Boal

Boal es un concejo situado en el noroeste de Asturias, en la cuenca media del Navia, tiene una extensión de 118,81 kilómetros cuadrados y su principal artería es la AS-12 que va de Navia a Grandes de Salime, su capital es la Villa de Boal, y sus principales núcleos de población son por este orden: la villa de Boal, Armal, Doiras, Miñagon, Rozadas, Prelo y Serandinas.

Está limitado al norte por los concejos de El Franco y Coaña, al sur con Villanueva de Oscos e Illano, al oeste con Castropol y al este con Villayon.

Su proximidad a la costa le confiere un clima suave, con pocos contrastes de tiempo, es la zona más lluviosa del valle del Navia. Su relieve es montañoso más hacia el sur y al noroeste, con numerosas sierras y profundos valles, como las sierras de Bobia con más de 1.200 metros y el valle del Navia que desciende a 40 metros de altitud. Otros núcleos montañosos que lo configuran son: al norte el macizo de Penouta de 880 metros y en la zona central se encuentra el macizo de Penácaros de 732 metros. Su vegetación autóctona ha quedado reducida a pequeños bosques. Tiene dos importantes embalses para la producción eléctrica, el del Doiras y el de Arbón.

 

Capital

Es la villa de Boal, en la que se distinguen tres zonas. La parte alta o Boal de Arriba, aquí esta el casco histórico de la villa, donde están las casas solariegas y es de irregular trazado. El área central o comercial, marcado por dos plazas en los extremos donde están respectivamente el ayuntamiento y la iglesia de Santiago del siglo XIX, en esta zona están la mayor parte de establecimientos comerciales y de hostelería. La parte baja o Boal de Abajo, está atravesado por la AS-12 y aquí fue donde se construyeron los edificios indianos Villa Anita y las Escuelas Graduadas.

 

Demografía de Boal

En las primeras décadas del siglo pasado, el concejo de Boal tiene un aumento lento de población, presentando con la construcción de la presa del Doira, en 1.930 un crecimiento demográfico sensacional, llegando a alcanzar los 7.365 habitantes, casi 2.000 personas más que hace treinta años. Este aumento se mantuvo hasta 1.960, debido no sólo a la presa sino a las minas de wolframio de Penouta y a la existencia de una agricultura tradicional que exigía mucha mano de obra. Gracias a todo esto, el concejo de Boal llega a ser el más populoso del tramo medio del río Navia. Pero a partir de 1.960 y debido al cierre de las minas y a los cambios en la agricultura tradicional, trajo una emigración muy fuerte y en diferentes tramos.

Esta emigración ha marcado el concejo de diferentes maneras. Así, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, la emigración fue a Ultramar, en especial a Argentina y a Cuba, desde donde siguieron influyendo en el concejo. Una muestra de esto son las transferencias bancarias mandadas, que cifraban cantidades muy importantes que sirvieron para la construcción de diferentes edificios, así como para la educación de la gente joven que quedaba en el concejo. Todo este tránsito de dinero fue cortado con la revolución cubana.

A mediados del siglo XX brotó de nuevo y con mas fuerza la emigración, pero esta vez a diferentes destinos, así la emigración se dirigió hacia el centro de Europa, Francia, Alemania, incluso a la misma provincia asturiana, como era a Gijón, Avilés, etc. Todo esto ha traído un cambio brutal en su pirámide demográfica, las personas mayores de 60 años representan el 34% de la población, mientras la gente menor de 20 años representa tan solo el 20% de la población del Concejo.

Su economía está basada en la ganadería y en especial a la cabaña vacuna, destinada a la producción láctea, siendo el principal productor de los concejos occidentales.

En los últimos años, ha despuntado la apicultura, pasando la miel a ser un producto típico del concejo. Se ha creado la sociedad Boal Apícola que comercializa unas 20 toneladas de miel al año.

 

Historia de Boal

Hubo ocupación prerromana por un pueblo experto en la extracción de metales, que dejó muestras de este trabajo minero, restos de sus asentamientos poblacionales —como los castros de los Mazos, La Escrita, Pendia, entre otros—, a lo que hay que añadir los túmulos hallados en el alto de Penouta y los dólmenes de Llaviada, ya desaparecidos, y la piedra oscilante, enclavada en el alto del monte Piedrafita, frente al pueblo de Armal.

Hay, luego, presencia romana; testigos de ella son —por citar solamente algunas pruebas—, las monedas o los fragmentos de cerámica hallados.

Como sucediera con todos los comprendidos entre los ríos Navia y el Eo, el territorio de Boal pasa a ser sometido al obispo de Oviedo por donación del año 1154, bajo la denominación genérica de territorio de Castropol. Con Felipe II se desliga de la Iglesia, independizándose como municipio en 1584.

