Gozón

Gozón está localizado en la parte más septentrional de Asturias y tiene una extensión de 81,70 kilómetros cuadrados. Está limitado al norte por el mar Cantábrico, al sur por Corvera, al oeste por Avilés y al este por Carreño.

Sus principales núcleos de población son por número de habitantes: Luanco, que es su villa capital, Endasa, Antromero, El Monte y El Pueblo. Está muy bien comunicado a través de la autopista “Y”, también por la AS-110 y por numerosos tramos locales. Está a una distancia de la capital del Principado de 42 kilómetros.

Su relieve es suave y con pocos desniveles, su paisaje costero está marcado por impresionantes acantilados. Su red fluvial está compuesta por pequeños arroyos entre los que sobresale el río la Falcona. En sus especies forestales predomina el eucalipto, y también podemos observar otras especies como el roble, el castaño y el fresno. Parte de su litoral está integrado en el Paisaje Protegido del Cabo Peñas. También cuenta con un Monumento Natural, la Charca de Zeluán, que cuenta con una gran presencia de aves migratorias.

 

Capital

Es la villa de Luanco que está en un promontorio sobre una bahía. Este núcleo es uno de las principales zonas de veraneo de Asturias por su situación y su paisaje. La vida de esta ciudad se remonta al periodo bajo medieval donde tuvo un importante papel tanto en el sector marítimo como en el comercial.

Tiene edificios históricos entre los que destacaremos: la iglesia parroquial de Santa María, la casa Menéndez de la Pola, la casa Valdés Pola, el Instituto del Santísimo Cristo del Socorro, la casa Mori, etc.

Pose el Museo Marítimo de Asturias, con unas amplias secciones de historia de la navegación, pesca tradicional y carpintería de ribera.

 

Demografía de Gozón

Con una población censada en 1.996 de 11.415 habitantes, tuvo una estructura rural tradicional hasta 1.950, a partir de esta fecha empieza a tener un cambio muy grande en parte debido al desarrollo del complejo portuario de la ría de Avilés, ya que parte de sus instalaciones se extienden por los terrenos del concejo.

Su población fue aumentando a partir de 1.950 teniendo diferentes etapas, así en la década de los 60 aumenta su población en 2.500 personas y en la siguiente en 300 más, llegando en 1.970 a su cuota máxima de habitantes con 12.714 habitantes. A partir de esa fecha se ve afectado por la crisis industrial de Avilés que le hace descender su población hasta el censo actual.

Toda esta evolución estuvo marcada en su emigración. Por este motivo, si en la segunda mitad del XIX y principios del XX, esta emigración se dirigió hacia América, en los años sesenta esta tendencia cambió, siendo ella la receptora de una emigración tanto de su provincia, como de diferentes regiones del centro y sur de España, que llegaban atraídos por el desarrollo industrial de Avilés.

Hoy en día su pirámide demográfica está un poco más envejecida que la media Asturiana, así casi el 23% de la población es menor de 20 años y el 24,5%, mayores de 60.

La economía de este concejo estaba, antiguamente, basada en la pesca, aunque hoy sólo se dedica a ella una pequeña parte de la población. A día de hoy su economía se basa en el sector secundario, debido a las zonas industriales de Gijón y Avilés, y en el sector terciario dedicado al comercio y al transporte y sobre todo, en estos últimos tiempos, por el turismo, que hace que este sector sea el que mayor número de empleos genere en la actualidad. La agricultura y la ganadería están en franca decadencia.

 

Historia de Gozón

Hacia el 600 a. de C. llegan los celtas y se establecen en la costa, lo que queda demostrado, al decir de Caro Baroja, con los restos que han dejado de su cultura: el hórreo, el arado radial, el carro de ruedas macizas o el cultivo de la escanda. Aquí tendrán lugar, en parte, las sangrientas guerras cántabras que forzarán la llegada de Augusto.

En tiempos de Alfonso III se construyó en la costa el castillo de Gauzón o Gozón, donado por él a la Iglesia de Oviedo. Aquí ese monarca mandó construir la Cruz de la Victoria, terminada hacia el año 908, fecha en que fue donada por la Corona al templo de San Salvador. En el alto medievo la importancia de Gozón se centraba en su castillo —la más poderosa fortaleza del Cantábrico en los ss. IX y X—, cuya misión era defender los tesoros de la Basílica ovetense de un hipotético ataque normando. Alfonso X el Sabio lo cedió a la Caballería de Santiago, que la vendió en 1420, y ahí empezó su desmantelamiento. A partir del s. XIII el territorio de Gauzón pasó a llamarse alfoz de Gozón.

