Grandas de Salime

Grandas de Salime es un concejo situado en el extremo suroccidental de Asturias, con una extensión de 114,96 kilómetros cuadrados, perteneciente a la comarca del alto Navia. Está limitado por el norte por: Santa Eulalia de Oscos, San Martín de Oscos, y Pesoz, al este con Allande y toda su zona occidental con la provincia de Lugo.

Tiene unas comunicaciones muy deficientes que van en torno a las carreteras AS-12 que sigue el río Navia y la AS-28 que va hacia Galicia. Está a una distancia de la capital del Principado de 149 kilómetros. Sus principales núcleos por orden de habitantes son: Granda que es su villa, donde se concentra la mayor parte de la población. Santa María, Cereijeira y Castro.

Su territorio tiene unas cotas que se sitúan entre los 400 y 800 metros son relieves suaves y ondulados, Todo el territorio está atravesado por la Sierra del Acebo, su techo se encuentra en el monte Pedras Apañadas con una altura de 1.204 metros. Esta cadena montañosa ejerce de barrera a las influencias climáticas oceánicas, teniendo una menor pluviosidad que el resto de los concejos de su zona. Sus cuencas fluviales son el Navia y el Agueira.

Este concejo cuenta con espacios protegidos en las sierras de Carondio y Valledor. Su masa arbórea autóctona es el roble y el castaño, se ha introducido, para la repoblación de determinadas zonas, al pino. Hubo una repoblación conjunta entre el Consistorio y el Patrimonio Forestal del Estado que afectó a una superficie de 3.115 hectáreas. Es un concejo eminentemente rural, donde toda su organización económica está en la villa de Grandas de Salime.

 

Capital

Es la localidad de Grandas de Salime, emplazada sobre una ladera.

Tiene gran cantidad de edificios de interés entre los que destacaremos: La iglesia de San Salvador, el ayuntamiento, el Museo Etnográfico de Grandas, la casona Román, el parque municipal del Toural, hoy llamado Príncipe de Asturias que tiene una gran variedad y diversidad botánica.

 

Demografía de Grandas de Salime

Fue un concejo con una población muy estable hasta 1.960, alrededor de 3.500 habitantes, su punto máximo lo alcanza en 1.952 con 3.785 personas. La falta de emigración en esta época fue debido a la construcción de la presa de Salime que sirvió para fijar a la población, pero esto sólo logro fijarla por algún tiempo. Hubo una segunda parte que fue al anegar las tierras fértiles de cultivo, provocando un despoblamiento de la zona y una aceleración de la emigración.

En 1.960 se produce su primera oleada emigratoria que trae consigo una pérdida de población de 1.085 habitantes, las siguientes oleadas fueron más pequeñas alrededor de 600 personas y la siguiente de 200 personas. Esta emigración fue de mayoría joven, que trajo como consecuencia la caída de la natalidad y un aumento del envejecimiento, ya que casi el 55% de la población se halla por encima de los 40 años.

Aproximadamente la mitad de la población está en el sector primario, destacando en él la ganadería. El sector secundario sólo absorbe un 25,1% de población mientras que el sector servicios que monopoliza todo el comercio tiene el 30,86%. En los últimos años ha habido un incremento del sector turístico y de alojamientos como son las casas rurales que junto con el aprovechamiento de las posibilidades de ocio del embalse, lo cual contribuye a generar rentas complementarias en un concejo donde la población mayor de 40 años comienza a acercarse al 55%.

 

Historia de Grandas de Salime

Aquí hubo asentamiento del mismo grupo humano que se dispersó igualmente por toda la zona O. de Asturias, en período prerromano. Era experto en la extracción y aprovechamiento de los metales; han dejado restos como galerías, antiguos hornos o acueductos —hoy casi todos tapados—, a lo que se suman las obras de defensa encontradas en Castro y Vallavilleiro. Le sucede luego el pueblo romano, dedicado a explotar las riquezas del subsuelo.

Este territorio formó parte de la amplia zona existente entre los ríos Navia y Eo, que pasó a propiedad de la Mitra de Oviedo, hasta que durante el reinado de Felipe II Grandas y Trabada, en 1584, se incorporan a la Corona. Es también en este mismo año cuando Salime, La Mesa y Villapedre, de la feligresía de San Martín de Oscos, forman el ayuntamiento de Salime, para acabar integrándose en el de Grandas.