En los ss. XVII y XVIII, Boal se puebla de bonitas casas solariegas y palacios desaparecidos casi en su totalidad.

En el curso de la guerra de la Independencia, las tropas francesas ocuparon Boal.

 

Patrimonio en Boal

Su más antigua manifestación, son las pinturas rupestres de la cueva de Demo, son pinturas masculinas, femeninas y zoomórficas. También podemos encontrar diferentes manifestaciones arquitectónicas: palacios, casonas, e iglesias, entre las que destacaremos:

El palacio de Miranda en Prelo, de los siglos XV y XVI. En un principio fue una torre cuadrada con tres pisos que posteriormente se fue ampliando, fue de pequeños vanos que posteriormente se fueron agrandando. El cuerpo principal es de dos plantas en la parte trasera y de una en la parte delantera, debido al desnivel del terreno. Sobre la puerta hay un gran escudo de armas, perteneciente a la familia González de Prelo. Entre la torre y capilla hay un cuerpo añadido, donde hay corredores sostenidos por columnas de piedra. La capilla es de 1776, y presenta planta rectangular, con dos saeteras en los laterales, tiene dos retablos de inspiración Rococó, pintados en blanco y negro. Las tallas del siglo XVII y XVIII fueron retiradas a causa del mal estado de la techumbre.

El palacio de Berdín en Doiras, del siglo XVIII, llama la atención sus grandes dimensiones y sus muros sin ningún tipo de decoración. Está fabricado en mampostería, con sillares. De planta en forma de U, en la fachada del patio central hay una galería sobre columnas monolíticas.

El palacio de Armal, con la típica estructura de las casonas rurales, planta rectangular, con mampostería y pizarra, tiene muy escasa decoración.

Villa Anita: construida en 1.926, por un emigrante de Cuba. Es un chalet en forma de “T”, con tres plantas. La fachada está construida con cerámica blanca en los laterales, teniendo la fachada principal temas vegetales. En el primer piso tiene un mirador acristalado. Su tejado es a dos aguas con cubierta de pizarra, sobre los aleros tiene una decoración de madera hecha con cenefas recortadas y caladas. El espacio interior está tan rico y cuidado como el exterior.

Antiguas Escuelas Graduadas, en Boal, fue promovida como otras obras del concejo por la Sociedad de Instrucción Naturales del Concejo de Boal, constituida en la Habana (esto es debido a la gran cantidad de emigrantes de Boal, que habían ido a este país, en busca de fortuna). Gran edificio de dos plantas construido en piedra, con grandes ventanas y con dos entradas enmarcadas en grandes porches, ya que por un lado entraban las niñas y por otro los niños. Todos los tejados tienen grandes aleros de madera.

La iglesia de Santiago de Boal, construida entre 1831 y 1837, con planta de cruz latina y pórtico lateral, construido en piedra de granito.

 

Fiestas en Boal

El concejo de Boal, tiene una gran cantidad de fiestas y ferias.

Entre las principales fiestas, destacaremos:

En mayo: el día 15 la romería de la ermita de San Isidro. En junio, los días 13 y 14 las fiestas de San Antonio de Armal. En julio, los días 24, 25 y 26 las fiestas de Santiago en Boal. En agosto, el día 25 las fiestas de San Luis en el pueblo de su mismo nombre.

También hay que destacar las ferias quincenales y el mercado que tiene lugar en Boal. Se celebran todos los lunes alternos. También a lo largo del año, hay numerosas ferias de ganado: dos en el recinto ferial de Boal que se celebran los segundos sábados de octubre y los últimos sábados de abril. Otras dos ferias en la sierra de Bobia que son el 29 de mayo, la de San Fernando y el 26 de junio, la de San Pelayo. Un certamen que cada vez esta mas en auge, es el certamen de la miel, celebrado el último fin de semana de octubre o a principios de noviembre.

 

Gastronomía típica del Concejo de Boal

Su riqueza y variedad culinaria queda fuera de toda duda. Su carta da cabida a estupendas propuestas: carnes de cordero, de cabrito, de cerdo, de caza; embutidos; platos tradicionales como el lacón con «cimois» (grelos) y cachelos, el caldo de «cimois» y el de «rabizas» (nabizas), la «rapa» de maíz (especie de empanada de maíz con tocino), la «caramietsa» o cabeza de cerdo… De postre: «cereixolos» o frisuelos; «venera» o tarta de almendra, de avellana o de nuez; requesón; cocadas; suspiros, e, indudablemente, su extraordinaria miel, sola o con requesón.