En tiempos de Felipe II se delimitan sus términos municipales.

Gozón sufre los efectos de la guerra de la Independencia. En las guerras carlistas de ese siglo, mientras las mayoría de la burguesía local apoyó a los liberales, los campesinos prefirieron seguir a los carlistas.

 

Patrimonio en Gozón

Los más abundantes ejemplos de su patrimonio, están concentrados en la villa de Luanco, aunque el desarrollo urbanístico debido al turismo ha hecho una transformación de su fisonomía urbana. Destacaremos:

La iglesia de Santa María, es la parroquia de Luanco y es Monumento Histórico Artístico que será motivo de una disputa entre las gentes del concejo y la poderosa familia Pola propietaria del terreno. El templo fue acabado con un préstamo del monasterio de San Pelayo de Oviedo. Su estructura es de una sola nave dividida en cuatro tramos, el inicial bajo el coro se cubre con bóveda de crucería y los restantes con estrellada. En el XIX, se le adosan diferentes dependencias y un piso más a la torre campanario, tiene un cabildo sobre columnas toscanas. Hay un gran contraste entre la sobriedad exterior y el barroco interior, con ricos retablos, destacando el retablo mayor del siglo XVIII, con la imagen del Cristo del Socorro. Está dividido en tres calles y ático semicircular, las calles laterales son escenas de la vida de María. Del resto de los retablos se perdió su imaginería original.

El palacio de los Menéndez de la Pola, es Monumento Histórico Artístico, con dos torres en los extremos de su fachada principal. Es de planta cuadrada y las dependencias en torno al patio central, con columnas toscanas en el patio de abajo. Su fachada principal con un ritmo en la colocación de vanos, destaca la puerta con dintel sobre pilastras de fuste acanaladas, sobre ella tres balcones de cuerpo central con salientes y con voladizo. A la derecha e izquierda están los escudos. La torre izquierda tiene un corredor de madera. El resto de las fachadas son más austeras, excepto la que asoma al jardín con una amplia galería abierta al segundo piso.

La torre del Reloj de 1.705, también utilizada como cárcel, es de planta cuadrada, con tres pisos marcados al exterior por la línea de impostas. Su puerta es barroca delimitada por plásticas molduras de orejas. Sobre el dintel se labra la Cruz de la Victoria.

La casa de Valdés Pola, forma conjunto con la capilla de San Juan Bautista, levantada frente a su fachada sur. Presenta el escudo de armas de la familia, está completamente renovada en su interior, siendo hoy en día un restaurante. Su capilla es de pequeñas dimensiones. Un arco de medio punto apoyado en impostas permite el acceso a la nave cuadrada y con un pequeño retablo.

La casa Mori, del arquitecto Manuel del Busto, es una joya del Art Noveau asturiana y con influencia modernista catalana, es de planta rectangular y dos pisos con un pequeño jardín con palomar de madera. Llama la atención los enmarques de los vanos y sus miradores semicirculares del primer piso con finas columnas con cúpula de cerámica.

El Instituto del Santísimo Cristo del Socorro, promovido por el emigrante a Cuba, Mariano Suárez Pola. El edificio es de planta rectangular con cuatro crujías de una sola planta. La fachada principal de gran austeridad con cuerpo central más sobresaliente rematado en frontón triangular con reloj en el tímpano. En los cuerpos laterales cuatro ventanas en arco rebajado y en los extremos las entradas secundarias hechas en sillar cuadrado. El palacio de Manzaneda, parte es de una torre medieval de planta cuadrada del siglo XVII, el resto del edificio fue restaurado en 1.927. Su planta está estructurada en forma de “U”, la fachada principal tiene un gran arco de acceso sobre el que hay un balcón con antepecho de hierro con dos ventanas y el escudo de armas de la familia Valdés-Coalla. Su capilla se halla en un extremo de la fachada principal.

Otros monumentos a destacar son: la casa Bango, la casa Gonzalo Llanos, la iglesia de Santa Eulalia, la capilla de la Virgen de las Nieves, el faro de Penas.

 

Fiestas en Gozón

En febrero, el día 5 son las fiestas del Socorro en Luanco es una semana de romerías procesiones y actuaciones de grupos folklóricos.

En marzo, los días 3 y 4 es el festival del Oricio en Bañugues.

En junio, en Antromero son las fiestas de San Pedro.

