Colunga

El concejo de Colunga está sItuado en la zona centro oriental de Asturias, con una extensión de 97,57 kilómetros cuadrados y limitado al norte por el mar Cantábrico, al sur por Parres y Piloña, al este por Caravia y al oeste con Villaviciosa.

Sus vías de comunicación son: la N-632 que atraviesa el concejo y su capital, de este a oeste, la AS-257 que va a Lastres, la AS-258 que va Libardón y la AS-330 que va a Villaviciosa. Está a una distancia de la capital del Principado de 58 kilómetros.

Sus principales núcleos por número de habitantes son: la villa de Colunga su capital, Lastres, Luces, Loroñe, La Isla, Libardón y Lue.

Su relieve está marcado en diferentes zonas, al suroeste está la zona Protegida del Paisaje del Sueve con alturas que no superan los 1.000 metros de altitud exceptuando El Picu Pienzu de 1.159 metros, Al norte hay una especie de meseta de entre 100 y 200 metros.

Sus cauces fluviales son cortos y poco caudalosos, siendo el principal caudal El Ríu Libardón. Del monte Sueve surge El Ríu Carrandi, otros cursos fluviales son La Riega´l Frayón y La Riega los Llorales.

Su economía se basa en el sector primario y dentro de este, el ganadero, la producción de la manzana y la explotación de los recursos forestales. La pesca tiene un importante papel contando con uno de los principales puertos pesqueros de Asturias, el de Lastres.

 

Capital

Es la villa de Colunga, es su centro económico y administrativo. Situada en una ladera que rodea El río Llibardón.

Entre sus construcciones destacan: la casa de Alfonso Covián, la iglesia de San Cristóbal el Real, el ayuntamiento antiguo palacio de Álvarez Colunga, la capilla de Santa Ana, la ermita de Loreto.

 

Demografía de Colunga

Cuenta con una población censada de 4.283 habitantes, aunque tuvo su cota máxima en 1.920 con 8.241 habitantes. A partir de aquí comienza una etapa de pérdida de población que llega hasta nuestros días.

El desarrollo a mitad del siglo XX de los focos industriales del centro de la región fue una de las causas de su disminución. Esta reducción no afecta de la misma manera a todo el territorio del concejo. Mientras que parte del territorio sufre pérdidas de casi el 25%, su capital aumenta en un 10% su población. Su densidad es menos de la media por kilómetros cuadrado en Asturias. El rasgo que distingue a la población de este concejo es su alto grado de envejecimiento, por cada 100 menores de 15 años hay 190 mayores de 65 años. Hay dos centros que aglutinan más de la mitad de la población, que son Colunga y Lastres.

La historia de su inmigración está marcada por dos momentos, como muchos de los concejos de Asturias. Desde finales del XIX, hasta mediados del XX, su emigración iba a Hispanoamérica, en especial Cuba, Argentina y Chile. A mediados del siglo XX se dirige al centro de Europa, Suiza, Francia o Bélgica y las zonas industriales asturianas.

Su evolución demográfica y su economía han ido unidas, así si su economía se fundamentaba en cuatro factores: agricultura, ganadería, pesca y turismo, éstas han sido condicionadas por exigencias de la Comunidad Económica Europea, haciendo que disminuyeran notablemente en los últimos años, así la reducción de la flota ha traído otra consecuencia como fue el cierre total de la industria conservera en esa localidad.

 

Historia de Colunga

 

La Prehistoria

No son muchos pero sí han aparecido indicios de la presencia de hombres del Paleolítico que habitaban en las cavernas. Cerca de Gobiendes se encuentran las Cuevas de Obaya, donde, junto con las de Taraxu, en Nozaleda, y El Molino, en Libardón, se han encontrado restos de talla que muestran que Colunga fue habitada por aquellos cazadores entre el Paleolítico Medio y el Paleolítico Superior (hace unos 40.000 años aproximadamente).