La Junta del Principado, errante durante la invasión napoleónica, llegó a celebrar sesiones en Salime y Vitos.

 

Patrimonio en Grandas de Salime

Entre sus obras destacaremos:

La iglesia parroquial de San Salvador de Grandas, el templo fue completamente remodelado en los siglos XVII, XVIII y XIX. Sigue conservando su portada románica aunque está empotrada en un muro, tiene cuatro arquivoltas semicirculares descansando toda esta estructura en impostas que tienen relieves de hojas. La iglesia actual es de planta de cruz, con una sola nave, crucero de cúpula sobre pechinas con cabecero y torre cuadrada. Toda la iglesia está rodeada por un pórtico sobre arcos de medio punto. Tiene en su interior un retablo obra de Juan de Castro de dos pisos y ático, dividido en cinco calles. Las calles se separan por columnas estriadas.

La casa rectoral, construcción rural del siglo XIX, realizada en mampostería de pizarra. Esta construcción es típica de la zona. Es un conjunto que tiene además de la casa, corral, hórreo y panera. Hoy en día está rehabilitada y alberga el Museo Etnográfico.

La casa Román del siglo XVIII, construida en mampostería de pizarra tiene una fachada sin apenas vanos. Su estructura es de patio interior con capilla adosada. Destaca en la puerta tres piedras monolíticas con tejadillo de pizarra.

La casa Magadán del siglo XVIII, su estructura es de torre cuadrada y de tres pisos con un ala rectangular a un lado. Destaca la entrada que es un gran hueco, sobre el que se sitúa el balcón. La casa está construida en el material tradicional que es mampostería y pizarra.

La casa Rubiero del siglo XVIII, es un conjunto de edificaciones alrededor de una torre. La puerta de entrada tiene arco de medio punto y sobre él su escudo nobiliario. Destaca la modestia de su construcción

La casa de la familia Robledo del siglo XVIII, su estructura es de bloque rectangular con galería abierta, tiene escudo en la fachada. La capilla está separada del edificio.

La central de Salime, este edificio ha sido seleccionado por la organización Docolomo (Documentación y Conservación del Movimiento Moderno) por su significado dentro de la arquitectura moderna. Es obra de Joaquín Vaquero Palacios. De este edificio hay que destacar la sala de las turbinas con pinturas de su hijo Joaquín Vaquero Tarcios, en la que se narra toda la construcción de la presa.

El Museo Etnográfico de Grandas de Salime, creado en 1.984 gracias a José Naveiras Escanlar, más conocido por Pepe el Ferreiro que reunió gran cantidad de instrumentos tradicionales desde aperos de labranza hasta útiles de ferreiro, que si no fuera por su labor hubieran desaparecido, y que suman más de 3.000 piezas. Este museo era la antigua casa rectoral que fue rehabilitada según su primitivo estilo. En ella que podemos ver las diferentes dependencias de la casa típica rural: la cocina, el almacén de aperos, la destilería, el dormitorio, la cuadras y sus construcciones auxiliares como hórreo y panera. También tiene una importante colección de madreñas y zuecos. Es el prototipo del museo vivo, ya que en él se puede observar en directo el trabajo de diferentes profesionales de la artesanía como son: tornería, telares, herrería, como la destilación de orujo y elaboración de vino dando como resultado un museo que supera lo meramente expositivo para convertirse en una muestra viva de la vida tradicional del concejo y de la comarca en general.

 

Fiestas en Grandas de Salime

En marzo: el día 19 las de San José en Villarello.

En mayor: el día 15 las de San Isidro en Fogosa y el 29 Los Remedios en Villabolle.

En julio: los días 2 y 3 las fiestas de Nuestra Señora del Carmen en Grandas de Salime, el día 21 las fiestas de Santa Marina en La Coba.

En agosto: el primer fin de semana la jira campestre de San Julián y San Salvador en Grandas de Salime, el día 16 San Roque en Escanlares, el último domingo del mes la fiesta de la Sardina en Grandas de Salime y el 31 la fiesta de La Bellido en Teijeira.

En diciembre: el día 31 la celebración de Santa Coloma en Villamayor.

 

Naturaleza en Grandas de Salime

Paisaje Protegido de las Sierras de Carondio y Valledor.

