional. Conoció en el siglo XX, un acusado despoblamiento que fue unido a la ruina de su modelo histórico basado en el trabajo rural. Tuvo una densidad de población relativamente alta para ser un concejo de montaña ya que en 1.920 tenía 7.387 habitantes frente a las 2.469 personas que tenía en 1.995, o las 2.152 actuales. Esta pérdida se produjo en la última mitad del siglo XX, donde su emigración fue a diferentes lugares América, Europa, los centros industriales españoles, o los centros industriales asturianos. También por su situación de cercanía al valle de Laciana.

Su despoblamiento ha sido de tal magnitud que su densidad de población no llega a 10 habitantes por kilómetro cuadrado, pero que en sus zonas montañosas llega a un abandono total, teniendo como consecuencia un gran envejecimiento progresivo de la población.

Destacaremos el inicio de la actividad minera de Tormaleo que produjo una redistribución de la población, así su capital San Antolín que era superada por varios núcleos de población en numero de habitantes, pasa a ser el primer núcleo con una población de 400 habitantes.

La distribución de la población en el sector económico es diferente. El sector primario se dedica a la ganadería en pequeñas explotaciones que tenderán a desaparecer debido a la edad. Las principales explotaciones agrícolas están orientadas hacia los cultivos herbáceos de secano, y la producción de patatas, nabos y algunos cereales. Un cultivo de vieja tradición como era el viñedo, no alcanza la extensión que tuvo antaño. El sector secundario se reduce a la extracción minera de antracita, el resto de actividad industrial apenas es significativo, en la actualidad cuenta con extracciones de minas a cielo abierto, de gran impacto medioambiental, estando previsto comenzar otras en Fondo de Vila y Tormaleo. El sector terciario se concentra en San Antolín, la capital del municipio, y en Luiña, todo ello derivado de la actividad minera.

 

Historia de Ibias

Las únicas muestras de vida prehistórica las dan la existencia de algunos castros: El Castelo, en Cecos; Los Castros, en el Villarmeirín, y El Castelo, en Fondos de Villa. Durante la ocupación romana, parece que hubo labores de extracción y lavaderos de oro cerca de San Antolín.

La noticia escrita más antigua de la alta Edad Media sobre Ibias es del año 918; está en un diploma de Fruela, hijo de Alfonso III, cuya copia se halla en el Libro de los Testamentos de la Catedral ovetense. El poder señorial domina la mayor parte del territorio, a finales del s. XIV, sobresaliendo los Ron, pero también la Iglesia ovetense o los Quiñones en el mayorazgo de Tormaleo. Este concejo pasa a ser independiente en 1744, y en 1827 alcanza su configuración actual al anexionar diversos cotos y jurisdicciones.

Ibias no fue escenario de ninguna batalla, pero aportó hombres —que se significaron por su valentía— y recursos varios al ejército de la Junta del Principado en su alzamiento contra Napoleón. La tercera guerra carlista afectó especialmente a estas tierras; algunas partidas tuvieron enconados enfrentamientos con las tropas gubernamentales. La guerra civil tuvo escasa incidencia aquí, por su lejanía del escenario de operaciones.

 

Patrimonio en Ibias

Este concejo carece de grandes monumentos pero tiene unos bonitos ejemplos románicos y una construcción popular muy interesante. Destacaremos:

La iglesia parroquial de San Antolín de Ibias, es de una sola nave cubierta con bóveda de cañón, ábside semicircular abovedado y techumbre de madera. La nave está separada del presbiterio por un gran arco de medio punto. El ábside se divide en dos zonas separadas por líneas de impostas. En su exterior destaca el pórtico, de finas columnillas que descansa sobre un murete, el edificio y este muro están hechos de pizarra. Su fachada principal es en forma de espadaña de tres pisos, en el primero está la puerta, en el segundo un gran ósculo, en el tercero es el campanario y está rematado por un frontón. Su primera estructura es del siglo XI. Al actual edificio se le fueron haciendo reformas y añadidos que van desde el siglo XIII hasta el XIX.

La iglesia de Cecos. Su nave está cubierta con artesonado de madera, su capilla es abovedada y tiene nervios cruzados para reforzarla. Tiene unos bonitos retablos barrocos del siglo XVIII, de un solo piso y separado de los laterales por columnas terciadas. Tiene una gran decoración en la calle central.

