La Comarca de Avilés abarca los concejos de Avilés, Castrillón, Corvera de Asturias e Illas destaca por su paisaje industrial, pero también por su tradición marinera y por sus extensas playas de fina arena, como las de Salinas y San Juan de Nieva. En Avilés podemos, además, visitar un magnífico conjunto monumental.

Descripción de la Ruta por la Comarca de Avilés
  • A Nubledo, punto de partida de nuestro itinerario, llegamos por la carretera AS-17. Desde allí avanzamos en dirección a Avilés por la misma carretera y nos desviamos a la derecha (CV-1) hasta Trasona a donde llegaremos en un par de minutos. Continuamos hasta Avilés, a unos 7 kilómetros de nuestro punto de partida.
  • Una vez visitada la ciudad y sus alrededores, seguimos por la N-632 y, en sucesivas desviaciones hacia la costa por carreteras locales, encontramos San Juan de Nieva y Salinas para llegar finalmente a Piedras Blancas.
  • Desde la ciudad de Avilés podemos tomar la As-237 hasta encontrar el cruce con la carretera local que nos conducirá hasta La Peral, a tan sólo 4 kilómetros.
Fiestas de El Bollo en Avilés

Fiestas de El Bollo en Avilés

Ruta

Nubledo • Trasona • Avilés • San Juan de Nieva • Salinas • Piedras Blancas • La Peral • Raices Viejo

Iniciamos nuestra ruta por esta zona de Asturias en Nubledo, la capital del concejo de Corvera de Asturias, donde merece la pena una visita la casona de los Blanco (s. XVIII). En este municipio, de gran actividad industrial, el embalse de Trasona ofrece amplias posibilidades para practicar deportes acuáticos.

Seguimos hasta Avilés, el tercer núcleo de población más grande de Asturias y el segundo puerto industrial más importante de la región. Está situado en la franja costera central, al oeste del cabo Peñas y en la margen izquierda de la ría que lleva el mismo nombre. Constituye, junto con Gijón, el principal eje industrial del Principado.

Podemos comenzar la visita por la plaza de España, donde está el Ayuntamiento, cuya primera edificación data de 1670. Desde aquí podemos pasear por dos de las calles mas bulliciosas y típicas de la ciudad – Rivero y Galiana – que cuentan además con edificaciones de gran valor histórico. Entre ambas, se extiende el parque Ferrera.

En la calle Rivero podemos ver, además de la capilla del Santo Cristo (s. XVII), el palacio de García Pumarino (s. XVII). Antes de adentrarnos en Galiana, famosa por sus soportales, encontramos la plaza de Álvarez Acebal, donde se ubica el palacio Balsera, la Escuela de Artes y Oficios y la moderna Casa Municipal de Cultura.

El palacio del Marqués de Ferrera (s. XVII) –cuya entrada principal se halla en la Plaza de España– se sitúa en la calle de San Francisco, al igual que la Fuente de los Caños. Al inicio de la Calle Galiana es posible hacer una parada en la iglesia de San Nicolás de Bari (s. XIII), la capilla del Ecce Homo o Jesusín de Galiana (s. XIX) y la casa de Arias de la Noceda (s. XIX).

Entre las calles de la Cámara y Cabruñana está el palacio de Maqua (s. XIX), y entre las calles La Cámara y Cuba, la casa del indiano Eladio Muñiz. El palacio de Balsera o Sendón se halla en la esquina de la calle Julia de la Riva con la plaza de Domingo Álvarez Acebal

Todos estos atractivos de la Comarca de Avilés se complementan con una sabrosa gastronomía, en la que no faltan carnes, mariscos, pescados o dulces; y con multitud de fiestas de gran tradición, como la de San Agustín (agosto), el Antroxu (Carnaval) o El Bollu (domingo y lunes de Pascua).

Caminando hacia la ría, al final de la calle de La Ferrería, se alza la iglesia de los Padres Franciscanos (s. XII) y la capilla de Los Alas (s. XIV).

En el barrio marinero de Sabugo está la iglesia vieja de Sabugo, que data del siglo XIII. En la prolongación de Sabugo hacia La Cámara encontramos la singular plaza del mercado, ejemplo de la arquitectura del hierro de finales del siglo XIX.

En la Plaza de Camposagrado hacemos un alto en el palacio del Camposagrado (s. XVII), y en la margen de la ría se extiende el parque del Muelle.

Concluimos la visita a la ciudad en la calle Armando Palacio Valdés, donde podemos admirar el teatro, levantado a principios del siglo XX y hoy reconstruido. Especialmente reseñable es la iluminación monumental nocturna del casco antiguo avilesino.

En los alrededores de la ciudad cabe la posibilidad de desplazarse a Miranda, barrio popularmente conocido por su cerámica negra, donde también se aprecia la arquitectura tradicional del lugar es sus casas y hórreos.

Todos estos atractivos de la Comarca de Avilés se complementan con una sabrosa gastronomía, en la que no faltan carnes, mariscos, pescados o dulces; y con multitud de fiestas de gran tradición, como la de San Agustín (agosto), el Antroxu (Carnaval) o El Bollu (domingo y lunes de Pascua).

Quien quiera relajarse en playas de fina arena debe seguir hasta Salinas, donde también es posible visitar el Museo de Anclas Philippe Cousteau y admirar numerosos ejemplos de arquitectura indiana. Desde Piedras Blancas, capital del concejo de Castrillón, podemos seguir disfrutando de la costa asturiana en hermosas playas, como Santa María del Mar.

El concejo de Illas complementa la oferta turística de esta zona con la posibilidad de realizar multitud de excursiones, como la ascensión al alto de Gorfolí (619 m.) Finalmente, como apunte gastronómico merece la pena acercarse a La Peral para degustar su típico y exquisito queso.