Del Neolítico, última etapa de la Prehistoria, en la que el hombre se hace agricultor y pastor, comenzando, además, a formar pueblos, se han encontrado, por vez primera, hachas de piedra pulimentada (Rasa de Luces).

Pasando ya a la Edad de Bronce, existen restos metalíticos procedentes de Lastres.

La mayoría de estos hallazgos se encuentra actualmente en el Museo Arqueológico de Oviedo.

 

Historia antigua

Hasta el momento, el concejo de Colunga es el más importante cuantitativamente de todo el Oriente de Asturias en lo que ha establecimientos de la cultura castreña se refiere.

Hay en el municipio algunos montículos que fueron habitados por agrupaciones prerromanas, destacando los de La Riera, La Isla y el de Villeda. De ellos, El Castiellu de La Riera es el que muestra una especial singularidad, con un sistema defensivo construido a base de acusadas terrazas escalonadas que se comunican entre sí por medio de rampas. Desde su cumbre se divisa un amplio horizonte.

Las villae (villas) fueron desplazando paulatinamente a los castros. Así, en La Isla, la construcción de su actual iglesia y posteriormente varias excavaciones descubrieron una serie de vestigios correspondientes a un enclave romano.

Estos y otros hallazgos subrayan una romanización bastante intensa de la población en tierras colunguesas.

 

Historia medieval

Sobre las ruinas de aquella organización romana se fue levantando el concejo de Colunga de la Edad Media. Desde los centros de religiosidad con título monástico, Santa María de Libardón, Santiago de Gobiendes y Santa María de Tuna, se dirigían las actividades económicas del entorno.

El entorno colungués estaba controlado en el periodo medieval desde diversos castillos o torres, centros culturales regentados por la nobleza local y símbolo de su predominio social.

Bajo el reinado de Alfonso X fue fundada la Puebla de Colunga. Desde entonces asumió las funciones de dirigir la economía del concejo.

La primera noticia histórica del concejo aparece en el pergamino más antiguo de la Edad Media asturiana nombrado como «Colunca».

 

Historia moderna

Entre los acontecimientos de la vida local del siglo XVI no se puede dejar de señalar el tránsito del rey Carlos I por Colunga el 23 de septiembre de 1517, en su primera estancia en España.

La economía del concejo de la época se articulaba en torno a dos tipos de actividad: agrícola y ganadera. A mediados del siglo XVI, en Lastres se construye su primer muelle. Este pueblo experimenta entonces un importantísimo crecimiento, con una intensa actividad pesquera junto con otras actividades artesanales (escabeches, salazones, etc.). Cabe destacar la práctica de la pesca de ballena en las costas colunguesas hasta comienzos del siglo XVIII, siendo Lastres el más importante puerto ballenero de la época.

 

Historia contemporánea

En la actualidad el municipio mantiene básicamente su aspecto rural, con predominio de la ganadería y de la agricultura. Lastres continúa siendo un importante puerto pesquero en el panorama asturiano (el 4º en Asturias).

 

Patrimonio en Colunga

Tiene una de las iglesias del arte asturiano más importantes, es la de Santiago de Gobiendes, es representativa de la última etapa del prerrománico asturiano. La iglesia fue reformada en 1853 de un modo bestial, sin respetar su estructura antigua, construyendo un ábside más amplio y con pórtico a los pies, quedando restos sueltos de su antiguo esplendor como capiteles, fustes, ventanas. El edificio actual es de planta basílica de tres naves, con cabecera en tres capillas y pórtico. Para sus columnas se utilizan las primitivas, la mitad inferior del fuste es el original y su capitel es retallado y convertido en tambor cilíndrico. Las capillas laterales han sobrevivido, son estrechas y alargadas y comunican con la nave por un arco de medio punto de ladrillo. Las capillas se iluminan por vanos rectangulares, enmarcados por sillares monolíticos. La nave central está separada de las laterales por cuatro arcos semicirculares, de ladrillos apoyados en pilares con capiteles de tipo corintio. El empleo de columnas y pilares en las arquerías de separación no es típico asturiano y es probable que sea obra mozárabe. Las naves laterales son estrechas, cubiertas con armadura de madera, desde cada uno de ellas hay dos puertas con arcos sobre dintel. El pórtico primitivo está incluido en el último tramo de la nave. La iglesia es Monumento Histórico Artístico, en la Guerra Civil fue incendiada y reconstruida en 1964, tuvo después otra restauración.