  • Estado legal: Sin declarar
  • Superficie: 254.17 km2
  • Localización: Concejos de Allande, Grandas de Salime y Villayón
  • Accesos: Por la Carretera Regional AS-14, que une Pola de Allande y Grandas de Salime
  • Vegetación representativa: Alcornocales
  • Fauna representativa: Lobo. Aves rapaces
  • Otras figuras de protección: Incluye al Lugar de Importancia Comunitaria del Río del Oro y parcialmente al Lugar de Importancia Comunitaria de los Alcornocales del Navia

El Paisaje Protegido de Las Sierras de Carondio y Valledor se localiza en el occidente de la región, lindando en una parte de su perímetro con la vecina provincia gallega de Lugo. Incluye gran parte del concejo de Allande, un pequeño enclave meridional del de Villayón y la parte de Grandas al este del embalse de Salime.

El territorio delimitado se localiza sobre el gran cordal silíceo que desde el interior de Asturias avanza en dirección norte, casi hasta la costa a la altura de Luarca, constituyendo el interfluvio de las grandes cuencas del río Navia, a su izquierda y el río Esva, a su derecha.

En dicho cordal pueden diferenciarse varias sierras menores que definen y organizan el espacio. El núcleo del Paisaje Protegido alberga la pequeña sierra de La Peña de La Palanca, que separa las áreas de abastecimiento de El Navia y su afluente El Oro, cuya cuenca se incluye por completo. Además, recoge gran parte de la vertiente occidental de la Sierra de Valledor, o de Los Lagos. Más al norte, el Paisaje Protegido incluye la cuenca completa del Arroyo de Lloredo, también afluente del Navia, y las estribaciones meridionales de la Sierra de Carondio. En definitiva, conforman el Paisaje Protegido dos cuencas menores drenantes al Navia por su margen derecha y las sierras que las delimitan.

Ese amplio espacio aparece segregado en dos sectores por la Carretera Regional AS-14, que desde el Puerto del Palo avanza por las estribaciones de La Palanca hacia Grandas de Salime, siguiendo casi la divisoria de aguas de las dos cuencas menores referidas.

El paisaje se caracteriza por una monótona repetición de sustratos silíceos: pizarras grises y negras con algunos niveles cuarcíticos. En general, los relieves destacados de los cordales coinciden con roquedos cuarcíticos, mientras que en las áreas pizarrosas, fácilmente erosionables, se abren profundos y encajados valles que contrastan con los llanos y formas redondeadas de las zonas altas de la sierra. Los suelos son en general de muy escasa profundidad y desarrollo, lo que limita la instalación de tierras agrarias a los llanos cimeros y algunos rellanos. Las laderas más pronunciadas aparecen en cambio cubiertas de una multitud de canchales desnudos, lleirones de acuerdo a la terminología local, que se convierten en uno de los elementos más perceptibles del paisaje.

El poblamiento aparece muy concentrado, siguiendo el valle del Oro y el del Arroyo de Lloredo, pero siempre a media ladera o incluso en la culminación de las sierras, pues lo encajado de los cauces no permite la presencia de vegas amplias habitables. En general, se trata de aldeas de muy pequeño tamaño y que sufren una importante regresión demográfica.

La notable altura de las sierras, y el hecho de que poblamiento e infraestructuras viarias se localicen en las zonas de cumbre, propician un paisaje de amplias perspectivas, que en la mayor parte del resto de Asturias sólo es posible tras largas caminatas montañeras.

Más información sobre el Paisaje Protegido de las Sierras de Carondio y Valledor

 

La vida vegetal

A lo largo de los años cincuenta y sesenta, gran parte del área incluida en el Paisaje Protegido fue sometida a intensas repoblaciones de pino, promovidas por lo que entonces se denominaba Patrimonio Forestal Español. Sin embargo, la mayor parte del repoblado fue pasto de reiterados incendios, en muchas ocasiones aún antes de llegado el momento de la primera corta. Fruto de ello, gran parte del área aparece cubierto de densos matorrales de brezo rojo (Erica australis subsp. aragonensis), comunidad características de los suelos silíceos más degradados del occidentes astur. En cambio, en las laderas más pronunciadas y cubiertas de lleirones llega a hacerse dominante la carquexa (Genistella tridentata).

En el resto del territorio la cubierta vegetal se limita a prados y tierras de cultivo situadas a media ladera, en torno a los rellanos sobre los que se localiza el caserío aldeano. En las zonas altas es frecuente la presencia de amplios pastizales de diente de uso comunal, apreciándose en los últimos años una marcada tendencia a la roturación para la instalación de grandes praderas en régimen comunal o de cooperativa.