En julio, son las jornadas gastronómicas del bonito, la fiesta del Carmen a mediados de mes con misa en el muelle y procesión de la Virgen por mar, en Luanco.

En agosto, la fiesta de San Bartolomé.

 

Naturaleza en Gozón

Paisaje Protegido del Cabo Peñas.

  • Estado legal: Declarado por Decreto 80/1995
  • Superficie: 19.26 km2
  • Localización: Concejo de Gozón
  • Accesos: Desde Avilés por la Comarcal AS-238 hasta Luanco. Desde Gijón por la Regional AS-19, hasta El Otero, y luego por la Comarcal AS-239 hasta Luanco
  • Vegetación representativa: Comunidades de duna, especialmente dunas grises. Comunidades de acantilado
  • Fauna representativa: Aves marinas
  • Otras figuras de protección: Incluido en el Lugar de Importancia Comunitaria de Cabo BustoLuanco y parcialmente en la Zona de Especial Protección para las Aves Cabo Busto-Luanco

El Paisaje Protegido del Cabo Peñas se extiende por una estrecha franja del litoral central de Asturias, toda ella del concejo de Gozón. El límite occidental se señala en la península de Nieva, que cierra la margen derecha de la ría de Avilés, y el oriental en el resalte de la Punta la Vaca, muy cerca ya de la villa costera de Luanco, recogiéndose de ese modo un litoral de unos 19 km de longitud. Hacia el interior, el área declarada no mide más de 3 km en el punto más ancho, trazándose el límite sobre las carreteras y caminos vecinales que dan servicio al área.

El Paisaje recoge principalmente acantilados y playas con valiosos sistemas dunares, destacando de oeste a este: el arenal de Xagó, la playa de Portezuelos, la de Verdicio, la de Ferrero, la de Llumeres o la de Bañugues. También se incluye el islote de La Erbosa, el de mayor tamaño del litoral asturiano tras el de la Isla de Deva.

El área de Cabo Peñas es el punto del litoral en el que más evidentes son las características rasas de la costa asturiana. Las planicies de abrasión marina, emergidas por el levantamiento general del continente, se amplían hacia el interior y penetran hasta veinte kilómetros tierra adentro, pudiéndose reconocer con claridad el escalonamiento de los tres niveles de arrasamiento originales: el primero colgado sobre los acantilados a una cota de 100 m sobre el nivel del mar, el segundo a una cota de 180 m y el tercero a una cota de 265 m, sobre el Monte Areo. Ese paisaje apenas ha sido modificado por cauces fluviales, reconociéndose sólo arroyos de muy escasa entidad.

El área central del Paisaje Protegido, la península del cabo Peñas, incluye el nivel más bajo de la rasa y constituye por tanto un área sensiblemente llana, que se encuentra bruscamente con el mar dando lugar a acantilados cuarcíticos de hasta cien metros de altura.

Al occidente, la línea de costa se dulcifica y los perfiles cóncavos dan lugar a extensos arenales (Xagó y Verdicio) o playas de cantos y gravas, xogarrales, como los de la Playa de Ferrero. Las litologías son variadas, apareciendo de oeste a este: calizas en la península de Nieva, areniscas en el extremo noroeste del arenal de Xagó y pizarras.

A oriente, sin embargo, las ensenadas son principalmente rocosas y las playas deficitarias en arenas, apareciendo una desigual litología en la que se alternan pizarras, areniscas e incluso calizas.

La razón de la desigual distribución de los sedimentos arenosos hay que buscarla en el efecto de pantalla que supone el resalte de Cabo Peñas. El río Nalón, que drena casi dos tercios de la región, aporta una ingente cantidad de sedimentos que se distribuyen hacia el Este a favor de la componente principal de la deriva litoral. El avance hacia el mar del Cabo Peñas supone que sus costas occidentales capten gran parte de ese sedimento para formar los extensos arenales de Xagó y Verdicio.

Al contrario, hacia el Este se crea un área de sombra, deficitaria de sedimentos arenosos.