Entre otras obras a destacar están:

La casa de la familia Alonso Covián en Colunga, de estilo renacentista del siglo XVI. Es un bloque macizo rectangular de composición simétrica. Destaca el balcón principal sobre el que esta el blasón familiar y en la esquina aparece la ventana en esquina con columna típica de la época.

El palacio de Gobiendes, es Monumento Histórico Artístico. Partió de una torre medieval, pertenecía a la Mitra Ovetense hasta que Felipe II, lo vendió a Gonzalo Ruiz de Junco. El edificio se fue ampliando. Hoy tiene dos alas perpendiculares, su fachada principal tiene una puerta central con saeteras en el bajo y balcones enrasados en el primer piso con el escudo. A un lateral se adosa la capilla con bóveda de cañón y comunica con el edificio a través del coro.

La iglesia parroquial de Santa María de Sabada, de una sola nave y cúpula sobre cruceros y dos capillas laterales con bóveda de arista. Tiene dos pórticos laterales. La torre es de base cuadra, calada por tres arcos de medio punto, sobre el piso intermedio el cuerpo del campanario donde hay un alto tambor de planta octogonal con cuatro balcones en voladizo que culmina en cúpula de piedra. El templo tiene un estilo elegante con mezcla del neoclásico y de barroco. Su retablo mayor es neoclásico con calle central y con columnas jónicas y frontón.

La torre del siglo XVIII, es una unión de torre vigía y de campanario. Es de planta cuadrada y cuatro pisos separados por impostas, la torre es muy cerrada salvo el último piso, con vanos para las campanas. La torre tiene restos que podrían ser del siglo XV.

El ayuntamiento, en su fachada tiene el blasón de la familia Álvarez de Colunga, que pasa a ser el emblema del concejo. El edificio tiene cuerpo central y dos laterales, tiene dos pisos en el inferior con ventanas y el superior con balcones. Es de techo plano rematado con bolas.

La iglesia parroquial de San Cristóbal, es de tres naves rodada por pórtico abierto, con torre en el centro rematada con aguja.

Otras obras arquitectónicas a destacar son: la casa de los Pablos, la iglesia de Santa María de la Isla y las escuelas de Libaron.

 

Fiestas en Colunga

En julio, Nuestra Señora de Loreto en la villa de Colunga. El segundo domingo se celebra la Virgen del Carmen, donde se hace una procesión marítima como recuerdo a las personas que murieron trabajando en el mar.

En agosto, San Roque en Lastres, el tercer domingo, fiesta típica donde se quema un pelele que llaman el xigante. El 15 en la Isla los actos de la Velilla con ofrecimiento de ramos de flores. A finales en la majada de Espineres, la fiesta del Asturcon.

En septiembre, el domingo anterior al día 15 se celebra la Dolorosa en Pivierda.

 

Naturaleza en Colunga

Paisaje Protegido de la Sierra del Sueve.

  • Estado legal: Sin declarar
  • Superficie: 81.12 km2
  • Localización: Concejos de Colunga, Caravia, Ribadesella, Parres y Piloña
  • Accesos: Por la Carretera Comarcal AS-260, de Arriondas a Colunga
  • Vegetación representativa: Hayedos. Bosques de tejo
  • Fauna representativa: Gamo. Aves rapaces. Caballos asturcones
  • Otras figuras de protección: Incluye al Lugar de Importancia Comunitaria de la Sierra del Sueve

La Sierra del Sueve se localiza muy próxima al mar, en el tercio oriental de la región y sobre las lindes de los municipios de Colunga al noroeste, Caravia al noreste, Ribadesella al este, y Parres y Piloña al sur.