Los escasos bosques se ciñen a los valles más profundos y las vallejas que vierten a éstos, tratándose frecuentemente de rebollares de Quercus pyrenaica, masas mixtas de carbayo (Quercus robur) y rebollo y densas masa arbustivas de madroño (Arbutus unedo).

El área presenta, no obstante, importantes singularidades botánicas y biogeográficas. En los rellanos de suelos profundos y bien soleados es frecuente la presencia de alcornocales de Quercus suber, especie de ámbito mediterráneo que podría haber penetrado desde las cuencas altas del Sil en periodos interglaciares especialmente cálidos, persistiendo luego en las exposiciones más favorables. Idéntico comportamiento biogeográfico manifiestan dos especies características de los bosques ribereños de aliso de la zona: el fresno de hoja estrecha (Fraxinus angustifolia) y la bardaguera blanca (Salix salvifolia).

La distribución en Asturias de todas ellas se limita a la cuenca media del Navia y su sola presencia constituye razón suficiente para la consideración de dicho ámbito como espacio legalmente protegido.

La masa de alcornoque de mayor interés es la conocida como Alcornocal de Boxu, en las proximidades de la aldea del mismo nombre. Aunque las dimensiones del mismo son pequeñas, se trata del mayor bosque de este tipo en Asturias, por lo que se la ha incluido en la red de espacios con la figura de Monumento Natural.

 

La vida animal

El hecho de que el paisaje vegetal haya sufrido una profunda transformación lleva implícitos drásticos cambios en las comunidades faunísticas que pueblan el territorio. Las especies ligadas a hábitats forestales han desaparecido y entre ellas el oso pardo (Ursus arctos), que no hace muchos años debió campear por estos lugares, tal y como atestiguan el sinfín de cortinos, construcciones de piedra para la protección de las colmenas, que jalonan las laderas orientadas a meridión.

El representante más singular de los mamíferos es, sin lugar a dudas, el lobo Canis lupus, que aún mantiene en la zona varios grupos reproductores y una razonable densidad poblacional.

Aparte de éste, zorros, corzos, jabalíes, comadrejas, garduñas y martas pueblan todavía estas sierras. En la mayoría de los ríos y arroyos está presente la nutria, especie incluida en el catálogo de fauna protegida como de interés especial, con densidades relativamente abundantes.

Entre las aves deben citarse algunas de las rapaces diurnas más comunes como el aguilucho cenizo, el cernícalo y especialmente el abundantísimo busardo, observable en ocasiones a escasa distancia de las carreteras, posado sobre los postes de cerramientos de prados y fincas.

Especial mención debe hacerse del lagarto ocelado (Lacerta lepida), especie de ámbitos mediterráneos, muy escasa en Asturias y cuya distribución se ciñe a la cuenca del Navia, mostrando una vez más la singularidad biogeográfica de un espacio que de algún modo constituye una isla de mediterraneidad en el seno del mundo atlántico.

 

Otros valores

Las Sierras de Valledor y de Los Lagos conservan innumerables vestigios de las culturas primitivas de antiguos pobladores. La práctica totalidad de los cordales aparece jalonada de numerosos túmulos funerarios, contándose hasta once castros de época romana, que debieron estar vinculados a la intensa actividad de extracción de oro que soportó la zona. El principal de ellos, el de San Chuis, se sitúa muy cerca de la aldea de Prada, en la ladera este del Puerto del Palo. También debe destacarse el interés del dolmen situado al pie del Pico Carondio y popularmente conocido como A Llastra d ́Afiladoira.

 

Gastronomía típica del Concejo de Grandas de Salime

Son evidentes la influencia gallega y el protagonismo del cerdo en la cocina de esta tierra, que merece el mejor de los calificativos. Entre los embutidos, sobresale el «butelo» o botillo. Como platos elaborados, ofrece cabeza de cerdo («cachola») con cachelos (trozos de patata cocida), manos de cerdo con fabes (habas), pote de berzas o de nabizas, chuletones de buey… Los postres rayan a gran altura: las mantecadas, la miel de brezo, los roscones, la torta de «roxois» y el queso de Oscos, de fabricación industrial y muy parecido a los tetilla gallegos. Los aguardientes, de producción casera, confirman la fama de la que vienen precedidos.