El poblamiento del espacio es muy desigual. La gran rasa del Cabo Peñas aparece prácticamente despoblada y en ella se sitúan las edificaciones vinculadas al faro marino y a la estación de medida del Instituto Nacional de Meteorología. En la costa oriental, el núcleo principal de población es la localidad costera de Bañugues y en la occidental el de Verdicio. En ambos casos se trata de localidades de vocación estival, que reciben importante afluencia de visitantes durante los periodos vacacionales y de fin de semana, por lo que sufren una fuerte presión urbanística favorecida por la cercanía a las áreas más pobladas de la región. En el resto del territorio se sitúan únicamente pequeños pueblos y aldeas con mayoritaria dedicación a la ganadería intensiva, lo que sin duda ha condicionado la formación de un paisaje dominado por amplias camperas y cultivos forrajeros. La edificación diseminada, tan frecuente en Asturias, no tiene sin embargo gran relevancia, lo que permite abordar a tiempo medidas de ordenación dirigidas a la conservación del paisaje agrario.

Entre los principales problemas de conservación del área destaca la degradación de algunas de las playas a causa de actividades ligadas al desarrollo industrial de Avilés que ya han cesado, sin que por ello se dejen de notar sus efectos.

En el Cabo Peñas existe un Centro de Recepción de Visitantes e interpretación del Medios Marino donde las personas interesadas pueden encontrar más información sobre los valores naturales de este espacio protegido.

 

Geología

El Cabo Peñas, desde el punto de vista geológico, se encuentra en la Zona Cantábrica y en la parte más septentrional de la Región de Pliegues y Mantos.

Los materiales del zócalo herciniano están representados principalmente por cuarcitas de la Formación Barrios, que conforman la rasa en torno al Cabo y presentan las mayores alturas de acantilado. Al SE, en la zona de Bañugues, los sustratos son más variados, apareciendo incluso materiales calcáreos, que forman un acantilado menos elevado pero con aspecto más accidentado, debido al modelado cárstico de las calizas.

La superficie principal de la rasas, antiguas plataformas de abrasión marina elevadas, se sitúa casi a 100 metros sobre el nivel del mar; sobre ella se encuentran diferentes tipos de depósitos cuaternarios.

Entre los elementos más interesantes del paisaje del Cabo Peñas están, sin duda, sus acantilados. Bajo ellos se pueden encontrar playas de cantos o “xogarrales”, destacando, en este sentido, la playa de Ferrero. También alternan playas de arenas, con depósitos dunares, como Xagó Verdicio, Carriciega y

Tenrero. Otro elemento singular es el conjunto de islotes costeros, entre los que destaca la isla La Herbosa.

 

La vida vegetal

La intensa actividad ganadera que se desarrolla en el territorio hace que apenas se conserven restos de los bosques que debieron poblar el área. La mayor parte de las áreas llanas aparecen ocupadas por amplias praderas y cultivos. En los escasos valles de la zona se desarrollan no obstante algunas masas arboladas, principalmente plantaciones de pino y eucalipto y, sólo a veces, retazos de bosques de ribera y carbayedas.

El mayor interés del área se centra con seguridad en los complejos de vegetación ligados a la línea de costa. En el Paisaje Protegido del Cabo Peñas se sitúan dos de los sistemas dunares más valiosos de Asturias: el arenal de Xagó y las playas de Verdicio.

El arenal de Xagó con más de 600.000 m2 de superficie constituye uno de los sistemas dunares más extensos y mejor conservados de Asturias. En Xagó aparecen representadas prácticamente todas las comunidades vegetales características de los sistemas dunares, incluidas las comunidades de duna gris y las formaciones arbustivas dunares, extremadamente raras en la región por requerir la presencia de arenales de gran extensión.

En las áreas de duna blanca, dominadas por la gramínea (Ammophila arenaria subsp. australis) se conserva aún el nardo marítimo (Pancratium maritimum), especie catalogada como de interés especial. El elemento más valioso es no obstante la duna gris, de considerable extensión y en la que se conservan importantes poblaciones de espigadilla de mar (Crucianella maritima), catalogada como sensible a la alteración de su hábitat y presente sólo el Playón de Bayas (Soto del Barco-Castrillón), el arenal de El Espartal (Castrillón) y las playas de Xagó y Verdicio (Gozón).

En las playas de Verdicio -Carriciega y Tenrero-, persisten sistemas dunares muy deteriorados. En Carriciega se conserva una banda muy estrecha de dunas blancas y en Tenrero los desarrollos urbanísticos cercanos han destruido gran parte del sistema. Aún así, se conservan varias poblaciones de numerosas especies protegidas y muy escasas en Asturias: adormidera marítima (Glaucium flavum) y algodonosa (Otanthus maritimus), ambas catalogadas como especie vulnerable; mielga marina (Medicago marina), catalogada como sensible a la alteración de su hábitat y presente sólo, además de en Verdicio, en el Playón de Bayas y la Playa de Penarronda; lechuguilla dulce (Reichardia gaditana), catalogada como de interés especial, y las ya citadas espigadilla de mar (Crucianella maritima) y nardo marítimo (Pancratium maritimum).