La iglesia de Talasid del siglo XVIII, con cubiertas de madera a dos aguas, tiene capilla lateral y sacristía, Hay que destacar la techumbre de la capilla central que es en forma de artesa, algo muy poco común en Asturias.

El palacio de Tormaleo, construido en dos fases. Su estructura es de tres alas con tres torres cerrado por un muro. La distribución es alrededor de un patio cuadrado y adintelado, de donde salía la escalera de piedra que daba acceso al primer piso. Es de dos pisos, el bajo para cuadra y almacén y el superior para vivienda señorial. La fachada principal está entre dos torres. El cuerpo central se encuentra enmarcado por dos pilastras y el eje central es la puerta-balcón con pilastras y molduras. Las torres son de tres pisos separadas por impostas, las ventanas están enmarcadas por grandes piezas monolíticas. Hay que destacar también su fachada lateral, formada por tres grandes arcos, uno cegado y sobre ellos una galería abierta. Fabricado en sillarejo, piedras para las esquinas y vanos y pizarra para el tejado.

El palacio de Ron o de Barrero, es del siglo XVIII, y es más una casona rural. Tiene una torre central de tres pisos edificada en mampostería y tejado de pizarra a la que se le pusieron dos alas laterales. Tiene otras construcciones complementarias. El recinto se rodea de un muro almenado y sobre la puerta rematada en arco de medio punto, está el escudo tallado en madera con una “R” en el centro.

Entre sus construcciones populares, destacan sus hórreos con techumbre de pizarra muy típicos de esta zona, las paneras apenas están representadas en este concejo, también hay varias pallozas con techumbre de paja que se utilizan en la actualidad como establos. Se pueden encontrar varios hórreos tallados. Son dos los carpinteros constructores que sobresalen: Domingo Álvarez y Florentino Nogueiro. El primero trabaja a finales del XVIII y principios del XIX, fundamentalmente, en la parroquia de San Clemente, con tallas en las que combina gran número de elementos. El segundo es el carpintero que construye las últimas paneras en el presente siglo, en las que inserta complicados entrelazos, sobre todo en las parroquias de San Clemente y Cecos. Entre las construcciones para los animales, sobresalen las destinadas a las abejas, son los cortíos (cortines), construcciones circulares con muros hechos de mampostería de más de dos metros de altura, con aleros hechos de losas planas, en cuyo interior se colocan las colmenas para protegerlas del oso. En la parroquia de Seroiro, aparecen los talameiros, son pequeñas torres de planta cuadrada y unos tres metros de alto, en cuya parte superior se colocaban las colmenas sobre unos tablones.

 

Fiestas en Ibias

En marzo: el día 19, las fiestas de San José en Seroiro.

En mayo: el día 22, las fiestas de San Bernardino en Pelliceira.

En junio: el día 29, las fiestas de San Pedro en Alguerdo.

En julio: el día 16, las fiestas del Carmen en Taladrid y el día 22, las fiestas de Santa María Magdalena en Marentes.

En agosto: el día 15, las fiestas de Santa María en Sisterna y la fiesta de la Campan en Tormaleo.

En septiembre: el primer domingo, la fiesta de la patrona de San Antolín.

En diciembre: el día 23, las fiestas de San Clemente en el pueblo de su nombre.

En enero: el 6, día de Reyes una fiesta recuperada de su historia, en el que varios personajes disfrazados piden el aguinaldo.

 

Gastronomía típica del Concejo de Ibias

Su oferta gastronómica es abrumadora en calidad y cantidad: caldo de nabizas o berzas, con su correspondiente compango; chorizos, lacones (lacón con cachelos), jamones, o el botelo (botillo) picante propio de esta zona; inmejorables carnes de caza, cabrito, cordero, vacuno y, también, de cerdo, el cual cobra un importante protagonismo; huevos fritos con chorizo y patatas fritas, huevos fritos con jamón… Son muy estimadas sus excelentes truchas. El arroz con leche, las natillas, los flanes, los freixos (especie de crepes) y la miel son los mejores exponentes de su repostería. Es zona ésta de estimulantes orujos.