Los límites considerados por definir este espacio son los de la actual Reserva Regional de Caza del Sueve. Su principal acceso lo constituye la N-634, que lleva a Santander, siendo su borde septentrional recorrido por la N-632, que une Ribadesella y Gijón.

El Paisaje Protegido de la Sierra del Sueve constituye un resalte topográfico de orientación suroestenordeste, bien delimitado entre las áreas llanas de las rasas costeras y el surco prelitoral, que se extiende hacia la depresión central de Asturias. Su carácter de promontorio rocoso en un área sustancialmente llana le confiere un papel principal en la definición del paisaje del oriente asturiano.

El Paisaje Protegido comprende en la práctica dos sierras casi contiguas. La principal, El Sueve, constituye una mole caliza que alcanza su máxima altura en los 1161 m del Picu Pienzu. A pesar de la dominancia del roquedo calcáreo, aparecen en su vertiente noroccidental algunos afloramientos pizarrosos que contribuyen a diversificar el paisaje. La de El Fitu, en cambio, es una sierra de escasas dimensiones situada al este de la anterior y de litología principalmente cuarcítica.

El núcleo central de la Sierra presenta un modelado kárstico lleno de dolinas, lapiaces, valles ciegos y otras formas kársticas de gran belleza.

Atardecer desde el mirador de El Fito

Sin embargo, aparece salpicado de una multitud de bosquetes y brañas que soportan desde hace siglos una intensa actividad ganadera.

El mirador situado en el Puertu del Fitu y las partes más altas de la Sierra constituyen una excelente atalaya para la contemplación de las rasas costeras desde Caravia a Villaviciosa.

Más información sobre el Paisaje Protegido de la Sierra del Sueve

 

Geología

El Paisaje Protegido de la Sierra del Sueve constituye un resalte topográfico de orientación suroestenordeste, delimitado entre las áreas llanas de las rasas costeras y el surco prelitoral, que se extiende hacia la depresión central de Asturias. Su carácter de promontorio rocoso en un área sustancialmente llana, le confiere un papel principal en la definición del paisaje del oriente asturiano.

Este espacio comprende en la práctica dos sierras casi contiguas. La principal, El Sueve, constituye una mole caliza carbonífera de la Formación Caliza de Montaña, enmarcada en la Región de Pliegues y Mantos de la Zona Cantábrica, que alcanza su máxima altura en los 1 160 m del Picu Pienzu. A pesar de la dominancia del roquedo calcáreo, aparecen en su vertiente noroccidental algunos afloramientos pizarrosos que contribuyen a diversificar el paisaje. La de El Fitu, en cambio, es una sierra de escasas dimensiones situada al este de la anterior y de litología principalmente cuarcítica.

El núcleo central de la Sierra presenta un modelado cárstico lleno de dolinas, lapiaces, valles ciegos y otras formas cársticas de gran belleza. Sin embargo, aparece salpicado de una multitud de bosquetes y brañas que soportan desde hace siglos una intensa actividad ganadera.

 

La vida vegetal

Las laderas de la sierra han sufrido un acusado proceso de deforestación ligado al uso ganadero de la zona. Lo que antaño debieron ser extensos bosques de carbayo y haya sobre empinadas laderas se han reducido actualmente a bosquetes y pequeños rodales arbustivos. Aún así, la Sierra del Sueve es, de todos los grandes cordales calcáreos de la región, el que conserva una mayor proporción de superficie forestal.

El paisaje vegetal de la Sierra del Sueve resulta en la actualidad extraordinariamente variado. Los relieves kársticos de la cima aparecen salpicados de bosquetes de acebo (Ilex aquifolium) y espinera (Crataegus monogyna) densamente imbricados que sirven de refugio al ganado, para guarecerse de las inclemencias del tiempo durante el invierno o de los calores del verano. Se ha especulado bastante con el significado fitogeográfico de ese tipo de formaciones, sin embargo, parecen ser los restos de primitivas carbayedas eútrofas, conservadas por los pastores a causa de su utilidad como refugio de la cabaña.