En mejor estado se encuentran las comunidades de vegetación de acantilados, que ocupan la práctica totalidad del litoral ofreciendo excelentes ejemplos. En los acantilados de San Juan de Nieva se conservan aún algunas poblaciones de acebuche (Olea europea var. silvestris), variedad silvestre del olivo cultivado, catalogada como de interés especial y que puebla las áreas de acantilado orientadas al sur y protegidas por farallones rocosos. Las poblaciones de San Juan de Nieva tienen el valor añadido de ser las situadas más a occidente de todo el litoral asturiano.

En áreas acantiladas con intenso aporte de nitrógeno procedente de las deyecciones de aves marinas crece en cambio la berza marina (Brassica oleracea subsp. oleracea), catalogada como especie vulnerable y que localiza en el Cabo Peñas la mayor parte de sus poblaciones. Fuera del Paisaje

Protegido del Cabo Peñas, sólo se ha citado la especie en los acantilados de Pimiango (Llanes) y Cudillero.

En la rasa del Cabo Peñas, tienen especial interés por sus dimensiones, sus condiciones turfófilas y la flora que albergan los brezales, que se extienden por la mitad occidental, donde aparecen excelentes formaciones de los matorrales halófilos característicos de la tercera cintura de vegetación de acantilados.

Por último, debe citarse la singular presencia en la desembocadura del Arroyo de Verdicio de áreas encharcadas en las que entre, el dominante carrizo (Phragmites australis), se conserva una de las dos poblaciones asturianas de la filigrana menor (Myriophyllum alterniflorum), acuática catalogada como vulnerable y sólo presente, además, en una charca próxima a La Barganiza en Siero.

 

La vida animal

El interés funístico del litoral del Cabo Peñas se debe principalmente a la presencia de aves marinas nidifantes, algunas de ellas legalmente protegidas. En este sentido destacan especialmente los islotes de La Erbosa y El Sabín.

La gaviota patiamarilla (Larus cahinnans) cría en ambos islotes y mantiene una colonia de al menos quinientas parejas reproductoras. Mayor interés tiene la nidificación en La Erbosa de cormorán moñudo (Phalacrocorax arsitotelis) y paíño europeo (Hydrobates pelagicus). Ambas son especies catalogadas como de interés especial en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas. La primera es más común hacia el litoral occidental de Cudillero y Valdés y la segunda nidifica principalmente en el litoral llanisco y de Ribadedeva.

Entre las aves de tierra adentro destaca la presencia de halcón peregrino (Falco peregirnus), predadora catalogada como de interés especial y nidificante ocasional en los acantilados costeros.

En las áreas húmedas de la rasa de Cabo Peñas habita la rana de San Antón (Hyla arborea), catalogada como especie vunerable.

Por último, debe citarse el especial interés del Cabo Peñas y la cercana Punta de la Vaca como lugar de observación de los numerosos bandos de aves marinas que, durante el otoño siguen de este a oeste la ruta migratoria cantábrica, utilizando el resalte del cabo como elemento de orientación. Durante el paso de primavera, las aves parecen seguir una ruta más adentrada en el mar y apenas son visibles.

Órganos de administración del Paisaje Protegido del Cabo Peñas

La Resolución del 2 de septiembre del 2004 desarrolla el marco de administración y gestión de este espacio, constituyéndose como órgano de consulta la Comisión Rectora del Paisaje Protegido.

 

Gastronomía típica del Concejo de Gozón

Su cocina típica trabaja fundamentalmente con materias primas locales: mariscos de la zona de Peñas (langosta, «ñocla» o buey de mar, «llocántaru» o bogavante, oricios, percebes…), de calidad incontestable; espléndidos pescados (bonito, «pixín» o rape, congrio…), así como los ricos productos de la tierra y la ganadería. Muchos son los platos que han conseguido popularizarse más allá de las fronteras municipales: «parrochines frites» suculentas, las calderetas de marisco o de pescado, la novedosa receta de langosta con verdura, la tortilla de oricios, la merluza rellena, el pote de «berces con fariñona» (embutido de cerdo que lleva sangre, harina de maíz, huevo y especias)… Don son las especialidades reposteras gozoniegas: la «leche presa» y, sobre todo, las marañuelas, macizas galletas de horno, con forma de caracola o de lazo.