La multitud de depresiones kársticas que aparecen por la sierra soportan praderas pastadas por el ganado doméstico o una nutrida población de gamos. En ellos es frecuente que se conserven grandes ejemplares de fresno (Fraxinus excelsior) o tejo (Taxus baccata).

Por contra, la cubierta vegetal de las áreas con menos suelos está formada principalmente por matorrales almohadillados de aulaga (Genista hispanica subsp. occidentalis).

Sobre los suelos silíceos, sin embargo, alternan brezales y bosquetes de espinera y peral silvestre (Pyrus cordata), habiéndose citado en las áreas más húmedas el raro helecho macho asturiano (Dryopteris corleyi), especie endémica del litoral oriental de Asturias y occidental de Cantabria y catalogada como de interés especial.

Más abajo, el piedemonte del Sueve se funde con las rasas costeras y el afloramiento de los acuíferos da lugar al pequeño cauce fluvial del río Espasa. La ribera de éste aparece poblada de una aliseda ribereña en cuyo sotobosque es frecuente la presencia de helechos tan raros como el helecho de los colchoneros (Culcita macrocarpa) o la helechilla (Trichomanes speciosum), estando ambas especies recogidas en el Catálogo Regional de Flora Amenazada.

 

La vida animal

Hacia la vertiente norte, en el paraje de la Biescona, se conserva un hayedo eútrofo extraordinariamente conservado y que probablemente constituya la masa de hayas más cercana al mar y de menor altitud de Asturias, favorecida sin duda por el notable efecto barrera que para los frentes oceánicos supone el promontorio calizo del Sueve. Muy cerca se sitúa también una de las principales masas de tejo de la región, bosque de notable valor por ser rara su existencia a pesar de la frecuencia con que el tejo participa de otros tipos de bosque.

La cabaña ganadera, vacas, cabras, ovejas, caballos y potros, comparten el espacio de las laderas del Sueve con la fauna salvaje. Destaca entre todos el asturcón, raza de caballo semisalvaje que, tras pasar un periodo en que su supervivencia se vio seriamente amenazada, ha conseguido estabilizar su población.

Del resto de las especies que componen el elenco faunístico de la sierra llama poderosamente la atención el gamo (Dama dama). La especie fue reintroducida en los años sesenta con fines cinegéticos y el éxito de su adaptación fue tan alto que a pesar de la presión cinegética requiere frecuentemente controles poblacionales adicionales.

También se intento reintroducir el ciervo(Cervus elaphus), pero sin éxito, pues la mayoría de los animales se desplazaron a otras zonas y sólo quedan unos cuantos ejemplares en la zona oriental y en el Fito.

Abundan además zorro y jabalí, así como aves rapaces, entre las que no es difícil reconocer la silueta del alimoche (Neophron percnopterus), incluida en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la

Fauna Vertebrada como especie de interés especial. También es interesante la presencia de la chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus) y la más esporádica del águila real (Aquila chrysaetos).

Destacan también otros grupos como el de los quirópteros, en el que está presente el murciélago de cueva (Miniopterus schreibersi) y dentro de los reptiles, la lagartija serrana (Iberolacerta monticola), que tiene aquí un núcleo aislado del resto de su área de distribución.

 

Gastronomía típica del Concejo de Colunga

Punto de referencia importante, como en cualquier otro punto de la Comunidad Autónoma de Asturias, en este concejo los visitantes pueden degustar, con una calidad y amplitud extraordinaria, pescados y mariscos de sus costas, frutos de sus fértiles valles y carne del ganado que pasta en sus montañas. Calderetas de pescados y mariscos, chipirones rellenos, lomos de merluza o de lubina a la plancha, paellas de pollo y de marisco, bonito al horno o a la plancha, besugo a la espalda, pote, fabada, chuletones al queso, quesos de «afuega’l pitu», frisuelos, boroña preñada, arroz con leche… son algunos de los avales del buen comer en Colunga.